España

Rajoy reprime a independentistas catalanes

Ricardo Daher    20.Sep.2017    Europa


A 11 días de la fecha fijada para convocar a un referéndum sobre la independencia y constitución de una república en la región autónoma de Catalunya, el gobierno español incrementó la represión y detuvo a 14 dirigentes de la convocatoria, incluyendo al número dos de lo que sería el ministerio de Hacienda del gobierno regional. Después de meses de inactividad, donde el presidente del gobierno, el conservador Mariano Rajoy solo repetía que el referéndum no se llevaría a cabo, y ya ante la inminencia de la consulta popular, el gobierno de Madrid inició acciones punitivas, acusaciones, amenazas, censuras, allanamientos, prohibición de actos en donde se reclamaba el derecho a decidir, prohibir y clausurar actos donde los soberanistas pretendían explicar la consulta, intervención de las cuentas y ahora la detención de ciudadanos.

A 11 días de la fecha fijada para convocar a un referéndum sobre la independencia y constitución de una república en la región autónoma de Catalunya, el gobierno español incrementó la represión y detuvo a 14 dirigentes de la convocatoria, incluyendo al número dos de lo que sería el ministerio de Hacienda del gobierno regional. Después de meses de inactividad, donde el presidente del gobierno, el conservador Mariano Rajoy solo repetía que el referéndum no se llevaría a cabo, y ya ante la inminencia de la consulta popular, el gobierno de Madrid inició acciones punitivas, acusaciones, amenazas, censuras, allanamientos, prohibición de actos en donde se reclamaba el derecho a decidir, prohibir y clausurar actos donde los soberanistas pretendían explicar la consulta, intervención de las cuentas y ahora la detención de ciudadanos.
Al mismo tiempo, en una medida considerada de dudosa constitucionalidad, el gobierno español aumentó en un 50% el número de guardias civiles, que actuarán por encima de la policía local, los mosos de escuadra (denominación que proviene de la república) y que se estrenaron el miércoles, con allanamientos en imprentas, incautación de material para la consulta, allanamientos en las sedes de Economía y Hacienda, Exteriores, Gobernación y Trabajo y Asuntos Sociales del gobierno autónomo.
Además, la Guardia Civil incautó unas 10 millones de papeletas para la votación del primero de octubre, y detuvo a dos responsables de la empresa en que se encontraba el material.
En respuesta, miles de personas se concentraron en el centro de Barcelona para reclamar el derecho a decidir. El miercoles a las 10 de la noche se realizó una cacerolada en varias ciudades catalanas contra la represion.
El reclamo se hizo sentir en otras ciudades importantes del reino de España, donde también miles de personas se manifestaron en el mismo sentido. el miercoles a las 10 de la noche se realizo una cacerola da en varias ciudades catalanas contra la represion
El reclamo común fue libertad para los detenidos, respetar el derecho a votar y decidir. En respuesta, desde hace días, se inició una campaña en los medios de prensa, y en las calles, donde se insiste que “España es una sola” y que los separatistas son “terroristas”.
En varias ciudades se han iniciado pintadas callejeras que insisten que “Catalunya es España” y no a la independencia, incluso tapando pintadas por el SI o destruyendo carteles de quienes convocan a que la ciudadanía decida.
El gobierno de Madrid insiste en la unidad territorial y tozudamente más de 200 años de historia de esa región.
Aunque la televisión lo ignora generalmente, en todos los partidos que el Barcelona juega en el Camp Nou, en el minuto 17 se aplaude y se repite el reclamo separatista. Este hecho recuerda la caída de Barcelona un 11 de setiembre de 1714 cuando las tropas borbónicas se impusieron a los catalanes en la guerra de sucesión del trono, y emprendieron una represión posterior fusilando centenares de personas. Esa fecha es considerada como “el día de Catalunya” aunque su conmemoración fue prohibida por la dictadura del general Francisco Franco.
Hasta el primero de octubre, la tensión entre el gobierno central y el gobierno autónomo de Catalunya irá creciendo y se esperan más movilizaciones en las calles que hasta ahora no parecían muy activas de cara la consulta popular.
El gobierno central no descarta intervenir el gobierno regional, aplicando un artículo de la Constitución española, aún reglamentado. Sea cual sea el desenlace de esta pulseada, el reclamo independentista y a favor de la república, no se detendrá.

Suramericapress