Deslegitimar es sinónimo de destruir

A propósito del Congreso del Frente Amplio en Uruguay

La nominación de José Mujica como Candidato Oficial del Frente Amplio de Uruguay a la Presidencia de la República en las elecciones del año próximo, ha provocado diversas reacciones como suele ocurrir con decisiones políticas de trascendencia y que pueden marcar el futuro de un colectivo.

Cada cual es responsable por lo que dice y, en todo caso, el tiempo se encargará de dispersar las nubes y aclarar el cielo. Pero me llama la atención que algunas personas hayan intentado deslegitimar al Congreso como instancia de decisión colectiva ahora que sus tesis han sido derrotadas.

Cuantas veces en el viejo Comité Primero de Mayo del Buceo junto a otros compañeros perdimos al defender una tesis a al postular a un delegado a la Coordinadora que creíamos era el más representativo, y cuántas veces con esos compañeros nos bancamos la derrota, en algunas ocasiones embroncados claro, es la condición humana, pero nunca deslegitimamos la democracia interna.

Eso le pasó a mucha gente, incluido, como no podía ser de otra manera, a José Mujica, quien siempre ha levantando la columna de la unidad por encima de todo.

Así es la vida. Quienes hoy intentan deslegitimar al Congreso del Frente deberían hacerse una autocrítica y pensar que en la democracia se gana y se pierde. En la vida se gana y se pierde. Lo importante es asumir la derrota apostando a construir y defendiendo la unidad, no apostando a destruir. Nadie construye un futuro mejor destruyendo, y el querer deslegitimar el Congreso es una forma de destruir al colectivo, pero sobre todo destruir al otro, al que piensa de una forma diferente.

Resulta muy difícil que una persona busque representar al Frente Amplio si comienza por deslegitimar la representatividad de aquellos y aquellas que lo construyen día a día en los comités de base.

Lamentablemente, el contador Danilo Astori, y sus cercanos colaboradores, han intentando deslegitimar la instancia superior de la organización política que quiere representar. Buscar la deslegitimación, que es una forma de destrucción del Congreso, es buscar la destrucción del propio Frente, ese que con todas sus contradicciones, con todos sus errores, con todas sus metidas de pata, es la síntesis de un Uruguay que busca cambios.

Deslegitimar el Congreso es como decir si no somos nosotros que no sea nadie, por eso hablo de una necesaria auto-crítica. Pero deslegitimar al Congreso no es deslegitimar la candidatura de José Mujica, es algo mucho más serio, es deslegitimar, o sea destruir, el programa del Frente, así se diga estar de acuerdo con él. Eso sí da para pensar.

Al final de cuentas, entendiendo la condición humana y reivindicando la tolerancia siempre, se puede comprender que una persona, cualquiera, que tenga un interés particular de ser candidato termine deslegitimando una instancia en la que fue elegida otra persona para esa representación. Es comprensible, no justificable, porque todos podemos pasar por algo así. Todos. Hay que entenderlo. Sin embargo, ya no es comprensible, que se busque ser candidato de un sector cuyo programa, o sea cuya carta de navegación hacia el futuro, fue construido por una estructura que se intenta deslegitimar.

Danilo Astori ha dicho que la resolución tomada por el Congreso, aunque la respeta muchísimo porque es la opinión de la estructura militante del Frente Amplio, “no es representativa de la opinión del pueblo frenteamplista considerado en su conjunto” si no de “aparatos”.

Ha dicho además que el programa de gobierno que aprobó el Congreso puede ser llevado adelante por él sin dificultad. Por lo tanto se desprende una importante contradicción ya que si el Congreso y el candidato oficial del Frente Amplio es una expresión de los aparatos, el programa también debería serlo.
O sea que el Congreso es legítimo para hacer un programa pero no para elegir quien represente ese programa. Aunque manifestó su discrepancia con la posibilidad de que exista un frigorífico nacional, tal como se votó en el Congreso, Astori señaló que no ve “en eso dificultades para poder cumplir con el programa votado”. Parece que el programa es legítimo si lo representa él.

Astori también dejó claro que hará una campaña de guante blanco como Mujica. Si bien eso no hay porque dudarlo, saliendo a descalificar al Congreso empieza mal, no empieza de guante blanco. Además sería sumamente importante para su credibilidad que siga los pasos de Mujica y acepte ser candidato a vicepresidente si es que pierde las elecciones internas. Eso sería una muestra de humildad.

En el tema de las elecciones internas, luego de renegar tuvo que seguir la propuesta de José Mujica, que fue el primero en promover esa instancia. Ahora, todos reconocerían un gesto de buena voluntad en él si aceptara de antemano ser vicepresidente. Eso, si es verdad que, como dijo el otro día, quiere “contribuir al triunfo del FA”.

Cuando Astori dice “me voy a presentar a esta interna con la intención de ganarla y ayudar a que el FA triunfe en las próximas elecciones”, parece que la única forma de ayudar al Frente es siendo candidato a la Presidencia. Una persona con la capacidad de Danilo Astori puede ayudar al Frente muchísimo desde cualquier puesto de dirigencia y por supuesto desde la vicepresidencia. Pero si no acepta ser vicepresidente, si no asume ese reto ahora, estaría demostrando cierta soberbia digna de otros partidos, pero no del FA, y estaría demostrando que no tiene la pasta necesaria para ser candidato presidencial, cosa que no creo. Por eso estoy convencido que en los próximos días seguirá la propuesta de Mujica y aceptará ser vicepresidente si fuese el caso.

Aunque muchos digan que mi pensamiento está caminado un poco apurado, creo que el Congreso no solo eligió al candidato del Frente Amplio si no al futuro Presidente del Uruguay.

Hace unos días, el Presidente de Ecuador, Rafael Correa, quien es Máster en Economía, me comentó con mucho respeto que conoció a José Mujica.

Un presidente con la trascendencia de Mujica inspira respeto a nivel internacional, en este caso se trataba de un presidente popular y un académico brillante como Correa.

Pero Mujica ahora tiene una responsabilidad muy grande con el Frente Amplio y con el país, porque ya no es el candidato de uno dos o diez sectores, es el candidato del FA, y no tiene derecho a fallar.

kintto@yahoo.com