En relacción a Nicaragua

Se ha instalado el mito de que hubo una masacre perpetrada por la Policía Nacional, lo cual es absolutamente falso

El origen de la situación actual de desestabilización de Nicaragua, y señálo desestabilización, ya que es uno de los países con mayor disminución de la pobreza y de la desigualdad social, con altos índices de seguridad para los ciudadanos y con alrededor del 5% de crecimiento en los últimos diez años, tuvo su origen en una reforma al seguro social, que luego fue derogada, que consistió en aumentar levemente las cotizaciones a los trabajadores y en mayor medida a los empresarios, y estableciéndola igualmente para los jubilados.

Parte de esta medida fue hacer que quienes devengan salarios superiores a determinada cantidad, paguen sus cotizaciones conforme al total de lo que ganan y no solamente hasta un determinado monto, como ha sido hasta ahora.
Esta última medida tuvo como objetivo, disminuir las posibilidades de los empresarios de desangrar la seguridad social al reportar altos cargos fantasmas con enormes sueldos, para luego cobrar al sistema de seguridad social los beneficios correspondientes.

Esta medida fue la alternativa encontrada por el Gobierno para no aplicar la propuesta del FMI, de aumentar la edad de jubilación y la cantidad de semanas requeridas para esta, y eliminar las pensiones a víctimas de guerra y la pensión reducida, a quienes teniendo edad de jubilación no hayan completado la cantidad de semanas, beneficio que fue implementado por el sandinismo al poco tiempo de haber regresado al Gobierno en 2007.

A partir de este momento, a los afectados por esta medida, empresarios privados, grupos de estudiantes de universidades privadas, jóvenes de clase media y alta, y otros sectores, se suman grupos políticos, que ya no protestan por la medida, sino que cambian el discurso hacia la renuncia del presidente Ortega y manipulando la situación a través de los medios de comunicación, controlados por ellos. Esta manipulación de los hechos, llega hasta contar los fallecidos del hampa común eventuales, como parte de los fallecidos en las protestas. En general, tanto dentro como fuera de Nicaragua, se ha instalado el mito de que hubo una masacre estudiantil perpetrada por la Policía Nacional, lo cual es absolutamente falso.

Lamentablemente, es ver cómo algunos opinadores autoconsiderados de izquierda cierran filas en contra del sandinismo a raíz de lo sucedido, acusando al Gobierno nicaragüense y al presidente Daniel Ortega de haber abandonado los principios revolucionarios, y presentando como los verdaderos sandinistas, a los “renovadores” que renunciaron al socialismo y al antiimperialismo a raíz del derrumbe soviético, y que no han dudado en acudir desde hace ya algún tiempo ante los sectores más reaccionarios del Congreso norteamericano a solicitar sanciones económicas contra Nicaragua.
Señalamos que obviamente, la Revolución Nica, ha cometido errores y los seguirá cometiendo, dejara de hacer cosas, pero no por eso vamos a hacer leña del árbol que cae, además, es una revolución en construcción, como deberían ser todas, es un ensayo y error.

Así como los medios de comunicación internos en Nicaragua, manipulan la información a favor de los sectores de derecha, igualmente ocurre con los medios internacionales, al igual que organismos y personalidades, actuando como operadores políticos, en contra de los gobiernos progresistas de América Latina.

Es entendible, que el grupo de Lima, más otros países de la región se hayan sumado a solicitar al presidente Ortega parar la violencia, masacres y otras atrocidades, dando por sentado, que éste es el causante de los hechos y que los protestantes son en contra del gobierno.

Tanto la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), como la Organización de Estados Americanos (OEA), se suman a éstos países, organismos que se han convertido en instrumentos de persecución contra los gobiernos progresistas de América Latina y del mundo.
Por otro lado, es llamativo que el Secretario General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Antonio Guterres, evito condenar las acciones del Gobierno nicaragüense, no responsabilizando directamente al mismo.

Como señale en una de mis paginas en facebook hace un mes, nada de juicios a priori acerca de Nicaragua… el problema o la realidad de la Nicaragua actual, hay que manejarlo con pinzas, no hay que hacer juicios apriori, cautela, paciencia y lectura…no vayamos a hacer pronunciamientos y luego tengamos que lamentarnos…

Al igual, es claro que tras la desestabilización hay un interés enorme por retomar el control de toda Centroamérica por parte del imperialismo, y las relaciones comerciales de Nicaragua con países como China y Rusia, son parte de la necesidad que tiene el imperio para intervenir de manera enérgica en Nicaragua.
Continuemos atentos¡.

José Amesty, desde Costa Rica.