Palestina Ocupada

Tras la masacre del Ejército israelí miles de palestinos siguen acampados en la frontera a la espera de la marcha del viernes

Javier Cortines    04.Abr.2018    Mundo

Miles de palestinos siguen acampados en la frontera con Israel para reiniciar una segunda marcha el próximo viernes para volver a exigir al gobierno sionista la devolución de los territorios ocupados y el fin de la limpieza étnica y el apartheid que viene practicando Tel Aviv contra sus vecinos desde hace siete décadas

Miles de palestinos siguen acampados cerca de la frontera con Israel a pesar de la masacre cometida del pasado viernes, 30 de marzo, por el Ejército israelí. Los ataques sionistas dejaron 19 muertos y cerca de 1500 heridos entre los manifestantes que pedían la devolución de sus tierras y el fin del apartheid y la limpieza étnica.

A medida que van pasando las horas se van conociendo los detalles de la brutal y sangrienta represión del Ejército israelí que, apostando sus efectivos sobre cerros, bombardeó con tanques y drones a los palestinos que traspasaron la Línea Verde, es decir los 700 metros de distancia que hay que guardar respecto a la valla fronteriza.

Desde los mismos altozanos, centenares de francotiradores dispararon a matar con munición real o con balas explosivas de cabeza hueca, conocidas como “dum, dum”, que estallan al penetrar en “la carne del objetivo”, provocando auténticas carnicerías.

(Foto, palestino es atendido tras recibir un impacto de bala “dum, dum” en una pierna)

La Internacional Socialista (IS) ha denunciado (en un comunicado enviado por la Embajada Palestina en Madrid a SurAméricaPress) “la muerte de palestinos desarmados” en la Franja de Gaza, al tiempo que advierte de las graves consecuencias de la acción criminal de Tel Aviv en la región.

“El uso de fuerza letal contra los manifestantes (se calcula que hubo unos 20.000) y la muerte indiscriminada de palestinos suponen una grave escalada del conflicto (judeo-palestino) en la región y un duro golpe a las esperanzas de reanudar el proceso de paz”, subraya IS.

Al parecer, la masacre israelí, que ha sido denunciada por la ONU y la Unión Europea (independientemente de que sus “enfados” suelen quedarse en papel mojado y Bla, Bla, Bla), se produjo cuando grupos reducidos de jóvenes traspasaron la Línea Verde y arrojaron piedras, cócteles molotov y neumáticos quemados en dirección a la valla, lo que- según testigos presenciales- en ningún momento supuso un peligro para los soldados.

En Israel también ha habido voces disonantes que han denunciado el baño de sangre del pasado viernes, Dia de la Tierra Palestina. El periodista Kobi Meidan, el principal locutor de la Radio del Ejército, dijo que “hoy siento vergüenza de ser israelí”.

Sus palabras fueron recibidas como una patada en el estómago por el ministro de Defensa israelí Avigdor Lieberman, quien le ha exigido que “coja sus bártulos y se marche a casa”.

Lieberman agregó que “todos aquellos que se acerquen a la zona de demarcación ya saben que ponen su vida en peligro”.

Con esa sentencia lanzó un claro mensaje a los palestinos que se congregan todos los viernes para reclamar sus derechos sobre Palestina y, especialmente, a los que se manifestarán el próximo viernes, 6 de abril, cuando se espera que decenas de miles de gazatíes vuelvan a dirigirse hacia la frontera dentro de la protesta bautizada con el nombre de “La Gran Marcha del Retorno”.

Según el Movimiento de Resistencia Islámico (Hamás), convocante de las protestas, muchos palestinos están desesperados y no tienen miedo a la muerte. En un reciente comunicado explicaba que “lo han perdido todo: la tierra, el trabajo, el futuro” (…) y por eso “continuarán su lucha hasta el final”.

La Gran Marcha del Retorno se celebra para rememorar el día de La Nakba (la tragedia del pueblo palestino), fecha que tuvo lugar el 15 de mayo de 1948, cuando Israel expropió las tierras y casas de unos 900.000 palestinos que se vieron obligados a vivir como refugiados y se apoderó del 78% por ciento del territorio de Palestina.

Tras los sucesos del pasado viernes, tanto el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu como su ministro de Defensa Avigdor Lieberman están mostrando una prepotencia y un desprecio hacia los palestinos como no se veía desde hacía décadas. Es como si el apoyo incondicional de Donald Trump, (más su arsenal de armas nucleares) fueran un nuevo y estimulante detonante para “lanzarse a la total ocupación de Palestina”.

Mientras tanto, el presidente palestino Mahmud Abbas ha pedido a la ONU la formación de un Comité independiente “para que investigue la matanza cometida por las Fuerzas de ocupación el pasado viernes”.

El Ministerio de Asuntos Exteriores y de los Expatriados de Palestina ha advertido, por su parte, de que Israel “ha justificado la matanza (…) porque se está preparando para futuras masacres” y ha recalcado que no se puede esperar nada de la ONU, ya que “El Consejo de Seguridad sigue siendo un rehén de la Administración estadounidense”.

http://www.nilo-homerico.es/