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Seis desafíos para las Cajas de Ahorro en Venezuela

Jesús A. Rondón :: 03.02.18


Las Cajas de Ahorros en Venezuela se constituyen de acuerdo a la Constitución de República Bolivariana de Venezuela (1.999) en “medios de participación y protagonismo del pueblo en ejercicio de su soberanía” en el ámbito social y económico.

La situación de las Cajas de Ahorro es compleja, dada la situación económica en Venezuela. Considero que hoy es necesario asumir al menos seis desafíos para llegar a buen puerto: Participación protagónica de los asociados y asociadas en la vida organizativa, fortalecimiento y desarrollo de mecanismos auxilio mutuo, iniciativas consorciadas entre Cajas de Ahorro, un Plan estatal de promoción, fomento y supervisión (coherente y más cercana y oportuna) de las Cajas de Ahorro, modificación del marco legal con participación protagónica de los asociados y asociadas, y finalmente la articulación con redes nacionales e internacionales de la economía social y solidaria.

Las Cajas de Ahorros en Venezuela se constituyen de acuerdo a la Constitución de República Bolivariana de Venezuela (1.999) en “medios de participación y protagonismo del pueblo en ejercicio de su soberanía” en el ámbito social y económico. En estas 1.322 organizaciones conformadas en nuestro país, estamos asociados y asociadas aproximadamente ocho millones de trabajadores y trabajadoras. El 57 % de las Cajas de Ahorro están ubicadas en el sector público en el sector público y el resto en empresas privadas (Boscán, 2018).

En concordancia con el postulado constitucional aludido, se establece la Ley Cajas de Ahorro, Fondos de Ahorro y Asociaciones de Ahorro similares (2.010), que en su artículo Nº 3 define a las Cajas de Ahorro “como de las asociaciones civiles sin fines de lucro, creadas, promovidas y dirigidas por sus asociados, destinadas a fomentar el ahorro, quienes reciben, administran e invierten, los aportes acordados”. Seguidamente se establece en el artículo Nº 4 que estas asociaciones civiles deben ser guiadas por los siguientes principios: Libre acceso y adhesión voluntaria, participación y protagonismo en lo social y económico, de carácter social, generador de beneficios colectivos, eficiente y sin fines de lucro; funcionamiento conforme al principio de control democrático, que comporta la igualdad de derechos y obligaciones de los asociados y finalmente mutua cooperación, equidad y solidaridad, para fomentar y proteger el ahorro de sus asociados.

Hace ocho años los trabajadores y trabajadoras del Instituto Nacional de Prevención, Salud y Seguridad Laborales (Inpsasel, ente adscrito al Ministerio de Poder Popular para el Proceso Social de Trabajo) decidimos conformar nuestra Caja de Ahorros, que denomínanos Caja de Ahorros de los Trabajadores y Trabajadoras del Inpsasel (Catinpsasel). Reflexionando en ese marco afirme: “Hoy nuestro desafío como trabajadores asociados y trabajadoras asociadas es mantener este espíritu fundacional, es decir la solidaridad de clase y el norte del buen vivir. Aun cuando las Cajas de Ahorros hayan surgido como mecanismos de auxilio mutuo en un escenario capitalista donde las condiciones de vida y trabajo de los trabajadores y trabajadoras eran deplorables, son un espacio de organización autónoma y deben ser reflejo de los intereses como clase” (Rondón, 2012).

La Ley de Cajas de Ahorro y nuestros estatutos sociales obligan a los Consejos de Administración y Vigilancia a presentar anualmente, mediante Asambleas; a los asociados y asociadas la rendición de cuentas y los planes de trabajo e inversión. Al final de las mismas lo presentado puede ser valorado, aprobado o improbado. En el 2017 se realizaron las Asambleas en un complejo contexto económico y social, caracterizado por una galopante especulación, restricción de opciones de inversión legal para asociaciones como las nuestras, bajas tasas de interés en instrumentos financieros, escasa oferta de servicios y productos en el ámbito de la empresa privada a precios justos y mediatización del acceso a bienes públicos.

Es así que llegamos a la pregunta que inspira esta nota: ¿Sobrevivirán las Cajas de Ahorro al 2.018? En función de la experiencia puedo afirmar que sí, pero no todas; no perecerán las que se ajusten organizacionalmente a las condiciones existentes y superen algunos problemas que se vienen padeciendo desde hace décadas. Los siguientes desafíos pueden aportar para sortear las dificultades que se viven y llegar a buen puerto: el buen vivir.

