La CIA en Ecuador: Tras los pasos del agente-diplomático Mark Sullivan

La revelación de que el supuesto diplomático estadounidense Mark Sullivan, además de controlar la Unidad de Investigaciones Especiales de la Policía (UIES), era director de la estación de la CIA (Central de Inteligencia Americana) en Ecuador, volvió a poner en el debate público el papel que ésta cumple en América Latina.

Si hacemos un recorrido por la actividades de Sullivan en los últimos veinticinco años, en diversos países del mundo, podremos ver que no se trata de un funcionario de segunda categoría dentro de la CIA Fue destacado a Quito porque la Central considera a Ecuador como un país importante dentro de la actual realidad geopolítica del área andina y de América del Sur.

Ante la expulsión de Sullivan, el Departamento de Estado prefirió mantener una actitud mesurada porque de producirse un conflicto diplomático podría salir a luz el historial del funcionario como agente encubierto.

En los registros biográficos del Departamento de Estado no existe referencia ni se menciona la trayectoria de Mark Sullivan, quien está casado con la ciudadana colombiana Clara Inés Sullivan Bustamante.

Según algunas fuentes diplomáticas y de inteligencia, en los días previos y posteriores al ataque de las fuerzas armadas colombianas al campamento de Raúl Reyes en Angostura, Sullivan mantuvo una relación muy estrecha con la inteligencia policial y militar colombiana.

Incluso algunas fuentes indican que Sullivan junto a su colega Michael Steere, Jefe de la Estación de la CIA en Venezuela, dirigieron la operación en la que se confeccionaron los miles de documentos aparecidos en el famoso ordenador de Raúl Reyes, dados a conocer después del bombardeo del 1 de marzo de 2008.

La historia de este agente, a quien algunos diplomáticos que lo trataron definen como una persona amable, se remonta a los años de la guerra fría. Entonces podemos ubicarlo en los años 80 en actividades de espionaje contra países de Europa del Este desde la Embajada de Estados Unidos en Bucarest, donde Sullivan cumplió un rol destacado, reconocido por sus superiores de la época.

Sus actividades no se limitaron a la geografía europea, los diplomáticos estadounidenses con algunos años de trayectoria conocen de sus acciones en Ruanda, Etiopia, Eritrea y el Congo donde tuvo relación con líderes de fuerzas insurgentes de derecha apoyadas por la CIA. Pero, sobre todo, algunos recuerdan una amistad con Jonás Savimbi, líder de UNITA (Unión Nacional para la Independencia Total de Angola) una guerrilla derechista financiada por Estados Unidos, que se levanto en armas contra el gobierno revolucionario angoleño.

En 1991, algunos funcionarios de la ONU (Organización de Naciones Unidas) ubican a Sullivan en Haití, durante el golpe de Estado que derrocó a Jean-Bertrand Aristide. Tres años después, en 1994, durante la invasión estadounidense que restituyó al ex mandatario haitiano en el cargo, el agente diplomático apareció nuevamente.

Ya en el nuevo siglo, entre 2004 y 2006 el agente Sullivan ocupó la jefatura de la misión de la CIA en Chile, con una intensa actividad. De ahí fue trasladado a Cuba donde sustituyó oficialmente a Alexander George Gryschuk como primer secretario político-económico de la Oficina diplomática estadounidense en La Habana.

Cumplida su misión en Cuba, fue asignado a Ecuador, justamente al instalarse el gobierno de Rafael Correa

El trabajo de la CIA en Ecuador no es nuevo. Desde hace años desarrolla diversas acciones, incluyendo el reclutamiento de ecuatorianos. Su rol no ha cambiado, solo se produjo una adaptación al momento histórico. Antes trabajaba bajo la fachada de la USAID, hoy en muchos casos está a la sombra de instituciones como la NED (Fundación Nacional para la Democracia) o el Instituto Nacional por la Democracia (NDI), entidades denunciadas en los últimos años por intentar desestabilizar los gobiernos de Venezuela y Bolivia.

Si seguimos desenredando la madeja, podremos encontrar la vinculación que tienen esas instituciones con la Central de Inteligencia Americana. Y si vamos tras los pasos del agente diplomático podremos determinar cual fue el papel de la inteligencia ecuatoriana antes, durante y después del bombardeo.

kintto@yahoo.com