Bue: otra derrota política de Macri

Mal fin de año para Mauricio Macri, que festejaba cerrarlo con su ‘famosa’ “reforma política”.

El peronismo le jijo “no”, y se desvanecieron sus ilusiones por disponer en el 2017 del ansiado (desesperadamente) voto electrónico. Los principales ministros…: del macrismo, y sus operadores en el Congreso fueron los encargados de incluir en cualquier negociación, la exigencia del apoyo a la “reforma política”.
Por un lado, con el uso de la extorsión política, pues “la billetera” está en manos de Macri. Y por la otra, porque deseaba mostrar al país un avance de ‘calidad’ institucional, con una “reforma política”. La cual en verdad, pese a su pomposa designación, tiene como único objetivo el obtener el uso del voto electrónico. Llamativo en verdad, pues Macri para ser electo en Boca Juniors, no necesitó de él. Tampoco para ser electo y reelecto en la Ciudad de Buenos Aires. Mucho menos, para llegar a la presidencia.
Pero –porque siempre existe un pero-, aquello es pasado. Respecto a su pasado por el club xeneise (1995-2007), fue de 3 períodos. Y su permanencia (con re-elecciones) fue el resultado de haber logrado 17 títulos (8 de ellos, internacionales).
Su paso como jefe de Gobierno porteño (2007-2015), y su reelección (2 períodos en total), obedeció a la ‘particular’ conformación social e ideológica de los porteños, y al mayúsculo apoyo que le otorgaron por 8 años los medios formadores de opinión. Sin embargo ahora la situación es diferente. Si bien llegó a la presidencia gracias a que llevó a delante la más extensa campaña electoral que se tenga conocimiento en el país, con 8 años de duración, a lo que se agregó el escandaloso respaldo de los medios de comunicación y las decisiones funcionales o asociativistas de dirigentes ‘peronistas’ (Sergio Massa, José M. de la Sota, Florencio Randazzo, Carlos Reutemann…), ello no puede garantizarle un buen resultado electoral para el 2017 (elecciones parlamentarias). Es por ello que Macri apostó a disponer de un ‘plus’. Y ese lo representaba el voto electrónico… Si: el sistema más sospechado y que se ha ido dejando de lado en el “primer mundo”, por sus demostraciones de uso fraudulento y manipulador, ahora Macri lo buscaba instalar imperiosamente en el país. Llamativo…? No tanto. Porque Macri ha demostrado como empresario, como legislador (si! Fue diputado nacional…), como Jefe de Gobierno y ahora como presidente, qué intereses defiende.
Por lo cual ahora está quedando expuesto ante le verdad. Ante la sociedad, el rey se pase desnudo. Y sabe (tanto él como sus asesores y aduladores), que sin un “plus” extra, se le va a hacer difícil el poder ganar en las urnas. Lo cual significaría comenzar a cavar su propia fosa (y del PRO) para el 2019. De allí que los medsios formadores de opinión sean los principalísimos respaldadores al voto electrónico. Lo cierto es que el jueves 24-11-2016, Macri tomó conocimiento (inesperadamente) que su “reforma política” se había caído. Una estrepitosa derrota política, que todos –desde el mismísimo día siguiente- se han dedicado a disimular. Y los medios a endilgarle al peronismo “el fracaso” de la “reforma política”.
Hasta el momento, en sus 10 meses de gestión, el macrismo se acostumbró a que determinados dirigentes y/o legisladores del peronismo, le fueran funcionalísimos o asociados. Algunos, con gran habilidad, han mostrado que pueden ser “alquilables”. Entonces desde el Gobierno descartaban que todo continuaría así. El problema es cuando manejándose con ese tipo de personajes, se desconoce que ellos mismos suelen buscar su ‘salvación’ y no desean suicidarse (políticamente hablando). Es cuando al macrismo no le alcanza con los “aprietes”, los “carpetazos” (de entregar a los medios de prensa ciertas informaciones comprometedoras de tal o cual dirigente que posee algún sevicio de Inteligencia), las extorsiones y “la chequera”. Es cuando juega… la política!.
En ese caso, es cuando comienzan a “hacer agua”, a fallar, a equivocarse. Porque la forma de manejarse del macrismo es la de “gerentes de la política”. Entonces se les produce la inesperada (para ellos) derrota del “no” a la famosa “reforma política”. Por torpeza propia; por soberbia propia; y especialmente, por resistencias en el peronismo (al que muchos consideran en retirada). Conocido el fracaso de obtener en comisión un dictamen para tratar el proyecto en el recinto, más de un macrista desvariado y a los gritos recomendaba (en el “jueves negro”) llevar directamente la ley al recinto y aprobarla sobre tablas. Un hecho que hubiera producido una estampida parlamentaria; y un costo político inimaginable para Macri.
Es decir: un llovido sobre mojado… Ministerio del Interior intenatron como desesperada jugada reforzar el “apriete” a gobernadores peronistas, para que apoyaran (ellos presionando a sus legisladores nacionales) la aprobación. Pero no lo lograron. Porque –justamente- fueron muchos los gobernadores del peronismo que ya habían dejado en claro desde hace semanas, que estaban totalmente en contra del voto electrónico. Ni siquiera el filo-macrista y xenófobo senador Miguel Pichetto logró convencerlos.
En el Senado, la amplia mayoría de peronistas (de todos los “colores” que se puedan imaginar) se manifestaron en contra del proyecto. Ahora desde el macrismo, buscando disimular la catastrófica derrota, salen a decir que cometieron el “error” de llevar el proyecto a tres comisiones donde no poseían mayoría (para aprobarlo). Con lo cual se cuelgan el rótulo de: estúpidos. Otros consideran que deberían haber realizado una maniobra mediática, exponiendo primero a los senadores que se oponen al voto electrónico, a través de reportajes, y de opiniones de ciudadanos “desinteresados” (¿?9 que salieran a rebatirlos. Ahora sería el momento de salir a buscar responsables de esta derrotaa, y todas las miradas se dirigen hacia Rogelio Frigerio. Y tienen razón; el Ministro del Interior es el directo responsable.
Pero en verdad quien exigió avanzar fue Macri… Pero està claro que si no pudieron lograr la BUE (Boleta Única Electoral) en el 2017, van a ir con màs fuerza, para imponerla en el 2019 (en las presidenciales, de gobernadores y legislativas). Mientras, el senador del PRO, y hombre de máxima confianza presidencial, Federico Pinedo, se enojó porque no se puede “terminar con el robo de boletas, el fraude y las picardías”. Y a él se agregó la mismísima Cámara Nacional Electoral: “Esto es un retroceso enorme, el sistema de boletas partidarias no va más”. Quizás sin enterarse que en la última década y media en EEUU y países europeos se dejó de lado el voto electrónico y se retornó a las boletas de papel… para evitar el fraude (¡!). Porque ha quedado plenamente demostrado que las ‘maquinitas’ pueden ser fácilmente manipuladas o programadas. En síntesis: otra derrota política sufrida por Macri.

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