Mauricio Garay Cid regresa a Suecia

Para la difusión de la Vihuela Andina en Suecia y en Europa


En esta conversación el músico chileno Mauricio Garay Cid explica su desarrollo profesional y muestra también elementos originales en su presentación, que permiten descubrir, en verdad tan exclusivo instrumento de su creación: la Vihuela Andina. Prácticamente inédito en Suecia y Europa.

Tener un hijo, escribir un libro, sembrar un árbol, son generalmente la medida de las cosas que deberían hacerse antes de morir y escuchar relatos al respecto son cosas que vivimos todos los dias, pero construir un instrumento, idearlo y realizarlo es algo tan poco frecuente que cuando conoci a Mauricio Garay Cid me quedé con mucha curiosidad de saber la historia del instumento y de su constructor.
Eran los inicios de los años 90 y Mauricio Garay Cid llega a Suecia con el sueño de estudiar composición musical.

Yo venía de Chile -Mauricio comienza su relato- ya de hacer conservatorio. Comencé a los 12 años y había hecho música toda la vida.
Pese a que solo había plazas para cuatro personas, Mauricio fue aceptado en la carrera de Magister en Composición y Guitarra de la Universidad Superior de Música de Gotemburgo. Paralelamente a sus estudios empieza a participar en la vida musical de la ciudad, primero con Quarttango, banda formada con otros compañeros de la Universidad como David Bolander, Laszlo Bozsodi y Jorge Alcaide.
La idea de Quarttango había nacido como un juego en la atmósfera de uno de los espacios principales en la escena musical de la época: Café Maneten, un club de jazz iniciado por el pintor chileno Alfredo Mosella en un sótano de una calle central de Gotemburgo y donde, pese a su reducido tamaño, se realizaban actividades culturales todas las semanas:

MG: Y ahí fue que se organizó una noche de tango, David Bolander, sueco, que se crió en Buenos Aires, Argentina, hijo de padres misioneros dijo: yo sé un par de tangos, podríamos armar algo y fuimos a tocar. Fue un éxito total y después de esa actuación nos empezaron a llamar. Así nació Quarttango y después finalmente no hacíamos nada de tango, pero quedó el nombre. El grupo se volvió un laboratorio donde hicimos muchos estilos musicales, trabajamos mucho con teatro, lo que nos permitió desarrollar nuevos estilos y encontrar un lenguaje propio. Desgraciadamente grabamos un solo disco pese a que teníamos mucho material. Para mí Quarttango, y yo creo que para cada uno de nosotros, fue una puerta enorme, fue como entrar a un mundo nuevo mientras estudiábamos en la carrera. Fueron diez años de giras en Suecia, Estados Unidos y Noruega.

Esos años de hacer música en Gotemburgo fueron para Mauricio un tiempo en el que se le presentaron todas las posibilidades que no había tenido en su país durante la dictadura de Pinochet, menos todavía al ser parte de las juventudes comunistas de forma clandestina.

MG: Era un trabajo político, solo por el hecho de hacer música proveniente de la nueva canción chilena, al estar ligado al folclore latinoamericano uno era un subversivo automáticamente. De hecho el charango y la quena eran instrumentos que estaban prohibidos por Pinochet. Bueno todos nuestros países latinoamericanos vivieron dictaduras.
La vida en Suecia significaba vivir intensamente la música durante las 24 horas del día. En aquella época en el grupo de artistas y gente que hacíamos cultura queríamos saber de todo y todos queríamos recoger de todos. Había mucha necesidad de saber qué traes tu, tocar juntos, había una hermandad tacita, una integración distinta. Fue así que fui acogido en un medio cultural que tenía mucha necesidad de aprender de uno y yo también tenía mucha necesidad de aprender de los demás.
Mauricio reflexiona muy bien sobre ese proceso de convertirse en un ciudadano del mundo, cuando se empieza a incorporar a la propia personalidad rasgos de otras culturas y cuando el país de origen deja de ser lo más importante y se empieza incluso a hablar en un castellano neutro para poder comunicarse con otra gente que habla el mismo idioma.

Inicios de la Vihuela Andina y el regreso
Luego de Quarttango Mauricio Garay sigue trabajando con otros músicos amigos como Richard Ekre-Suzzi, con quien todavía trabaja en proyectos comunes y con el que ha realizado giras en Chile, Argentina, Brasil, Alemania y China:
MG: El trabajo con Richard me llevó indirectamente a la Vihuela Andina. Él como pianista y músico de jazz me abrió la mente. Juntos probábamos, cambiábamos y jugábamos con las composiciones de él. Yo tenia la escuela de Egberto Gismonti, que es un gran pianista, guitarrista y compositor brasilero que trabajaba con una guitarra de 10 cuerdas. Yo pasé también de una guitarra de 8 cuerdas a la guitarra de 10 cuerdas. Richard me mete al quirófano musical y mueve algunas neuronas musicales y me da una perspectiva muy pianística a la hora de trabajar con la guitarra y empiezo a cambiar las cuerdas y la aûnación. Así, poco a poco, hasta que llegué a un Ronroco que me vendió un amigo acá en Suecia, cuando ese instrumento llegó yo ya venia entrenadito por Richard. Al principio no me gustó la afinación y le cambié todas las cuerdas, le puse cuerdas de guitarra y así empieza un poco el viaje de la Vihuela Andina que nace acá, sin saber yo que iba a inventar la Vihuela Andina.

