Decisión para dos pacientes

Cannabis medicinal gana una batalla en Suecia

La Agencia de Productos Médicos (Läkemedelsverket, MPA por su sigla en inglés) de Suecia autorizó a dos médicos a conceder recetas para el uso del cannabis en dos casos de pacientes con extremos dolores.

La Agencia advirtió que no se trata de una autorización generalizada sino exclusivamente para esos dos casos, aunque los especialistas consideran que se trata de una decisión que abre la puerta a otros reclamos.
El caso acaparó la atención ciudadana después que Andreas Thörn, con una lesión de la médula espinal, fue condenado por la Justicia por poseer plantas de marihuana y utilizarlas para combatir su dolor.
El doctor Claes Hultling, que defiende el uso del cannabis para combatir dolores severos, se mostró satisfecho con la decisión de la Agencia, y recordó que esto “no va a cambiar el mundo, pero que va a cambiar el mundo para unas pocas personas”.
Argumentó que el riesgo del cannabis como medicina es insignificante, una sobredosis de Alvedon es mucho más grave, añadió.
El investigador de la Agencia de Productos Médicos, Karl Michel Kälkner, dijo que la decisión se adoptó después de un largo proceso de investigación, y que por ahora se trata de la autorización para esos dos casos en exclusivo.
La autorización indica que el uso del cannabis debe ser por vía oral, y no se podrá fumar, además los médicos tratantes deben seguir de cerca la evolución de los pacientes, y la receta concedida es por tres meses de tratamiento, pendiente de sus resultados.
El cannabis a emplear será importado de Holanda, y suministrado por la empresa Bedrocan, que produce la droga para el estado y a investigadores de una decena de países.
Hasta ahora existían en Suecia dos medicamentos basados en el cannabis que estaban autorizados por la MPA. Se trata Sativex, una aplicación en aerosol por vía bucal, que contiene THC y CDB para ser aplicado para el alivio de espasmos y dolores en pacientes con esclerosis múltiple.
También existe el Marinol, utilizado para reducir las náuseas y vómitos en pacientes con cáncer que reciben quimioterapia y aumentar el apetito en pacientes que han perdido peso por el HIV/Sida. El medicamente está basado en THC sintético.
Según las autoridades nacionales de países que controlan los medicamentos, se investiga el uso de más de 100 derivados del cannabis en diferentes enfermedades. Los más conocidos y donde hay más avances es en el uso del THC, el principal ingrediente aditivo, que se utiliza para aumentar el apetito y reducir náuseas, también en disminuir dolores, inflamación y problemas con el control muscular.
El Cannabidiol (CBD) que no es psicoativo, y constituye el 40% del extracto de la planta puede ser utilizado para reducir el dolor y la inflamación y control de convulsiones, además se estudia su aplicación para enfermedades mentales, control de la ansiedad, y epilepsia, entre otras enfermedades.
A principios de este año, la Academia Nacional de Ciencia, Ingeniería y Medicina (NAS) de Estados Unidos publicó la hasta ahora mayor investigación sobre el uso medicinal del cannabis, en base a unos 10.000 artículos científicos, presentando una lista de enfermedades en que se establece que el cannabis funciona como ayuda. El informe establece el uso efectivo del cannabis en disminuir las náuseas y vómitos en pacientes sometidos a quimioterapia, aliviar el dolor en pacientes con esclerosis múltiple y en el tratamiento de dolores crónicos, pero que se necesita más evidencia o estudios en su aplicación en otras enfermedades o síntomas.