Suecia, cultura

José Romero con su último poemario “Dile nomás” en la Bokmässan de Gotemburgo

Así como esa noble arcilla que circunda en la tierra y va poniéndose austero con el crisol de los años, así su evidencia floreció en José, un artesano de la palabra que hizo suya el dolor de los que quebrantan su voz ante el desafuero como también tomó por asalto la denuncia emplazándola a la señora democracia “… Señora mía… !sí! deja de fabricar la bala, aquella que dio fin al cuerpo a las 23.21 de un febrero negro en el cruce Sveavägen–Tunnelgatan…”, es una alusión a escribir sobre la paz con la diestra y vender armas con la siniestra lacerando el vuelo lastimero de aquella impoluta paloma de la paz que cae víctima de la infamia en esa gélida avenida de Estocolmo y nos recuerda a Olof Palme . También le canta en versos a los sencillos retozos que nos brinda la vida o los idilios que se le siente musitar en sus madrigales.

José Romero Jaldín, es de diminuta estatura pero con un corazón enorme como la misma geografía boliviana, nació hace 61 años atrás en el regazo de los desmontes del distrito minero de Siglo XX y por la diáspora del exilio hace más de tres decenios habita en estas tierras de Odín donde curó sus penas y dolencias del alma en el Valhala de las valquirias.

Este nuestro modesto bardo se hizo presente en la feria del Libro de Gotemburgo el día viernes 23 de septiembre de este año 2016 en el stand destinada a la diversidad cultural y lenguas, con su último poemario “Dile nomás”.

En esta breve entrevista percibimos su semblanza humana y su necesidad de escribir como legado.

E.J.H.: Cuál es su fuente de inspiración al momento de su producción?

J.R.: Las inspiraciones son diferentes, primero fueron los recuerdos hacia nuestra tierra, las añoranzas cuando uno sentía el exilio de entonces, la vivencia en el exterior fuera de nuestra patria. Todo esto fui transmitiendo a través de mis libros y la escritura. En el desarrollo del trabajo de un escritor es necesario escribir sobre lo que uno vive, con qué vive y para qué vive. Son más de treinta años de vida acá en el exterior y es una necesidad ardua de echar un grito y dar a conocer que los bolivianos radicados en el exterior tenemos alma de escritores y enriquecer así desde nuestra perspectiva, el volumen grande de creadores de la palabra que tiene Bolivia.

E.J.H.: Se considera usted un escritor con compromiso social?

Si, no sólo con nuestra patria Bolivia, sino también con la realidad que nos toca vivir, como Suecia y es necesario dar a conocer estas vivencias, formamos familia y tenemos hijos nacidos en este país con una formación diferente y son ellos los que nos impulsan a interpretar otra forma de inspiración que se entrelaza con la nuestra.

E.J.H.: Háblenos de su producción literaria.

J.R.: Tengo como 6 libros escritos, el primer poemario “Siglo XXI”, el segundo es “Break”, el tercero “Pensamientos”, el cuarto es una novela dedicada a la gente que llegó a la parte nórdica a comprar camiones y la vivencia de estos coterráneos la he tratado de transmitir en este libro “Los caminos de la vida” y finalmente está éste último poemario “Dile nomás” que las presento hoy en esta feria del libro y en diciembre en Bolivia en el Palacio Portales de Cochabamba.

E.J.H.: Ha tenido aceptación sus libros en Europa y Suecia?

J.R.: Es muy difícil para el hombre dedicado al arte, para el escritor, vivir de este oficio, hay que caminar mucho para poder establecerse dentro la literatura y no me arrepiento y tampoco soy el único, somos varios que estamos por este sendero del arte en Suecia y quiero dejar a nuestras generaciones que vienen tras nuestro, no los millones de dólares que supuestamente creen que se consigue acá en Europa, sino dejarles a la juventud hispanohablante los mensajes de nuestros pueblos.

E.J.H.: Existe por parte del estado Sueco incentivo a la producción de libros?

Existía, ha ido mermando en un porcentaje del 50% el apoyo del costo total del libro en los últimos tiempos. Ahora ésta mi última producción “Dile nomás” fue subvencionada por mi propio esfuerzo.

E.J.H.: En nuestra real Boliviana el hábito a la lectura es mínima por varios factores y entre estos está el costo de un libro en las familias de escasos recurso, cómo piensa usted que se podría elevar la motivación a la lectura en nuestro país?

J.R.: Desde el gobierno debe de hacerse una cruzada, motivando a la lectura, abriendo más bibliotecas populares y difundiendo libros en todos los idiomas contemplados en nuestra Ley de Leyes, que desde el estado se maneje un impuesto mínimo de un producto y que vaya en favor de la literatura boliviana, por ejemplo el impuesto a la cerveza no sería descabellado. Asimismo, motivar a que los padres de familia asuman este compromiso y hacer que desde la familia también se incentive a la lectura.

E.J.H.: La temática de esta feria del libro en este año está centrada en la Libertad de Expresión como un derecho humano, que opina al respecto.

J.R.: Es importante que se tenga presente siempre la Libertad de Expresión como un derecho democrático de las sociedades y en este ambiente debatir las ideas como se la hace en Suecia, sé que está ahora el periódico nazista de la extrema derecha en ésta Feria del Libro, con su periódico “Nya Tider”, (Nuevos tiempos) y es saludable tenerlos en el debate para verse cara a cara y debatir y argumentar nuestras ideas frente a las ponencias del fascismo, del racismo y la discriminación.

E.J.H.: Esta cultura del debate cree usted que se practica en el contexto boliviano?

J.R.: No, no se practica, no hay la valentía de debatir ideas, estamos acostumbrados a especular y a la guerra sucia en campaña proselitista. Ese debate de ideas en Bolivia falta, está comenzando pero hay que seguir profundizando y estimulando a disentir y al debate de ideas con argumentos.

E.J.H. Finalmente su mensaje a los seguidores de su trabajo literario en Bolivia.

Les pido que en vez de trasnocharse con una serenata hacia el amor, lleven también un poemario lleven también un poemario para cantarle a la enamorada, es parte de la literatura la poesía, es parte de la literatura revolucionaria cantarle a nuestros héroes y a la patria como el rojo, amarillo y verde que lo han cantado muchos, cantarla un poema o escribir sobre el desmembramiento territorial que sufrió nuestro país pero con base, juicio y conocimiento de causa, eso es literatura.