Congreso Internacional sobre la Represión Franquista

Raimundo Cuesta habla de “la brutal cirugía de cuerpos y almas” que practicó la dictadura franquista

Javier Cortines    23.Nov.2017    Mundo

La cirugía patriótica religiosa en cuerpos y almas que el virulento dogmatismo religioso practicaba dentro y fuera de las aulas alcanzó su paroxismo entre 1936 y 1945 (…) No puede haber excusas para camuflar el código genético del cruel e inacabable mandato omnímodo del general Franco.

El historiador Raimundo Cuesta, Premio Nacional a la Innovación Educativa, habló esta semana de la “brutal cirugía ideológica” a la que sometió el franquismo, durante la Guerra Civil y en los años posteriores, “a los cuerpos docentes y a la población escolarizada”.

“Esa violencia física y psíquica (…) marcó la política educativa practicada bajo el totalcatolicismo, una suerte de fascismo católico a la española”, subrayó Raimundo Cuesta (Fedicaria) en la segunda jornada del I Congreso internacional Territorios de la Memoria: El Franquismo a Debate, celebrado en Valladolid (España) del 20 al 23 de noviembre con la asistencia de destacadas, personalidades, nacionales y extranjeras, especializadas en la dictadura.

Para el autor de “Felices y escolarizados” (obra que se ha convertido en un referente crítico en el ámbito de la enseñanza, tanto en España como en América Latina),”la educación tradicional-elitista, extremadamente cruel, no impidió al final el desarrollo de la educación de masas”.

Pero -subrayó Cuesta- “el coste pagado fue muy alto porque esa experiencia colectiva lastró los estratos más profundos de la conciencia de los españoles como factor de larga duración del régimen franquista y de la posterior transición hacia la democracia”.

Cuesta enfatizó en su ponencia “La cirugía patriótica religiosa en cuerpos y almas” que “el virulento dogmatismo religioso, practicado dentro y fuera de las aulas, alcanzó su paroxismo” entre 1936 y 1945 (…) “Sin desaparecer en ningún momento la alta temperatura represiva y regresiva, se atenúa y el miedo se acompaña y se adorna con el gran invento importado del tardofranquismo: la igualdad de oportunidades, que considera a la escuela como un ascensor social pleno de posibilidades”, agregó.

“Esa confianza meritocrática en la escuela como escapatoria del origen social de cada cual ni puede ni debe eludir que se deba realizar una historia con memoria de las sevicias de la dictadura, cuya deriva desarrollista y tecnocrática a menudo sirve para camuflar el código genético del cruel e inacabable mandato omnímodo del general Franco”, puntualizó Cuesta, quien acaba de publicar la eclética obra “Las Lecciones de Tersites” en la que hace una radiografía del franquismo y de los detonantes que provocaron “una rebelión de las masas contra la dictadura”.

Tersites, alter ego de Raimundo Cuesta, (así lo era Zaratustra de Nietzsche), fue un personaje incómodo de la Ilíada (el más feo de los griegos lo llama Homero), que se rebela contra el todopoderoso Agamenón, cuestiona la guerra contra Troya y propone la paz para poder volver a casa.

El historiador habló también del “terrorismo de Estado” que practicó el franquismo contra el cuerpo docente, que sufrió “una pertinaz persecución por supuestos comportamientos políticos punibles, que no en pocos casos llevó al áspero camino del exilio. Los que sobrevivieron en el interior -enfatizó Cuesta- tuvieron que enfrentarse, humillados y ofendidos, a una purga profesional que dio en llamarse ‘depuración’”.

“Muchos docentes que fueron marcados con un gravoso expediente tuvieron que afrontar la ignominia de pedir el reingreso en el cuerpo y, para ello, tenían que demostrar su inocencia (…) Miles de docentes tuvieron que pasar por las horcas caudinas de los tribunales franquistas. La sanción más grave conllevaba la separación definitiva del servicio, lo que sumió a buena parte de la profesión en un estado de parálisis medrosa”, concluyó Cuesta.

Raimundo Cuesta, doctor con premio extraordinario en Historia, hizo esas reflexiones en La Mesa Redonda moderada por Elena Maza, que se celebró en la Facultad de Filosofía y Letras con el título de “Los instrumentos de Dominación del Régimen”. En la misma participaron Javier Rodrigo (UAB) con su ponencia “Guerra, violencia, Cruzada: el nacimiento de una nación” y José Luis Ledesma (UCM), quien hizo un repaso de las “Formas materiales, sociales y simbólicas de la guerra y la postguerra franquistas”.

El congreso contó asimismo con la participación del prestigioso historiador británico Paul Preston, quien disertó sobre “Franco, entre la historia y la leyenda” y Marie Claude Chaputc, catedrática emérita de la Université Paris-Nanterre, que habló de la “Herencia político-institucional” del franquismo.

Y vuelve a cantar Quiquiriquí el Noble Gallo Beneventano para preguntar ¿Por qué sigue hocicando el franquismo tras dos décadas de “gobiernos socialistas”?

http://www.nilo-homerico.es/