Política

Cese presidencial o cierre del Congreso, opciones extremas en Perú

Prensa Latina    29.Ago.2018    Opinión

La destitución del presidente Martín Vizcarra por el parlamento de mayoría opositora neoliberal y el cierre constitucional de éste se perfilan hoy como salidas extremas a la confrontación entre ambas partes.

En ese contexto, el mandatario recibió un nuevo espaldarazo social a su programa de reformas y de un referendo, a los que se resiste el partido Fuerza Popular (FP), mayoritario en el Congreso de la República y que ha desatado una escalada de ataques en la que sus miembros califican a Vizcarra de mentiroso y autoritario.

Una encuesta de la empresa GfK, en la que 75 por ciento de los consultados plantea que la consulta ciudadana se haga de una vez y 76 por ciento considera que sea en diciembre, como propone el Gobierno, frente a la postergación hasta el próximo año que propugna FP y su líder, Keiko Fujimori.

El presidente del parlamento unicameral, Daniel Salaverry, del partido opositor y mayoritario Fuerza Popular (FP), dijo hoy que pensar en un proceso de vacancia presidencial en estos momentos sería altamente irresponsable, pero no lo descartó y ayer dijo que, si algún ciudadano la presentara, el caso sería analizado.

El exministro de Defensa Pedro Cateriano señaló que la ofensiva de FP se debe a la desesperación de Keiko Fujimori no solo por su incesante caída en las encuestas y el apoyo popular a Vizcarra y sus reformas.

También, dijo Cateriano, porque teme ir a la cárcel por los casos de lavado de activos por los que es investigada y de los que busca librarse.

Al mismo tiempo, el vocero dela bancada legislativa oficialista, Gilbert Violeta, declaró que ‘Si persiste la actitud fujimorista de obstruir las reformas planteadas, el Gobierno no tendrá más camino que plantear cuestión de confianza’.

Se refirió a la opción constitucional del Gobierno, de hacer cuestión de confianza en el gabinete ministerial, vía por la cual el mandatario, según la Constitución, puede disolver al Congreso si ese aval le fuera negado dos veces

Vizcarra ha declarado a su vez al respecto que no va dejar de usar ningún recurso constitucional para llevar adelante sus reformas y, ante los ataques recibidos, señaló que no se dejará doblegar en su lucha contra la corrupción, motivo de las reformas, aludiendo a las presiones opositoras.

Tales expresiones fueron calificadas por Salaverry como amenazas autoritarias al parlamento y sostuvo que en lugar de ello el presidente debería dedicarse a gobernar con una agenda impuesta por el fujimorismo.

Otro integrante de la cúpula fujimorista, Luis Galarreta, acusó a Vizcarra de ‘populista y confrontacional’ por su rechazo a las presiones, e insistió en la acusación de mentir al negar que meses atrás tuvo dos reuniones con Fujimori que, según el mandatario, mantuvo en reserva a pedido de su interlocutora.

El analista Augusto Álvarez aseveró que Keiko Fujimori ha puesto en marcha ‘un embate golpista’ contra Vizcarra, debido a que ‘está muy asustada y su problema no es perder la elección sino ir a la cárcel’.

Añadió a los motivos de la actitud de la dirigente, que su reputación bordea al subsuelo en las encuestas, carece de estrategia política y ‘no sabe negociar ni hacer política; solo mandar e imponer’.