El mundo se debate en “Cumbres”

Carlos Elli    03.Jul.2018    Opinión

Todos los actores entran en juego y diferentes ciencias se enfrentan; la diplomacia como elemento conciliador en las Relaciones Internacionales nutre el espejismo de tranquilidad y el realismo distorsiona por el ejercicio del poder y el interés la defensa e integridad nacional, la resistencia de los menos desarrollados y el protagonismo de nuevos y crecientes actores.

Para analizar la configuración del nuevo orden.
En 19991 se dio el grito mundial que proclamo el fin de los conflictos políticos a nivel global, culmino la “Guerra fría” y con ella surgió un espejismo de armonía, lo que Francis Fukuyama teorízo como “el final de la historia” esto se interpretó como el punto final de la ideología del género humano y el nacimiento de la universalización de la democracia liberal occidental como forma de gobierno global definitivo. Un Sistema Internacional a la medida debió surgir, así ocurrió, solo que luego de tres décadas se encuentra perturbado por acciones políticas que afectan la sana motorización del complejo corporativo que lo sostiene; ocurriendo que el proceso de configuración histórico-social que se planificó marca ahora un posible vencimiento que distorsiona dicho sistema orbitando la afectación sobre la territorialidad, los espacios y los recursos.

Todos los actores entran en juego y diferentes ciencias se enfrentan; la diplomacia como elemento conciliador en las Relaciones Internacionales nutre el espejismo de tranquilidad y el realismo distorsiona por el ejercicio del poder y el interés la defensa e integridad nacional, la resistencia de los menos desarrollados y el protagonismo de nuevos y crecientes actores.

En consecuencia, tiempos turbulentos, que obliga la interpretación de la actividad geopolítica como el enfrentamiento entre proyectos globales, por ende, una dinámica que genera un conflicto global. Este fenómeno pudiese describirse como una gobernanza total por parte de unos actores que no fue alcanzada y pretenden dar continuidad, economías que pugnan por su independencia y expansión intentando medianamente suplir el crecimiento ilimitado de un planeta con recursos limitados, o corporaciones que desean controlar los escasos medios de producción; los resultados, la configuración de un modelo económico financiero mundial bajo el control de nuevas corrientes emergentes.

Los acontecimientos mundiales obligan un estudio excautivo de los diferentes fenómenos que surgen producto de esta nueva configuración, tomando como referencia en la actualidad la pérdida del liderazgo mundial de los Estados Unidos de Norteamérica, allí la importancia de una cumbre junto a los seis países más industrializados; Francia, Alemania, Japón, Canadá, Italia y Reino Unido, la Cumbre del G-7, junio 2018, amos del 62% del Producto Mundial con dificultades ahora para imponerse bajo sus condiciones a un 72% de consumidores en la Organización de Cooperación de Shanghái, otra cumbre realizada los días 9 y 10 de junio con fines estratégicos,

una territorialidad que alberga las tres cuartas partes de la población del planeta, donde Rusia amenaza el orden liberal y China se apropia del mercado mundial junto a India, Irán, Pakistán, Azerbaiyán, Kazajistán y Turquía que juntos pugnan la descolonización del poder económico de occidente para dar una estocada al proyecto unipolar; es allí el conflicto global, avaluemos que actores se suman con pasos firmes por la coexistencia del Estado-Nación aún en riesgo de generar la hecatombe; para esta categoría es el proceso de desdolarización del sistema económico y fluidez de capital mundial que solo puede iniciar por el mercado petrolero, porque fue bajo este esquema que se dolarizado el mundo (1971, pacto EE.UU-Arabia Saudita), campo donde se viene estructurando una cesta de moneda y donde Venezuela se suma con “el petro” para el año 2019-2020.

En este contexto sin poder ser descartado el mecanismo de anclar el valor del bolívar a la paridad de este nuevo mecanismo de intercambio virtual, único con respaldo en un activo tangible, pudiera resultar apalear la crisis monetaria del país. Siguiendo el contexto internacional, concatenado a la actividad del mercado petrolero, la llamada “Ruta de la seda” que triangulará su actividad comercial a través del Banco de Asia y en moneda diferente al dólar, es otro fenómeno que incide, estructura a la cual se han adherido más de 68 países, incluyendo oligarquías inglesas, francesas e italianas. Fenómenos que alertan a la corporatocracia del mundo y no solo le urge realizar cumbres, sino que actúa estratégicamente y sin piedad sobre países que se suman a la contienda como el caso de Nicaragua, donde China realiza la inversión mas ambiciosa en el continente americano “El canal de Nicaragua” la cual dará continuidad al proyecto económico asiático y con este un giro al sistema geoeconómico del planeta.

