Brasil, política

Segunda vuelta decidirá el futuro de Brasil

Emir Sader    08.Oct.2018    Opinión

Fueron dos semanas donde temblaban los corazones. Una primera, en que Haddad, por primera vez, superaba a Bolsonaro en la segunda vuelta, en todas las encuestas. Enseguida sobrevinieron incidentes en la misma campana de Bolsonaro, con declaraciones desastrosas y desencontradas de su vice presidente, de su principal asesor económico y de él mismo, revelando crisis en su campana.

La semana no podría terminar peor para el ex-capitán del Ejército, con las gigantescas manifestaciones convocadas por las mujeres y seguidas en centenas de ciudades brasileñas – además de docenas de ellas en el exterior -, con el slogan: Él No, en contra de Bolsonaro y sus declaraciones. Parecía un viraje que consolidaba el favoritismo de Fernando Haddad.

Para sorpresa general salió enseguida una encuesta –realizada en los días 28 y 29, este el día de las manifestaciones de las mujeres– que daba una recuperación de Bolsonaro. Otra encuesta, ya posterior a la manifestación de las mujeres – confirma un nuevo viraje, está a favor de Bolsonaro. Como análisis: pudieron consignar una reacción brutal de los evangélicos, criminalizando a las mujeres, mediante fake news, con fotos forjadas que promovían imágenes inmorales de las manifestaciones, así como otras, igualmente falsas, en contra del mandato de Haddad como ministro de educación. A eso se agregaban nuevas acciones del sistema judiciario en contra del PT, con viejas acusaciones, incluso en contra de Lula. Al igual que la trasferencia de votos de otros candidatos de la derecha hacia Bolsonaro.

Lo cierto es que a esa semana se sucedió otra, con señal radicalmente opuesto, cambiando las previsiones, a punto que Bolsonaro ha vuelto a ambicionar una victoria en primera vuelta, apoyado en encuestas que demostraban que a la primera onda, favorable a Haddad, se sucedía una segunda, favorable al candidato de la extrema derecha, que pasó a darle mayoría de votos incluso entre las mujeres.

El último debate, en TV Globo, tuvo, una vez más, la ausencia de Bolsonaro, pero, en el mismo horario de ese debate, TV Record, de propiedad de un pastor evangélico que lo apoya, presentó una entrevista con él. Actividad prohibida por la justicia electoral, porque favorece a un candidato, pero que salió al aire. Bolsonaro manifestó su disposición de asignar recursos públicos, caso sea elegido presidente, en TV Record, haciendo de ese canal algo como es la Fox para Trump.

Ese puede haber sido un paso en falso del candidato, porque despertó la ira de TV Globo, por el saboteo del debate organizado por ese canal, así como por la manifestación de la preferencia abierta por un concurrente de TV Globo. Las reacciones de TV Globo fueron inmediatas y pueden ser un factor muy negativo para Bolsonaro en la segunda vuelta.

El resultado de la primera vuelta es, más o menos, el que pronosticaban las encuestas del sábado, con delantera de Bolsonaro, disputando la segunda vuelta con Haddad. Las esperanzas de Haddad residen en la trasferencia de votos mucho mayor hacia él, así como un mayor rechazo de Bolsonaro, además de que será inevitable que Bolsonaro tenga que participar en los debates, en los cuales seguramente tendrá un desempeño muy negativo para su campaña. Situaciones que el evitó, alegando no estar recuperado del atentado que sufrió, que le fue muy funcional para preservar su imagen.

El resultado proyecta una segundo vuelta muy difícil. Bolsonaro jugó todo lo que tenía para ganar en primera vuelta, incluso decretando que sus asesores no hicieran ninguna declaración. Va a tener una segunda vuelta mucha más complicada que la primera, no solo porque tendrá que enfrentar debates con Haddad, sino también porque será la contraposición de programas, que le desfavorece ampliamente.

Los resultados para gobernadores del nordeste han sido fuertemente favorables a Haddad.

El PT y sus aliados eligen a los 9 gobernadores de la región, varios de ellos ya en primera vuelta. Pero el nordeste se mantiene como la única región de izquierda en Brasil. En el conjunto del país, habrá disputas abiertas en provincias importantes como São Paulo, Minas Gerais, Rio de Janeiro, Rio Grande do Sul.

Hemos mantenido informado a Lula todo el tiempo. Él se mantiene tranquilo, confiado de que se puede hacer un gran ballotage y dar vuelta a la situación.