Emil Sader advirtió que intentarán frenar la candidatura de Lula

Argentina y Brasil por reinstaurar el modelo neoliberal

La derecha latinoamericana le tiene miedo a las elecciones y con el control de los medios de comunicación, buscará desprestigiar a los líderes populares y derrotar a los gobiernos anti neoliberales o progresistas de la región, estimó el sociólogo y politólogo brasileño, Emil Sader en su disertación en el foro “Latinoamérica en el foco” realizado el pasado lunes 19 de setiembre en la ciudad de Malmö, Suecia.

Sader, profesor de las universidades de Sao Pablo (USP) y Rio de Janeiro (UERJ), autor además de varios libros, detalló el proceso político en su país y el golpe de Estado institucional contra la presidenta Dilma Rousseff.
En su intervención ante un público de latinoamericanos y suecos, advirtió sobre los intentos de restauración de las políticas neoliberales de los años 90 y la ausencia de proyectos de izquierda alternativos a los procesos anti neoliberales que transformaron parte de la realidad continental en Argentina, Bolivia, Brasil, Ecuador, Uruguay y Venezuela.
Ante un planteo que un fracaso en Brasil de un nuevo mandato del Partido de los Trabajadores (PT) con la candidatura de Luiz Lula Da Silva en 2018 podría abrir caminos a procesos autogestionados, Sader advirtió que en la etapa actual, el Estado es fundamental para impulsar el desarrollo económico y garantizar derechos sociales, y que la derecha neoliberal también cuestiona el Estado buscando reducirlo a su mínima expresión.
Al inicio de su conferencia, Emil Sader recordó que América Latina fue herida en las últimas décadas de siglo pasado por dictaduras militares y gobiernos neoliberales, y debido a eso fue la primer región del mundo que produjo los primeros gobiernos anti neoliberales.
Agregó que esos nuevos gobiernos anti neoliberales presentaron tres grandes rasgos que los identificaban.
Uno de ellos es que la prioridad de gobierno no han sido los ajustes fiscales sino por el contrario el desarrollo de políticas sociales, “con mucha razón porque América Latina es el continente más desigual del mundo”. Otro de sus rasgos es que las relaciones internacionales no son a través de tratados de libre comercio con Estados Unidos, sino por apostar a procesos de integración regional e intercambio sur-sur, especialmente con Asia.
Sader señaló que los gobiernos neoliberales de la región tienen tratados de libre comercio con Estados Unidos, y que en esa relación no han avanzado nada. Puso como ejemplo México, país que tiene firmado un TLC con Estados Unidos hace más de 20 años, y no ha disminuido la pobreza ni ha avanzado socialmente. “México pensó que se casaba con la viuda rica y al contrario se casó con la viuda quebrada” argumentó, señalando que el país del norte está en crisis económica sin fecha de finalización.
Asimismo destacó que mientras para el neoliberalismo el mercado es lo central, con un Estado mínimo, los gobiernos anti neoliberales han rescatado un papel activo del Estado como inductor del crecimiento económico y como garantía de derechos sociales.
Entre estos gobiernos considerados anti neoliberales, Sader mencionó a Argentina, Bolivia, Brasil, Ecuador, Uruguay y Venezuela. Y destacó especialmente las transformaciones ocurridas en Bolivia bajo la conducción de Evo Morales, que consideró han sido de las más trascendentes en el continente.
Destacó que en esos países se logró disminuir la desigualdad, la exclusión social y la miseria.
Sader apuntó también a la diversificación de los mercados del comercio exterior de estos países, donde Estados Unidos dejó de ser un socio relevante. Estos seis países, explicó, incrementaron el comercio entre ellos y con China.
Así fue que cuando se desató la crisis de 2008 estos países estuvieron mejor preparados para enfrentarla y lograron intensificar las inversiones sociales, fortalecieron los bancos estatales, mejoraron la distribución de la riqueza, aumentaron el mercado interno de consumo popular.
En contraposición recordó que aproximadamente el 90% del comercio exterior mexicano tiene como destino a Estados Unidos y como consecuencia tiene una situación social considerada de la peor en la región.
Por otra parte señaló que la crisis del capitalismo internacional ha sido y sigue siendo muy larga y no tiene un plazo para finalizar, además es global.
Así es que los efectos recesivos de esta crisis internacional también llegaron a estos países. Los precios de las materias primas exportables han caído mucho y el capital financiero especulativo está presente en esos países pero no en la producción y crece con la especulación y que gana con la recesión y el endeudamiento de los Estados, de las empresas y las personas.
“Esta es la razón de fondo de los problemas actuales en América Latina” sostuvo Sader. Como consecuencia de ello indicó la derrota electoral del proyecto kirchnerista en Argentina, el golpe institucional en Brasil, y la situación política muy complicada en Venezuela. Esto, aseguró, “significa el agotamiento de la primera fase de estos gobiernos”.
Añadió que uno de los errores internos de estos procesos es no haber podido romper con el rol hegemónico del capital financiero ni quebrar la hegemonía de los medios de comunicación privados que tiene un poder importante en fabricar la opinión pública.

Sader aseguró que los gobiernos que aparecen ahora en Argentina y Brasil, son la restauración del neoliberalismo que ya fracasó a fines del siglo pasado, y que tiene un programa de privatizaciones, retiro de las políticas sociales, recorte de los derechos de negociación de los trabajadores, buscando la tercerización de las relaciones de trabajo, disminución de la edad de imputabilidad penal, reducir las posibilidades de practicar el aborto.
Destacó que en Brasil el gobierno del golpe institucional que tiene mandato hasta 2018 buscará intensificar las reformas neoliberales. Advirtió que la derecha buscará por varios medios eliminar la candidatura de Lula. “Si Lula es candidato gana” afirmó. Recordó que cuando terminó su segundo mandato, tenía un 80% de referencias negativas en los medios de comunicación, y un 87% de aprobación popular. “Hizo el mejor gobierno de Brasil en toda su historia”, insistió.

Sader sostuvo que Estados Unidos vivió en este siglo su mayor aislamiento en la región. El eje Argentina Brasil fue el eje de la unidad latinoamericana en estos años, y recordó que antes Estados Unidos manipulaba para que Argentina, Brasil y México, estuvieran siempre enfrentados de alguna manera.
La unidad de Argentina y Brasil en estos años permitió fortalecer el Mercosur, al que se agregaron Venezuela como miembro y Bolivia y Ecuador como socios.
Destacó la creación de la Unión Sudamericana de Naciones (Unasur) y de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe (Celac), así como mecanismos para resolver los conflictos en la región sin la participación de Estados Unidos.
Sader añadió que ese proceso de integración regional se rompe ahora con los cambios de gobiernos ocurridos en Argentina y Brasil.
Consideró que tampoco hay una alternativa a la izquierda de estos gobiernos anti neoliberales, “las alternativas son solo de derecha”.