Luego de vivir 20 años en Suecia, por qué decides regresar a tu país?
MG: Mis padres estaban envejeciendo y sentía que tenía que estar cerca de ellos. Sentí que había cumplido un ciclo y empecé a sentirme exótico y yo necesitaba sentirme con los pies en la tierra, sentir que caminaba por mi propio jardín, mi propio patio, mi idioma. Necesitaba reconectar con mis raíces, sentía que ya había estado muchos años fuera de Chile y el regreso fue acertadísimo.

Mauricio Garay viaja a Chile por primera vez después de 13 años de vivir en Suecia, luego pasarían 8 años más antes del regreso definitivo.
MG: Volver fue un choque grande pero hoy día me siento muy bien allá en Chile, encontré a mi pareja, el ambiente político es otro, era llegar a un nuevo Chile con una apuesta cultural que yo jamás soñé cuando deje el país. Ahora existe el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes que es un organismo estatal que financia proyectos. Era otra atmósfera, otro mundo, era otro Chile. Rápidamente yo entré en mi mundo y se me fueron dando las cosas muy bien, tan bien que nace la Vihuela Andina, de hecho hay un antes y un después de la Vihuela Andina.
Es en este momento de su vida que el artista emprende un proyecto solista y autogestionado que es muy bien aceptado y lo introduce al nuevo mundo de las redes sociales y la internet, esto siempre en compañía de su ronroco, un instrumento de la familia del charango pero de grande tamaño.

MG: Llego a Chile con el ronroco que lo llevaba de acá, incluso hice unas giras con un trío y ese instrumento era mi tesorito, me gustaba muchísimo, nadie entendía lo que era porque tenia bajos de guitarra y no sonaba como un ronroco. Hice un concierto en Perú del cual hay un video en Youtube que gusto mucho. Mientras trabajaba quería seguir haciendo cosas con el instrumento, pero me fue quedando pequeño y vi que necesitaba más cuerdas, otra configuración; ya no podía seguir cambiando o interviniendo el ronroco porque tiene su belleza y su mundo y seguir interviniéndolo era una falta de respeto porque en el fondo es lo que es. Entonces pienso es que mejor era hacer mi propio instrumento y así fue que empecé a dibujar hasta que empecé a trabajar primero con un luthier1 , que era el que había hecho el ronroco con el que yo estaba trabajando y además conocía a Jorge Ball que durante muchos años era integrante de Inti Illimani, gran músico y luthier venezolano y con él entré específicamente al mundo de la luthería.
Inspirado por Ball, Mauricio Garay decide aprender el oficio de luthier , para construir por si mismo el instrumento que tanto necesitaba, empiezan a trabajar juntos y posteriormente como socios montan un taller donde crean varias Vihuelas Andinas que ahora están en diferentes lugares del mundo.
MG: Poco a poco el instrumento se fue haciendo conocido, ya se ha ido a México, Italia, Estados Unidos, Noruega, aquí en Suecia ya hay dos y hay una tercera que se está construyendo para Suecia para un tremendo guitarrista que se llama Matías Pérez que va a ser una persona muy importante porque él va a promover mucho la Vihuela Andina.

Por que bautizas a tu nuevo instrumento con el nombre de Vihuela Andina?
MG: Yo le pongo el nombre de Vihuela Andina porque quería hacerla muy latinoamericana y no relacionarla solamente con Chile, pero al mismo tiempo que tuviera relación con sus raíces: una es la vihuela renacentista española del siglo XVI que es con la que llegan los españoles a Sudamérica porque en esa época la vihuela junto con el laud eran los dos instrumentos de cuerda pulsada más populares. Antes de la guitarra era la vihuela renacentista española, la guitarra viene posterior al a vihuela y de ahí saca toda la información.
Una de las teorías que a mi más me gusta dice que el charango es una emulación de la vihuela renacentista, que era un instrumento que se colgaba y era chiquitita, entonces el Charango se cuelga, tiene cuerdas dobles y yo tomé esa historia inmediatamente me hizo más sentido como guitarrista.

MG: La otra raíz es el ronroco que lo crea el padre del folclor de Bolivia que es Mauro Núñez Cáceres, nacido en Sucre, vivió 20 anos en Perú y muchos anos en Argentina, un hombre polifacético que muere en los años 70, que trabajo gran parte de su vida con teatro y con radio y era músico. Cuando él vuelve a su tierra crea una familia de charangos, un consort que es un cuarteto y entre esos cuatro está el ronroco. Todo esto yo lo supe después, yo tocaba el ronroco y nadie sabía de dónde venía el ronroco, de hecho se tiende a confundir que los hermanos Hermosa bolivianos del grupo los Kjarkas fueron los creadores, pero ellos fueron quienes popularizaron el instrumento. En un principio creí también que ellos había inventado el instrumento hasta que un día me llego un correo de un músico boliviano donde me contaba de su verdadero origen.

