Ciudadanía-Rebelión

Los antisistema no quieren destruir la sociedad, luchan por un mundo mejor

“Rise, and rise again, until the lambs become lions” (Alzaos, una y otra vez, hasta que los corderos se conviertan en leones).

Robin Hood (Ridley Scott)

Estamos asistiendo a un enfrentamiento entre la vieja mentalidad española de la segunda mitad del siglo XX y el espíritu joven del siglo XXI (no importa la edad) que ve diferentes soluciones para este mundo en crisis, donde lo embalsamado (valores vaciados de credibilidad) no acaba de morir y lo nuevo no acaba de nacer.

Esas generaciones inconformistas desean cambiar el actual escenario histórico por otros paradigmas que conecten con el pueblo, el gran olvidado, y den sentido a su vida. La época en la que se trabajaba para los ricos sin decir ni pío y se besaba la mano de los obispos, reyes y plutócratas, choca con estos tiempos de un “despertar colectivo” que está siendo global.

Las “tribus del futuro” han sido moldeadas por el relativismo que enraizó en las conciencias, lo que tuvo un punto de inflexión con la Guerra de Vietnam. Esa mutación es el resultado de la destrucción de “los Derechos Humanos” (a causa de la decepción provocada por la casta a través del engaño masivo y reiterado). Con eso, se entiende que los jóvenes sean “antisistema”, lo que traducido en un lenguaje humano (no estadístico) significa “quiero vivir en otro mundo, no nos gusta el que habéis hecho”.

Muchas pioneras desean un giro a lo esencial, al cuidado del ser humano, algo que el capitalismo salvaje ignora con su corazón de hielo. Es bueno retomar la célebre máxima de Protágoras: “El hombre (y la mujer) es la medida de todas las cosas”.

Los viejos sistemas, algunos vigentes desde hace miles de años o siglos (India, Arabia Saudí, etc.) “condenan a muerte” al 90% (no sé si me quedo corto) de la población femenina. En el caso del país árabe, que clama al cielo, la actitud de Occidente ha sido abominable.

El asunto en India es mucho más complejo. Ghandi (1869-1948), el líder con “el alma más grande” (Mahatma) del siglo XX, no dejó de luchar hasta su muerte por la abolición de las castas, logrando éxitos insignificantes, y por mantener una India unida con hindúes y musulmanes (las dos religiones mayoritarias del país) viviendo en armonía, labor en la que cosechó un fracaso estrepitoso. Veamos, ahora, un esquema de las castas en India:

-1º- Los Brahmanes (sacerdotes y maestros) son la casta superior. Nacieron de la boca de Brahma, el Dios Creador.

-2º- Los Chatrias (guerreros y políticos) le siguen en importancia. Brotaron de los hombros de Brahma. (Esta divinidad es parte de La Sagrada Trimurti, que se completa con Visnú, El Conservador; y Shiva, El Destructor. Los tres se relevan en círculos de Eras, donde todo vuelve a empezar y a terminar).

-3º- Los Vaishias (comerciantes y artesanos). Ghandi pertenecía a esta clase. Salieron de las caderas de Bhahma.

-4º. Los Sudras (siervos y esclavos) manaron de los pies de Bhahma.

- 5º- LOS INTOCABLES. Estos son “los sin clase”, “los sin casta”. Se les denomina Dalitss (parias). Su trabajo consiste en recoger los excrementos humanos con las manos. Los niños que iban a las escuelas se encargaban (¿Se encargan todavía?) de limpiar los inodoros de los colegios. (Hace seis décadas, concretamente con la Constitución de 1947, India abolió el sistema de clases sociales, sin embargo, la marginación continúa vigente).

Ahora regresemos a nuestra “casta occidental”. Ésta demoniza a los millones de Che Guevaras (de ambos sexos) que consideran un acto humanitario germinar una revolución universal encaminada a lograr la igualdad del hombre y la mujer, y un sistema económico internacional más justo para que los habitantes de este planeta, que está gravemente enfermo, vivan con dignidad, sin que nadie esclavice al otro o le aplaste “el derecho a vivir la vida” con la apisonadora del poder.

Y vuelve a cantar Quiquiriquí el Noble Gallo Beneventano para decir que todavía otros mundos son posibles. En España podríamos empezar dando la bienvenida al Sol, y poniendo la señal de “stop” a las mafias de la economía especulativa que a golpes de billetes y barriles de petróleo, carbonizan horizontes de futuro.

-1-De la partición de India devino la creación de Pakistán, el 14 de agosto de 1947, para acoger a los musulmanes. Durante el tránsito fronterizo de hindúes y musulmanes a su “nuevo hogar” hubo, al menos, un millón de muertos. Las religiones siguen siendo, no obstante, “el protozoo de la paz”.

http://www.nilo-homerico.es/