Arabia Saudí-Ejecución

Abominable ejecución del periodista Jammal Khashoggi a manos de la dictadura saudita

Carlos de Urabá    17.Oct.2018    Mundo

(El escritor e investigador Carlos de Urubá analiza la tortura, decapitación y descuartizamiento del periodista saudí Jamal Khashoggi, crítico con el régimen de su país, especialmente con el príncipe heredero Mohamed Bin Salman. El reportero desapareció el pasado 2 de octubre tras acudir al consulado saudí en Estambul para pedir los documentos que necesitaba para casarse con su novia turca el día siguiente)

(El texto que viene a continuación es un extracto del artículo de nuestro autor que se puede leer íntegramente pinchando en este enlace ejecución periodista saudí)

No importa que el periodista disidente saudí Khashoggi haya sido torturado, asesinado y descuartizado en el consulado de Arabia Saudita en Turquía, no importa la violación de los derechos humanos que cometa ese régimen dictatorial encabezado por el rey Salman bin Abdulaziz Al Saud y el príncipe heredero Mohamed bin Salman, no importa que la Coalición de Estados Árabes (liderada por Arabia Saudí) siga bombardeando la población civil en el Yemen y masacrando niños en los colegios. Occidente bendice su sanguinario proceder pues es prioritario preservar sus intereses geoestratégicos y comerciales.

Que el periodista Jamal Khashoggi haya sido secuestrado, torturado, y asesinado -para posteriormente descuartizarlo para borrar toda evidencia de tan execrable crimen- es un ejemplo de cómo actúa la cobarde dictadura saudita. El presidente de los EEUU Donald Trump -uno de sus más firmes aliados- intenta exonerarlos de cualquier responsabilidad: “Son infundadas acusaciones pues no fueron los funcionarios del consulado sino asesinos que actuaron por cuenta propia”

Y es que se calcula en miles de millones de dólares anuales el flujo de capitales y el movimiento comercial entre Arabia Saudita y EEUU. Y como si fuera poco Arabia Saudita ha invertido 116.800 millones de dólares en deuda norteamericana.  ¿En qué se ha quedado la defensa en los derechos humanos que tanto pregonan los países occidentales? Con esto queda comprobado que no les importa pisotear la dignidad humana a cambio de continuar con sus sucios negocios.  El reino de Arabia Saudita es una superpotencia en hidrocarburos y Occidente se rinden a sus pies. Son demasiados intereses económicos en juego y lo más práctico es dejar que pase la tempestad y vuelvan las aguas a su cauce. Seguramente dentro de unas semanas el escandalo irá decayendo y la opinión pública mundial olvide tan aterradora noticia.

Lo más vergonzoso quizás sea la actitud del reino de España que ni siquiera ha emitido una nota de protesta contra la monarquía saudita. Sabemos que la familia real española  y la familia real saudita históricamente mantienen unas estrechas relaciones de amistad y fraternidad que no pueden ser lastradas por este “desagradable incidente”. El reino de España le vende armas, bombas y barcos a la genocida dictadura teocrática y a cambio recibe el “oro negro” tan imprescindible para la buena marcha de su economía. Se ha optado por la prudencia y la discreción -¿un silencio cómplice?- para no herir susceptibilidades y complacer a los jeques árabes

¡Atención! Arabia Saudita amenaza con romper todos los contratos de petróleo, inversiones o armamento que tiene firmados con los países occidentales (cristianos) si intenta condenarlo por el “caso Jamal Khashoggi”. Todo se trata de una “muamara” o conspiración urdida por sus más enconados enemigos.