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Trum desafía al mundo

Los acontecimientos de la Franja de Gaza, envuelta en humo y llamas, con un saldo hasta ahora de 60 palestinos asesinados por los soldados del régimen sionista, entre ellos 8 menores y 2771 heridos de diversa gravedad, ha sido el resultado de las permanentes provocaciones dirigidas al resto del mundo, que emanan del eje anglosajón-israelí y sus títeres de Arabia Saudita, a propósito del traslado de la embajada estadounidense a Jerusalén, lo que demuestra una clara advertencia y provocación a escala global de parte del desafiante bipolar mandatario de los EE.UU.

Lo resuelto por el presidente Trump y los halcones de la Casa Blanca, es una grave provocación al pueblo palestino y todo el mundo árabe, lo que puede significar que la decisión de Trump con respecto al traslado de su embajada, es que esto se pueda transformar en una especie de bumerang que golpee la política estadounidense y agudice los enfrentamientos en Gaza y en todo el Oriente Medio.

En este sentido cabe destacar que la correlación de fuerzas internacional no está a favor del eje anglosajón-israelí pues la condena mundial a la masacre desatada por Israel contra palestinos indefensos, ha sido unánime.

Lo ocurrido en la llamada franja Gaza en estos días turbulentos y peligroso, nos indican que el eje anglosajón-israelí buscan imponerse a cualquier precio, con el objeto de implantarle al resto del mundo su propia hegemonía y control total del planeta. Sin embargo los acontecimientos geopolíticos tienden a agudizarse aún más, en cierto modo, se puede decir que estamos sentados en un polvorín o bomba de tiempo, de insospechadas consecuencias que podría empujar hacia adelante el carro de la “guerra nuclear”, que tan desesperadamente buscan los halcones de la Casa Blanca y el complejo militar estadounidense.

Todo estos desafíos de parte de Trump, sin duda, forma parte de un plan previamente establecido que busca acorralar y satanizar a países como Rusia, Chinea, Irán, Siria, Corea del Norte y en América Latina a Venezuela. En ello, el papel de los medios de comunicación alineados con las políticas terroristas y genocidas encabezadas por Estado Unidos, suelen desplegar grandes esfuerzos para convencer al mundo, que ellos son “las blancas palomas” y que los países antes mencionados son los responsables de todos los males que padece el planeta a escala mundial.

La determinación de Trump y los halcones de la Casa Blanca de abandonar el acuerdo nuclear con Irán firmado en 2015, después de alrededor de cinco años de negociaciones, forma parte de los planes hegemónicos de Estados Unidos y es el reflejo de las provocaciones y los desafíos de la administración guerrerista de Trump, con respecto al resto del mundo, que no comparten las conductas bipolares y de alta mediocridad política y diplomática de Donald Trump.

Ahora el apoyo desplegado de Trump al cuestionado ministro Benjamín Netanyahu, no permite establecer negociaciones o un camino de mayor distensión a un conflicto que ya dura 70 años y que no ayuda a resolver las diferencias de forma pacífica y constructiva, pues el sionismo israelí en un aire de autosuficiencia se siente respaldado por los Estados Unidos. Todo esto insertado en las políticas rupturistas de Trump con aquellos países que no se alinean o someten a sus dictados. Lo que significa que la conducta del presidente estadounidense ante la comunidad internacional es cada vez de mayor descrédito y desprestigio de los Estados Unidos, ante los ojos del mundo.

Sin embargo cabe mencionar, que el objetivo estratégico último y final del eje anglosajón-israelí, es ir expulsando gradualmente a los palestinos del poco territorio que les queda y así dar paso a la desintegración total del Estado Palestino.

Las amenazas, las sanciones, el lenguaje agresivo y los desafíos de Trump con respecto a la guerra comercial y sus medidas proteccionistas, el traslado de la Embajada de su país a territorio de Jerusalén, el acuerdo nuclear iraní y la creciente incertidumbre ante un posible encuentro entre los mandatarios de Corea del Norte y EE.UU., están contribuyendo a configurar una nueva situación geopolítica mundial, que es difícil de prever, cuando los acontecimientos se desarrollan de una forma tan vertiginosa e inesperada.

De allí que no es raro que dentro de la Unión Europea surjan cada vez más voces por tomar distanciamiento del presidente estadounidense y optar por el camino propio, ante lo que se ha calificado como la obtusa y peligrosa conducta de Trump, lo que ha empeorado gradualmente las relaciones entre la UE y los EE.UU.

Para concluir cabe destacar que dentro de los países que forman parte de La UE, se afianza la idea de crear una “fuerza militar propia”, dando por superada definitivamente la existencia de la OTAN, un reflejo más de la distancia que comienzan a tomar cada vez más países con respecto a Estados Unidos, que bajo la administración de Trump se ha tornado un país poco confiable, impredecible y que no respeta los acuerdos internacionales desde hace ya bastante tiempo.

Eduardo Andrade B.