Cuba y Venezuela en el ojo de la tormenta Fascista de Trump

Nuevamente el intervencionismo de EEUU, aplica constantes sanciones a Venezuela y amenazas a Cuba, una corriente del neofascismo desarrollada por el presidente bipolar Donald Trump, trata de ahogar los procesos progresistas, buscando crear una nueva hegemonía del Plan Cóndor o el Gran Garrote, para ampliar su teoría de los pueblos latinoamericanos, como el patio trasero, para invadirlo con sus políticas del neoliberalismo y el control de las riquezas, el petróleo y los minerales de Venezuela, de la misma manera se está controlando a Argentina, Brasil, Paraguay, Colombia, México, Perú, una nueva década perdida para los pueblos latinoamericanos.

Una nueva década de agresiones en América Latina

Nuevamente el intervencionismo de EEUU, aplica constantes sanciones a Venezuela y amenazas a Cuba, una corriente del neofascismo desarrollada por el presidente bipolar Donald Trump, trata de ahogar los procesos progresistas, buscando crear una nueva hegemonía del Plan Cóndor o el Gran Garrote, para ampliar su teoría de los pueblos latinoamericanos, como el patio trasero, para invadirlo con sus políticas del neoliberalismo y el control de las riquezas, el petróleo y los minerales de Venezuela, de la misma manera se está controlando a Argentina, Brasil, Paraguay, Colombia, México, Perú, una nueva década perdida para los pueblos latinoamericanos.

Las políticas intervencionistas de Estados Unidos, se han centrado en las elecciones Latinoamericanas, y son financiadas por los partidos políticos, de derecha obsecuentes a su política, entre sanciones y amenazas militares. La actual estrategia cuando la derecha no gana elecciones, comienza un ataque a los países progresistas, aplicando sanciones la judicialización a través de la Fiscalía y el Banco del Tesoro, instrumentos ilegales para aplicar su intervencionismo, estamos ante un estado gendarme, con supra poderes, y sus acciones van contra en contra el progresismo, creando una nueva Dictadura Mundial de Trump, a nivel regional y global.

La CIA y las organizaciones de seguridad estadounidense, hacen campaña en favor de sus intereses, financiando a partidos o movimientos empresariales de esos países, para ello creó en 1983 la Fundación Nacional para la Democracia, (en inglés: National Endowment for Democracy, más conocida por sus siglas en inglés NED). La idea de estas estructuras busca el control global, utilizando la USAID, como mecanismo para manipular a los jóvenes, como lo quisieron aplicar en Cuba, sin resultado, pero sí lograron ampliar sus políticas en Venezuela, a atreves de la oposición venezolana, con sus acciones terroristas, para crear una crisis política y económica.

Hoy en América Latina se ha podido comprobar que en esta nueva década del Siglo XXI, la intervención del Pentágono en la judicialización y mediatización, como la intervención de bases militares gringas, han sido los canales de intervenciones en contra de proyectos progresistas, en vista de la incapacidad de partidos de derecha para vencer en elecciones. El uso de las sanciones extra territoriales, son los mecanismos más efectivos, como la amenazas y sanciones a funcionarios públicos, creando un vacío político, Trump amenaza directamente a Cuba y Venezuela, como dictaduras, desconociendo las elecciones de estas naciones, usando su frase “contra el socialismo”, y por su puesto su versión fascista, racista, en su ideología de supremacía Blanca.

Una nueva década de agresiones en América Latina
La nueva era de un fascismo neoliberal, son parte de una nueva realidad de un Continente, subyugado por la doctrinas imperiales, el control de las mayoría de las economías de América del Sur han asumido, las normativas de la trasnacionales de Monsanto y Bayer, los químicos y la semillas transgénicas, han creado una agricultura con graves efectos para el ser humano, la tierra se empobrece en minerales, los ríos se afectan con los químicos, esta es la nueva filosofía de alimentar a millones, pero solo son efectos criminales, la Soja, los vegetales brillan en los supermercados, pero llevan en su interior efectos graves, desde cáncer, hasta malformaciones en niños, que viven en estas tierras y toman agua contaminada.

Esta nueva realidad se amplía con la presencia de los militares, que hoy son la punta de lanza del intervencionismo, en la reciente crisis de una posible intervención a Venezuela, se afloro las acciones y la sumisión de los países del grupo de Perú, en esta nuevo intento de una intervención, se sumaron los peores políticos y presidentes, como son Macri, Temer, Cartes, Santos, con el de Perú Kuczynski, quienes asumen una acción bélica contra Venezuela, a la vez se ampliara a Cuba en la nueva elección del presidente, al retiro del presidente Raúl Castro, ya anunciada acciones de no reconocer de Trump, las elecciones de estas naciones independientes.

La violencia en estas naciones del Grupo de Perú, agrupa a los presidentes más violentos y corruptos de Sudamérica, empezando por Colombia, con una campaña de asesinatos de líderes sociales y ex combatiente de la FARC, hoy partido legalizado, pero sostiene de una guerra sucia de los paramilitares y los militares, decenas de muertos y fosas son parte de la democracia de Santos, además de la ampliación de los envíos de droga a EEUU, bajo el beneplácito de la CIA y Trump, De la misma manera México con sus miles de desaparecidos, con tumbas masivas y con un narcotráfico, sin censura por el gobierno de Pérez Nieto- La acciones policiales de Argentina, son parte de la campaña de Macri, con asesinados y heridos de gravedad, los despidos masivos, la entrega a EEUU para armar una base gringa en la Patagonia, como la penetración de los Sionista israelita, muestran la cara junto a Temer la venta de los acuíferos a las trasnacionales, un presidente dos presidentes sin moral y corruptos.

Sería muy largo analizar los graves efectos de Paraguay, con el gobierno de Temer con la represión y la pobreza, con sus bases gringas, mientras un Uruguay con un ex canciller al servicio de la CIA y EEUU, ataca a Venezuela y Cuba, pero se suma a las sanciones, ante el miedo de ser intervenidos, pero crece la economía transgénica, en la hortalizas, en la Soja, como en la tierras llenas de árboles de semillas químicas, para abastecer papeleras que no crean ganancia para Uruguay, esta es una triste realidad de un modelo progresista, devastado por las ultraderechas.

Hoy los procesos de izquierda sufren derrotas políticas, ante las derechas oligárquicas, los intercambios y éxitos de la primera década del Siglo XXI, busco salidas alternativas a la crisis y las propuestas neoliberales, pero no logro crear una estabilidad y un modelo de desarrollo. Los intercambios de petróleo de Venezuela, no logro crear una salida, la falta de propuestas de una economía en Venezuela, permitió a la derecha a crear una guerra económica, nuevamente la importaciones suplieron, la crisis agraria y la explotación del ganado vacuno, porcino y avícola que ha sucumbido, ante la guerra de la Oligarquía, creando una crisis alimentaria y la insuficiencia de medicamentos, hay que lograr nuevas propuestas, la corrupción y la burocracia se han convertido, en una traba al desarrollo de la sociedad venezolana.

diegojolivera@gmail.com
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