Bolivianos en USA

‘Hay que reevaluar toda la política exterior de Bolivia’

El fallo de la corte no resuelve el conflicto entre Bolivia y Chile, lo deja pendiente e, incluso, podríamos decir que lo agrava. Ni la corte ni Sebastián Piñera, ni Heraldo Muñoz pueden clausurar nuestra demanda. Solo lo puede hacer el pueblo boliviano por su propia voluntad. Mientras no lo haga, el problema va a persistir.
Hoy aprendimos que el camino jurídico no era el correcto, que el problema es esencialmente político. La corte acaba de decir su palabra y la sentencia es inapelable. Lo seguimos todos porque hemos intentado muchos caminos para resolver este conflicto. Era un camino más. Ya lo habíamos intentado en la Liga de Naciones y así nos fue también.

Este no es un problema del Gobierno de Evo Morales, es un problema del país en su conjunto. Hemos asumido esto como una causa nacional, debemos asumir esto como una derrota nacional. No podemos dividir responsabilidades. En las buenas estoy y en las malas no. Eso no puede ser.

El camino es político. Eso nos lleva a hacer una profunda reflexión sobre nuestra política exterior en todos los sentidos. Tenemos que revisar toda nuestra política exterior, no solamente nuestra política sobre el mar. Hay dimensiones de la política exterior que no hemos prestado suficiente atención, el país y el mundo han cambiado. Nuestra política exterior parece que ha permanecido en el mismo lugar que estaba hace 100 años.

Chile debe saber que el problema persiste.

En este momento no hay ningún escenario para el diálogo con Chile. Lo único que hay que hacer ahora es revisar profundamente nuestra política exterior y definir un nuevo curso de acción.

El fallo ha sido claro. Debemos restablecer el diálogo cuando creamos que tiene sentido para nuestros intereses y nuestra demanda. No es dialogar por dialogar, queremos negociar.

Esa nueva política exterior de Bolivia debería definir más claramente la función continental de Bolivia, su condición de puente entre las cuencas del Pacífico y del Atlántico, recordar bien que tenemos un nuevo polo de desarrollo que mira la cuenca del Plata, reforzar nuestra presencia en la cuenca del Pacífico en la relación con Perú, Ecuador, Colombia y Venezuela. Es necesario mirar al Atlántico. No es una salida a la reintegración marítima. Es una salida a la proyección del desarrollo boliviano. La política exterior no se puede reducir a la reintegración marítima, es mucho más que eso. Es un instrumento del desarrollo nacional.

Yo tuve un desengaño tan grande cuando un golpe militar destruyó una opción en el marco de la OEA.

Hoy solo se cerró la puerta jurídica, hay otras puertas que se deben evaluar ahora.

Hay que asumir el golpe y mirarlo hacia adelante.

Es nuestra voluntad política la que tenemos que evaluar profundamente.

No hay que bajar los brazos. Esta es una pelea que tiene 140 años. Y hemos tenido derrotas y victorias.

Yo diría que estamos 1 a 1, porque en 1979 ganamos. No podemos caer en la desesperación. El fallo de la corte es extremadamente formalista. Interpreta estrictamente y se basa en la interpretación exclusivamente jurídica de las normas. La corte no cumplió su tarea de ayudar a encontrar una solución a un problema que sigue pendiente y, es posible, que lo haya agravado. (Gustavo Fernandez fue Canciller de Bolivia).