Cuáles son las características del instrumento?
MG: Necesitaba crear un instrumento que tuviera las mismas características y posibilidades que una guitarra, porque es uno de los instrumentos más completos armónicamente hablando luego del piano. Quería un instrumento que me brindara muchos recursos armónicos, melódicos y que tuviera un registro más amplio cosa que yo pudiera orquestar pero que no sonara como una guitarra, sino con un sonido hacia el ronroco, hacia el charango, hacia el laúd, un universo renacentista, barroco andino y con una factura contemporánea guitarrística. Quise hacer instrumento que fuera nuestro, latinoamericano con todas las posibilidades que tiene la guitarra, que es un instrumento español, pero este instrumento es nuestro. Este es un instrumento que puede entrar poco a poco, y es mi sueño, a la academia. Por eso dedico mucho tiempo a dar conciertos solistas para mostrar y enseñar que el instrumento funciona solísticamente.

Qué tipo de música estás realizando actualmente?

MG: Composiciones propias y en este primer disco reúno elementos tradicionales de la música de Chile y Latinoamérica. Parto recogiendo todo eso porque tiene que ver con mi proceso de volver a Chile, reconectar con lo propio, con las raíces. Todo lo que estoy haciendo ahora lo vinculo muy fuertemente a lo latinoamericano porque la Vihuela es un instrumento híbrido, como nosotros mismos, pero con un origen concreto y latinoamericano.
En este punto de la conversación Mauricio Garay deja ver el lazo que lo une con la Vihuela Andina, y habla como se expresa un padre sobre su hija, cuenta de cómo escucha su instrumento que ya tienen un lenguaje propio, sobre los retos que enfrenta con este instrumento.

MG: Yo de hecho siento que ya no es mía, de verdad está ahí y tiene luz propia, vida propia, hay un músico noruego que está haciendo cosas para Vihuela Andina, es músico de jazz que está haciendo cosas muy bonitas en su mundo y en su estilo y por eso todas las cosas que estoy haciendo siempre trato que sea realmente vihuelistica andina. Estoy aprendiendo y todavía no egreso.

MG: Este es un trabajo totalmente pionero, soy el único vihuelista andino que anda dando conciertos y soy el único que lo muestro el instrumento para que se interese y vaya diseminándose paulatinamente.

La gira por Europa
En un trabajo conjunto con la productora Gyttja del músico local Patho Gálvez, y de su propia productora MGC música producciones es que Mauricio Garay puede realizar esta gira que cuenta también con financiamiento de Konstnärsnämden de Suecia y otros financiamientos de Chile.

MG: Venimos de Francia donde la recepción de la Vihuela fue increíble, es la primer gira oficial en Europa; en Latinoamérica ha tenido maravillosa recepción pero uno nunca sabe cómo va a responder la gente pero esto superó todas las expectativas, porque era como para seguir la gira en Francia. El concierto fue muy bonito porque yo iba hablando y mi mujer, Camila, traducía simultáneamente al francés y por eso quedamos con gusto a poco.
El recorrido empezó en agosto en Francia, luego principios de septiembre en España y Austria y el cierre será en Gotemburgo con un concierto titulado Sinfonía Intercontinental en Stora Teater el 21 de septiembre. Esta reunión de Mauricio Garay con Quarttango contará también con la presentación de GAO Göteborgs Alternativa Orkester de Jorge Alcaide, la presentación de Patho Gálvez y naturalmente la presentación de la Vihuela Andina y su creador.
Va a ser un abanico precioso, fueron 20 anos de vivir aquí y será un concierto de amigos con mucho amor, mucho cariño y para pasarlo bien, sentir que somos familia, es una que nada una excusa para reunirnos. El sentido de la música es ese: integrar a la comunidad.
Además de los conciertos se realizaran talleres y clases magistrales en la Universidad de Música de Ingesund el 25 de septiembre y en la Universidad Superior de Música de Gotemburgo el 27 de septiembre, actividad con la que se cierra la gira.

Cuáles son tus planes para el futuro?
MG: Este viaje ha sido muy revelador porque después de 7 anos de pausa volver a Suecia ha sido hermoso, es volver a casa. Yo no pensé que iba a sentir eso. Ahora surgió la idea de hacer un año sabático en Chile y venirnos un año para hacer un trabajo de difusión de la Vihuela en Suecia y en Europa.
MG: Me cuesta usar la palabra Luthier porque me gusta saber bien las cosas antes de decirlas. Estoy de noviazgo con la luthería pero todavía no nos casamos. Y es que es de esas cosas raras, todos mis compañeros que estudian luthería lo hacen para armar su taller y empezar a construir instrumentos y tener pedidos, yo tengo pedidos antes de ser luthier. Estoy aprendiendo a vivir con esa otra mitad.

Por supuesto que este es un proceso implica para el vihuelista el cuidar la calidad de su producción y dejar su instrumento de lado para dedicarse a crear las vihuelas que serán de otros, lo que le consume mucho tiempo, pero Mauricio Garay se dice feliz y eso es lo importante.

Gotemburgo, Suecia 20180909