Chile, política

Crece una nueva opción de centro en Chile

Después de un cambio en el sistema electoral binominal chileno se logró abrir el camino para que una agrupación de políticos jóvenes provenientes de movimientos universitarios ganara una bancada importante en la cámara de diputados y casi una definición a la presidencia.

Así paralelo a la derecha de la dictadura y del centro reformista se instala un centro político que exige modificaciones sociales y políticas duras.
 
Son dirigentes de grupos y partidos nuevos que recuerdan al Podemos al lado del PSOE y el PP.
 
La elección presidencial reciente fue ganada por un gran empresario de la vieja derecha pero con un 36% que pone en peligro su triunfo en la segunda vuelta de diciembre.
 
La izquierda no influye en nada porque su candidato no superó el 2%.
 
En general en los centros políticos es mayoritario el sentimiento antiderechista lo que hace posible pensar un acuerdo de los dos centros para apoyar la candidatura de continuidad del gobierno actual.
 
Pero no es fácil porque el frente emergente quiere diferenciarse de una política aplicada casi treinta años.
 
El capitalismo es un elemento común de las tres tendencias. Pero se agitan cambios que irritan a los grandes empresarios dominantes: el fin de la previsión como negocio privado, una nueva constitución de límites desconocidos, la condonación de una deuda universitaria con altísimo costo…
 
La lejanía con Venezuela, Cuba, Rusia, Irán, y política con China, no cambian. Se conserva la asociación subalterna con Estados Unidos y Europa occidental y sus medios, los valores de la ideología empresarial, el olvido intencionado de la crisis civilizatoria ya a la vista.
 
Algunos intelectuales han saludado el avance de la tercera posición como un paso de la izquierda aunque esa fuerza lo niega y se define como un acuerdo desde el liberalismo hasta el socialismo. En la realidad en torno a un eje reformista que tuvo en varios casos vínculos con el centrismo que pactó con la dictadura.
 
La elección próxima definirá rumbos, neoliberalismo fanático o reformas. La certeza es que nadie de esas cúpulas impulsará un cambio en la estructura económica, social, cultural, ideológica, militar.
 
En Chile como sucede mucho más allá no se vive el tiempo del socialismo solidario sostenible en alza. Es la tarea pendiente.
 
Por un Movimiento para una nueva civilización solidaria de socialismo sustentable.
 
No progresismo de izquierda.