Argentina

Los 44 no aparecen. Macri tampoco

Se ha cumplido un mes sin noticias del submarino ARA San Juan. Tiempo en el cual el presidente Mauricio Macri sigue escondido. Tiempo en que los medios hegemónicos y la clase dirigencial argentina protege este silencio.

Los familiares de los 44 submarinistas fueron reprimidos frente al Congreso el jueves 14 de diciembre cuando la sociedad se movilizó contra el ajuste oficialista sobre los sectores más vulnerables de la sociedad. Ellos reclaman que sus familiares sigan siendo buscados.
De la búsqueda participaron en su momento, 19 medios de la Armada Argentina (15 unidades navales y 4 aeronavales), un HérculesC-130 (de la Fuerza Aérea Argentina) sumó un Hércules C-130; y colaboraciones del Ejército Argentino, la Prefectura Naval Argentina (el buque del Servicio de Salvamento Tango) y el Ministerio de Agroindustria (el buque oceanográfico Angelescu). Y también buques, aviones y colaboraciones de Chile, Brasil, Estados Unidos, Rusia y el Reino Unido.
Pero actualmente solo persisten el destructor ARA La Argentina, y los oceanográficos Protector (del Reino Unido) y Atlantis (de EEUU). A todo ello, el titular del Ministerio de Defensa, el radical Oscar Aguad, desplazó al jefe naval Jorge Srur, tras el pase a disponibilidad de altos jefes investigados por lo que ocurrió con el submarino. El ARA San Juan no aparece; el presidente tampoco; el ministro no se sabe para que está; y ahora pusieron fin a la carrera del jefe de la Armada.
Esa parece ser la ‘conclusión’ del gobernante Cambiemos tras un mes sin novedades del submarino. Un desplazamiento que pareció una maniobra de “equilibrio” mediático ante el cumplimiento del primer mes sin noticias, que a justificación seria alguna. Todo indicaría que desde la presidencia y sus colaboradores consideraron que era más importante que en los medios se hablara del “despido” del marino –un almirante-, que del tiempo transcurrido sin noticias.
La Armada está en crisis, porque el gobierno nacional así lo dispuso. Por sus inexperiencias, sus torpezas, su desequilibrio y su arrogancia. Que el ministro Aguad haya echado a Srur, no oculta los planteos y reclamos existentes en la fuerza por esta situación que se considera “de abandono” a los submarinistas y a sus familiares. A ello se agregaron ciertos análisis que cuestionan los “errores” de haber enviado al submarino a un área delicada en medio de maniobras de potencias extranjeras.
Y por si ello fuera poco, ha causado disgusto los pases a disponibilidad de dos altos comandantes (investigados por la pérdida del ARA San Juan). Como todo lo que toca Cambiemos desde hace 2 años, lo transforma en problemas, crisis, choques, disgustos. En la Casa Rosada hicieron presión para que Srur fuera desplazado. Lo responsabilizan de haberle avisado “tarde” (de la pérdida del submarino, el 15 de noviembre) al Ministro Aguad.
Y lo responsabilizaron de haber manejado mal la crisis. Lo cierto es que desde Cambiemos están tan mimetizados con otras formas de gobierno que soportó el país, que creen que quienes conducen son los militares (¡!). Grueso error. La conducción en gobiernos democráticos, es política. La responsabilidad también. Es muy fácil e hipócrita endilgarle errores y fallas a los conducidos, cuando en verdad ellos no deben mandar.
Se lo acusa a Srur de no dar la cara. Acaso el presidente Macri y el Ministro Aguad la dieron en tiempo y forma…? Los reclamos de los familiares de los 44 submarinistas continúan y –al parecer- el gobierno, para tratar de dar una “muestra de presencia”, se sacó de encima al titular de la Armada. Pero no deberán engañarse esos familiares: a Srur no lo desplazan porque se puede haber equivocado. Se lo sacan de encima por una cuestión coyuntural y porque ya estaba previsto este desplazamiento (que se concretaría en el primer trimestre del 2018).
Srur es echado por una “necesidad” de Cambiemos. No lo desplazaron inmediatamente de la desaparición, sino cuando era conveniente. Por lo que se pueden esperar más “respuestas” (similares) en este sentido, a medida que el gobierno lo vaya necesitando para “equilibrar” su incapacidad, torpeza e hipocresía. Debe recordarse que Srur ‘cobra’ con la misma moneda que él ‘pagó’ días atrás.
Porque ante presiones de la Casa Rosada, dispuso el pase a disponibilidad del comandante de Adiestramiento y Alistamiento, contraalmirante Luis Enrique López Mazzeo (el n° 3 de la Armada). Al igual que del contraalmirante Gabriel González, jefe de la Base Naval Mar del Plata (donde se sitúa el submarino). Hechos que llevaron a cuatro altos jefes marinos a manifestarse en desacuerdo y pidieron sus pases a retiro (¡!).
Para el interior de la fuerza, los castigos a López Mazzeo y González, obedecieron más a una “necesidad” interna de Srur que a justificación alguna. Ocurre que las peleas internas están a la orden del día en las fuerzas que conduce (¿?) Macri.

SANTA FE-ARGENTINA/Rodolfo O. Gianfelici