Los últimos conflictos en el mundo son y seguirán siendo por petróleo

Carlos Ellis    11.Jul.2017    Opinión

Por ser el petróleo el factor de desarrollo civilizatorio del mundo (Shour 2008). Y de lo que se está seguro es de su inexorable agotamiento (Borón 2012). Podemos dar fe que este recurso es el factor de conflictos en el mundo actual.
Los acontecimientos que representan disputas diplomáticas como los acontecimientos bélicos más recientes ocurridos en el mundo, sostienen dichos planteamientos.

Guerra civil en Sudan del Sur, (2013), el mismo aporta el 85% de todo el petróleo y en gran medida provenientes de los Estados fronterizos de Bentiu y Alto Nilo, así como de Jonglei. Ocupa el tercer lugar en África en términos de reservorios de materia prima fundamentada en hidrocarburos, algo que convierte a este país considerado el más joven en alcanzar su independencia en un punto de fricción de los interese geopolíticos.
Guerra en Libia (2014), Primer país productor e importador de petróleo del África y fue el país con el ingreso per capital más alto del continente africano. El 80% de las reservas de petróleo de Libia se encuentran en las cuencas del Golfo Oriental de Sirte, donde fuerzas extranjeras les proporcionaron apoyo a los grupos rebeldes; la operación en Libia no era establecer la democracia sino tomar posesión de las reservas petroleras, privatizando la industria petrolera del país, transfiriendo el control de dichas empresas a manos extranjeras.
En Ucrania (2014). Aunque el conflicto Ucrania-Rusia es netamente por cuestiones energéticas fue expresado como ejercicio de poder, Rusia amenazó con cortar el suministro de gas a Ucrania de donde luego parte a la Comunidad Europea, en el 2013, más de 85 millardos de metros cúbicos de gas exporto la rusa Gazprom a Europa a través de la red de gasoductos ucranianos. Ucrania, privada de Crimea ha perdido el control de sus yacimientos de gas en el Mar Negro y la decisión de Crimea a través del voto del parlamento fue su adhesión a Rusia, 17 yacimientos petroleros y el control de los gasoductos rusos a la comunidad europea fue la realidad del conflicto.
El 5 de julio del 2014 se le declara la guerra al Estado Islámico, factor creado para la perturbación de gran parte de los países del Golfo Pérsico (área de mayor producción de petróleo del mundo), como africanos poseedores de reservorios de materia prima energética. Este Estado declaro el califato en junio 2014 (califa y líder de todos los musulmanes) patentándose en Siria e Irak, áreas en conflicto bélico. En enero de 2015, Estado Islámico entra en Afganistán (estando este ya en guerra) para rivalizar con los talibanes, pero la OTAN detuvo su avance. El Estado Islámico estaba ya interviniendo en esta fecha en el conflicto libio iniciado en 2014. Posteriormente, la guerra contra Estado Islámico se expandió a Egipto, Nigeria y Rusia además de Israel, Turquía y Líbano entre otros países petroleros.
Luego de presentar este panorama mundial podemos agregar otros acontecimientos fundamentados en el petróleo que no han presentado gran relevancia en los medios de comunicación, uno de ellos es el caso de Yemen, la cual se encuentra en conflicto, dando inicio a una guerra civil, frente a sus costas transitan 3.5 millones de barriles de petróleo diariamente, así como la ruptura diplomática de los países del Golfo Pérsico recientemente con Qatar, por su relación con Irán que ejerce gran poder en la región y en especial su control sobre el “Estrecho de Ormuz” por donde sale el 31% del petróleo que se consume en el mundo y el 56% de producción OPEP.

Carlosellis1@gmail.com
Publicación Barómetro