Gotemburgo albergó el 21 de septiembre la «Noche Literaria Latinoamericana 4»

Noche tormentosa en el lugar azul

Fue una noche épica de huracanes avezados. A medida que transcurría la velada arreciaba el temporal en la ciudad sueca de Gotemburgo , y los mensajeros de los teléfonos móviles en Angered, suburbio del municipio, anunciaban un alerta de tormenta tipo 2.
En la fotografía: Norah Zapata-Prill, Carlos Decker Molina y Fernando del Castillo. (foto Yarko Rhea Salazar)

Los vientos se estrellaban furiosos sobre los cristales del escenario y los techos del Lugar Azul ( la casa cultural Blå Stället de Angered ) crujían amenazantes, pero tanto los poetas, escritores y el publico asistente a la Noche Literaria Latinoamericana 4 estaban en otra, ignorando olímpicamente el lenguaje meteorológico porque se hablaba y escuchaba allí la supralengua de los peces, aquellos que abandonan la zona de confort y se atreven a ponerse alas y volar.

Norah Zapata-Prill, llegada expresamente desde Suiza para la «Noche Literaria Latinoamericana 4» nos mostró su grandeza y calidad humana en una presentación memorable, y nos demostró con el peso que le dan dos premios Franz Tamayo en Bolivia que no dejamos de ser migrantes ya que lo somos desde el mismo instante de ser concebidos, hasta el último instante en el que dejamos estos parajes para migrar nuevamente. Un extracto de su poema «Geminis en invierno VIII» nos dice al respecto: «Dicen que hay puentes / que solo entienden las estrellas / Y que a veces / delira en ellos la soledad…» Uno de los libros que acompañaban a Norah fue su «Antología» (2008), de donde el poema «Viajeros» refuerza poderosamente la metáfora expuesta: «En la otra vida de nuestra vida / no habrá nidos / no haremos nido / Viajeros somos / Viajeros moriremos / Y en el jilguero que estará entonces en nuestros labios / seremos eso / Sueño que vuela…» Finalmente ella resumió lo que vendrá quizás a ser el norte (o sur) de este encuentro literario con esta frase extraída de su poema «Reencuentro» : «Que todo sea por un grano / Un nuevo brote / Un nuevo libro…»

Carlos Decker-Molina nos leyó un texto Orwelliano creado expresamente para la noche literaria al calor (o al frío) de los cambios políticos que se dan en Europa los últimos años y más concretamente en Suecia con las elecciones del pasado septiembre. En «Pura Imaginación» nos transporta a un escenario distopico donde el idioma y la verdad son las principales victimas de un sistema retrogrado que sobrevuela cada vez más amenazante sobre las democracias mundiales: «Pasó el tiempo. / Desaparecieron, poco a poco, los adjetivos, las metáforas, la poesía y la literatura y la capacidad de soñar. El idioma se volvió hermético. Y el silencio invadió todos los espacios de la sociedad…»

Durante la noche literaria nacieron tres obras literarias. Fernando del Castillo, poeta boliviano cofundador de la revista literaria «Semilla» residente en Suiza honro la velada con su primera publicación «Caminos» donde nos dice de la noche: «Cuando anochece / escucho la voz de mi mismo / sin ecos / sin lamentos / sin deseos / Y no pienso ya en el mañana / ese espejo empañado / que no se puede limpiar…».

José Romero hizo un homenaje al libro escolar de su infancia en Bolivia «Alborada» con su publicación que lleva el mismo titulo «Alborada» donde destaca el desgarrador poema «Quema la Brasa» que recuerda los 50 años de la masacre de San Juan en Bolivia: «Las llamas ahogan mi grito, / el humo enceguece mi futuro / tiros al amanecer de una carabina enemiga, / ensordecen mis oídos, / el frío amanecer, cala mi cuerpo cadavérico…»
El tercer libro presentado en la noche fue «Cleobél»de Yarko Rhea-Salazar un trabajo «caleidoscópico» y «vouyerista de la realidad» donde el juego del lenguajes es la tónica de la obra: «No lo sé, pero me t’inka que el anchancho está rondando entre las nocturnidades. Encaramado sobre un dron trucho, como una gárgola birlocha, me observa el k’encha para birlar mi ajayu, escaldar la piel, quebrantar el pecho y tirar la mortaja en el confín más oscuro de la hoyada negra; donde hacen jolgorio los aliens en pena….»

Jeannette Montoya, Angélica Riquelme y Enrique Ríos fueron una vez más el aglutinante de esta noche con su extraordinaria poesía, la que toca temáticas características de sus autores a lo largo de esos cuatro años en el imaginario del «Lugar Azul» de Angered, los cuales esperamos se plasmen pronto en obras publicadas en papel y presentadas en posteriores ediciones de la «Noche Literaria».

Entre los poetas invitados estuvieron por primera vez en este evento los experimentados poetas Luisa Garcia-Olaya, Camilo García, Pedro Madre, Hugo de Souza (que presento su libro «Calicos Budskap»días antes) y Jorge Laserna Vargas quienes enriquecieron la velada con su potente poesía donde la siguiente frase del poema «No pertenezco a esta tierra» de Jorge Laserna Vargas, de su libro «Lagrimas de Sangre» expresa un poco la esencia de esta noche: «Soy del otro lado de la tierra, / no alcanzo al sol con mi mirada / ni el otro lado de la luna, / soy del universo infinito / de miles de galaxias encendidas…»

Esta jornada del 21 de septiembre tuvo el apoyo valioso de Patricia Martínez junto al personal de apoyo técnico de la casa cultural de Blå Stället de Angered . El semanario Liberación y Jaime Padilla tuvieron también un papel importante en la difusión del evento. Sin embargo la «Noche Literaria Latinoamericana « tuvo a un primer e importante protagonista: el público que asistió a pesar de una noche tormentosa al Lugar Azul…

Texto y fotografías Yarko Rhea-Salazar / Gotemburgo