Participación protagónica de los asociados y asociadas en la vida de las Cajas de Ahorro. Hasta ahora la participación de los asociados y asociadas se limita a tres actividades al menos, la primera hacer los aportes estatutarios (los cuales son deducidos por el patrono o patrona), realizar prestamos especiales o sobre sus haberes y finalmente y no siempre a participar en las Asambleas Ordinarias o Extraordinarias. Ahora bien, ¿corresponde solo al Consejo de Administración proponer y desarrollar acciones como Caja de Ahorros? ¡No! Debemos los asociados y asociadas asumir iniciativas de diversa naturaleza en coordinación con el Consejo de Administración, con la supervisión del Consejo de Vigilancia. Emprender iniciativas individuales o colectivas para la producción o la prestación de servicios que satisfagan parcial o totalmente algunas necesidades de los asociados y asociadas o la población en general. En algunas zonas de nuestro país los asociados o asociadas disponen de condiciones para la siembra: ¿puede la Caja de Ahorro financiar semillas, mejorar las condiciones para el riego, aportar asistencia técnica o transporte? Considero que sí, lo que implicar desarrollar pautas, acuerdos y evaluaciones para garantizar el éxito de las iniciativas y que los productos o servicios sean de calidad, accesibles y pertinentes.

Implementar mecanismos auxilio mutuo. En el escenario actual las condiciones de vida como clase trabajadora empeoran, de tal manera que es imperativo que asumamos desarrollar mecanismos de auxilio mutuo. En Catinpsasel se viene experimentando una iniciativa que comparto como referencia. Hace un par de años contratamos un Servicio de Previsión Funeraria, al cual se afilio un gran número de asociadas y asociados (pagando mensualmente una prima anual y con cobertura total de los gastos funerarios). Paulatinamente las primas fueron aumentando y la cobertura se limitó cada vez más, lo que nos llevó a evaluar opciones y finalmente a implementar un Fondo Autoadministrado para gastos funerarios. La cobertura de esta iniciativa es limitada, pero las primas son más económicas y se complementan con otra cobertura como la póliza que asiste a los trabajadores y trabajadoras del Inpsasel. Los posibles excedentes de este ejercicio forman parte del patrimonio de la asociación.

Iniciativas consorciadas entre Cajas de Ahorro. En la Asamblea de Delegados y Delegadas de Catinpsasel de 2017, se expuso con fuerza un problema relacionado con la limitada cobertura de la póliza de seguros de hospitalización, cirugía y maternidad, igualmente se daba cuenta de los precios especulativos de los servicios médicos es el sistema privado/mercantil de salud. Una de las propuestas surgidas fue la contratación de una póliza de exceso con limite mayor y que sea asumida por el titular (incluso financiada por la Caja de Ahorros). Esta idea es valida en principio, sin embargo, no atiende a las causas del problema: el canibalismo de las clínicas. Nos preguntamos ¿Qué hacer? Es momento que las Cajas de Ahorro nos consorcionemos para desarrollar servicios de salud de calidad y oportunos, sin fines de lucro. Considero que tenemos los fondos necesarios y la experiencia gerencial para llevar a buen puerto esta propuesta. Hay otros ámbitos donde las Cajas de Ahorro pueden desarrollar iniciativas mas allá de la salud.

Plan estatal de promoción, fomento y supervisión (coherente y más cercana y oportuna) de las Cajas de Ahorro. Existe una ausencia de política publica en los distintos niveles de gobierno (nacional, regional y municipal) para la promoción y fomento de las Cajas de Ahorro, Fondo de ahorro y Asociaciones similares. El presidente Nicolás Maduro afirmo en 2014: “Vamos a hacer una nueva institucionalidad, un nuevo esquema del modelo de caja de ahorro que permita la protección por parte del Estado a los trabajadores a través de este mecanismo”, pero este anuncio no se concretó en un plan. Se requiere que el Estado en dialogo franco y constructivo con las Cajas de Ahorro (Consejos de Administración y Vigilancia, asociados y asociadas) y sus organizaciones (Federación Nacional de Cajas de Ahorro de Venezuela y Asociación Nacional de Cajas de Ahorro de Venezuela) fije los objetivos, metas, mecanismos y actividades necesarias para fortalecer esta fórmula de protección social de los trabajadores y trabajadoras en Venezuela.