Otra cumbre de emergencia por los acontecimientos que se ventilan y no prometen detenerse; Turín, Italia, la reunión del “Club Bilderberg” realizada el viernes 15 de junio, la máxima cúpula del complejo económico, financiero, militar y comunicacional del planeta, ahora uniendo por primera vez a esta aristocracia y monarquía mundial, el Secretario de Estado del Vaticano, Pietro Parolin, lo cual confirma la disputa entre las religiones monoteístas del mundo, el Cristianismo, el Judeísmo y el Islán por el poder y su existencia global luego del decreto de Jerusalén como capital de Israel, siendo esto uno de los fundamentos principales en el conflicto con Irán, país con mayor fundamentalismo islámico.

La disputa obliga tomar posiciones a todos los actores y relaciones de poder que intervienen, tomando en cuenta que la economía como principal factor en el conflicto es globalizada y está en riesgo el fracaso del modelo liberal financiero “Bretton Wood” todo es afectado. Estados Unidos de Norteamérica sumergido en un proceso de aislamiento internacional por políticas quizás poco acertadas; ruptura del tratado nuclear con Irán, abre una nueva etapa de conflictividad en el Medio Oriente, “la gran guerra” pudiera surgir y con ella generar el colapso total del tránsito de petróleo proveniente del Golfo Pérsico (51% del que se consume diariamente en el mundo), unas políticas arancelarias sobre el acero y el aluminio generan fisura en las relaciones con su mayor socio.
Europa, ahora reunidos en Bruselas, Bélgica, tratando el tema de la inmigración que ha afectado desde el punto de vista económico a España, Grecia, Chipre e Italia entre otros que aceleran el proceso de poner orden antes del cumplimiento del “Brexit”, salida del Reino Unido de la Comunidad Económica Europea en marzo del 2019, pudiendo generar una caída abrupta del valor del euro por representar el 12% del PIB de la comunidad.

Temas vitales para el Sistema Internacional que ahora se contamina del establishment neoconservador de Donald Trump que adversa otras realidades, economías emergentes que impulsan ahora el mundo de la “pos verdad” con mayor presencia y control sobre los medios de comunicación, la computación cuántica como nuevo paradigma que sustituye al “bits” por el algoritmo que genera nuevos mecanismos de intercambios comercial llamado criptomonedas y golpea el poder económico global representado en la banca mundial (Rothschild), la inteligencia artificial y la tecnología que nutre la cultura del descarte aumentando las tasas de desocupación a nivel mundial, el desafío de la inequidad que da lecturas en eventos electorales importantes con resultados a dar continuidad a la gesta, la presencia cada vez mayor del populismo en Europa y la fuerte presencia de China y Rusia en diferentes escenarios políticos con alta intensidad, dan fe de que el mundo está inmerso en un proceso simultáneo de fragmentación e integración político-territorial que determinan las tendencias y genera una conflictividad que toca a todos.

La estrategia que se recomienda en el marco de la participación en esta contienda, el denominado “poder blando” que rompe con el paradigma clásico de la imposición del más fuerte, ahora expresado en el ejercicio de sumar las mismas tendencias a través de una diplomacia de impacto y altura como las alianzas que dan categorías y ventilan la magnitud de los próximos desenlaces, Francia-Alemania, China–Rusia, Israel-Arabia Saudita, Colombia-OTAN, Venezuela-Turquía, por nombrar algunas de ellas en estos últimos días; elevar la nueva modalidad de estudios para este campo, Oriente-Occidente, Norte-Sur, Centro- Periferia, en este sentido Venezuela al no constituir un proyecto propio de alcance global aspira formar parte de la reconfiguración a la cual está inmerso el mundo de hoy; repito, a esto obedece gran parte de la coyuntura venezolana y junto a esta la no generación de “Medios de producción” que tocaremos en el próximo análisis.

Analista internacional
carlosellis1@gmail.com