Corresponde de acuerdo con el articulo 75 a la Ley de Cajas de Ahorro, Fondos de Ahorros y asociaciones similares a las Superintendencia de Cajas de Ahorro, Fondos de Ahorro y Asociaciones de Ahorro Similares (Sudeca) “promover e incentivar la constitución y funcionamiento de las cajas de ahorro, fondos de ahorro y asociaciones de ahorro similares, con el objeto de estimular y fomentar la economía social y el desarrollo económico, así como, proteger el ahorro del trabajador a través de mecanismos de promoción, vigilancia, control, fiscalización, inspección, supervisión y regulación de estas asociaciones, asimismo velar por el cumplimiento de la presente Ley y su Reglamento.” Hoy nos preguntamos: ¿cuál es el balance de la acción de la Sudeca en el último lustro? ¿Ha promovido e incentivado la constitución y funcionamiento de las cajas de ahorro? ¿Ha contribuido a estimular y fomentar la economía social y el desarrollo económico? ¿protege el ahorro del trabajador a través de mecanismos de promoción, vigilancia, control, fiscalización, inspección, supervisión y regulación de estas asociaciones?. Corresponde en este momento proponerse un balance teniendo como base estas interrogantes y en función de este identificar las exigencias para una instancia tal vital para nuestra vida asociativa como la Sudeca.

Modificación del marco legal con participación protagónica de los asociados y asociadas. En 2016 la Asamblea Nacional aprobó por unanimidad Proyecto de Ley que regula Las Actividades del Sistema Nacional de Cajas de Ahorro, Previsión y Crédito Popular. La iniciativa de la modificación de la Ley ha sido de la Federación Nacional de Cajas de Ahorro de Venezuela (Fecafasv). No invertiré tiempo en analizar el contenido de la norma propuesta (que en si misma debe ser objeto de otro escrito), sino en hacer notar la limitada participación de los actores fundamentales en la construcción de la norma propuesta. En consecuencia, el desafío hoy es adecuar nuestro marco legal, con una alta participación y debate de los asociados y asociadas y los miembros de los Consejos de Administración y Vigilancia.

Articulación con redes nacionales e internacionales de la economía social y solidaria. Desde ya unas cuantas décadas en Venezuela, América Latina y en otras latitudes hay organizaciones que han emprendido acciones en el marco de la otra economía: social y solidaria. A partir de estas experiencias, como por ejemplo Red Intercontinental de Promoción de la economía social solidaria; se han tejido articulaciones, aprendizajes, métodos, conocimientos, sin estar exentos de contradicciones. La Red de Redes de Economía Alternativa y Solidaria asumió la Carta de Economía Solidaria y ella afirma que es “un enfoque de la actividad económica que tiene en cuenta a las personas, el medio ambiente y el desarrollo sostenible y sustentable, como referencia prioritaria, por encima de otros intereses”. Hoy para las Cajas de Ahorro es clave articularse activamente en estas redes, aportar desde la experiencia y aprender de las otras formas organizativas que tienen un rumbo común. Ya en 2013 inicio en Catinpsasel se inicio una discusión al respecto, en el presente es imperativo profundizarla y actuar en consecuencia.

Las Cajas de Ahorro en Venezuela son una herramienta como clase trabajadoras, en consecuencia, un mecanismo de participación fundamental para mejorar garantizar el buen vivir en un momento tan difícil como el que experimentamos en nuestro país. Se han propuesto a partir de la experiencia y la reflexión sobre la misma varios desafíos, de los cuales resalto uno: los asociados y asociadas debemos mejorar sustancialmente nuestro interés y participación en nuestras Cajas de Ahorro, he ahí la base para fortalecer nuestra organización, nuestro patrimonio familiar y apuntan a soluciones sustentables.

Jesús A. Rondón.@jxrondon
Es Sociólogo, y actualmente Vice-Presidente del Consejo de Vigilancia de la Caja de Ahorros de los trabajadores y trabajadoras del Inpsasel.
Esta nota refleja exclusivamente las opiniones de autor.
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