Chile

La misma mentira de Carabineros en Iquique: agreden a estudiantes y luego denuncian haber sido agredidos

Anyelina Rojas Valdés.- La credibilidad de Carabineros cada día está más en cuestionamiento. A lo ocurrido en la zona de La Araucanía se suma ahora, el verdadero montaje realizado el pasado jueves 15, cuando fuerzas especiales de Carabineros, hicieron ingreso a la UNAP procediendo a detener a dirigentes y a estudiantes. En esta acción, contaron con el apoyo de los propios guardias del recinto universitario, ocasión en que inculparon a un estudiante de último año de la carrera de Kinesiología, de haber agredido a una mujer policía.

Pero esa versión, que fue parte de una denuncia en la Fiscalía y por la cual el estudiante de Kinesiología, Paul Carvajal Flores fue formalizado, ante las “evidencias” mostradas por Carabineros, se empieza a desmoronar a pedazos, luego que cámaras de seguridad de la UNAP muestran el momento exacto en que el joven es detenido y golpeado sin piedad por efectivos de las fuerzas especiales. Las imágenes, tomadas de distintos ángulos, muestran una sola verdad, diametralmente opuesta a la de la policía.

Son muchísimas horas de grabación, pero al revisarlas se puede ir configurando los sucesos paso a paso, desde distintos ángulos. Incluso se aprecia cuando, de puro gusto, destruyen el celular de Paul Carvajal. Es que minutos antes del ingreso de las FFEE, el estudiante se percate de la situación y desde el interior, comienza a grabar. Cuando finalmente se produce el ingreso de los carabineros, van directo hacia él para quitarle el celular, donde se registraba el violento ingreso al recinto universitario.

Es decir, tal como en La Araucanía, el efectivo de FFEE, quiso destruir las evidencias, por eso, sin dudarlo, después de golpear fuertemente al joven, destroza su celular. No contaba con que las propias cámaras de la universidad, inmortalizarían el ataque. Estas imágenes fueron solicitadas por la Fiscalía; también están en poder del joven, que está pasando de victimario a víctimas; y del INDH.

RELATO EN PRIMERA PERSONA

Para ordenar lo ocurrido, Paul Carvajal Flores, hizo un relato de los hechos. Indica que “ el jueves 15 de noviembre salí de mi lugar de internado del Gimnasio Vital al interior de Casa central UNAP ,yendo a mi domicilio para luego volver a una reunión, a las 16.00 horas, en el mismo lugar”.

“Se comienza a manifestar el descontento con alusión a la muerte del comunero mapuche Camilo Catrillanca, por lo que manifestantes encienden barricadas en el frontis de la UNAP. Independiente de aquello yo llego igual a la universidad y hago ingreso por puerta de Manuel Plaza. En el rol que he desempeñado como dirigente estudiantil desde mi ingreso a la universidad el 2014, siempre he velado en los casos de enfrentamiento con carabineros, que éstos no vulneren los derechos ni integridad de los manifestantes, así como de tener registro cuando han habido “encapuchados” que no están en la protesta sino más bien buscan tergiversar el sentido de ésta y también, por el sencillo derecho a registrar audiovisulamente estos acontecimientos”.

“Por esta razón me encontraba dentro de la universidad en momentos en que se desarrollaba la barricada, más conocida en nuestra universidad como “Rock & Roll”. Durante el enfrentamiento se percibe una intención de Carabineros de ingresar a la universidad, razón por la cual dejo de tomar fotografías y comienza a grabar en video, en mi Smartphone; además de esto, contaba, con el (celular) de mi polola por la sencilla razón que podía quedarme sin memoria o batería. Es entonces cuando ante el primer intento de FFEE de ingresar a la universidad, me acerco a la puerta a gritar que aquello no se debe realizar y en eso momentos FFEE hace ingreso”.

“Yo estando en el pasillo del edificio de Rectoría, me doy cuenta que viene hacia mí una carabinero que no alcanzo a reconocer, pero que me grita “que estay grabando conchetumare” o algo así, momento en el cual se lanza a quitarme el celular con el que grababa, pero que no pudo porque me corrí hacia atrás en dos oportunidades, mientras le insistía que “no debía detenerme y que por grabar no me podía llevar detenido”.

“Ante el segundo intento, aparece por el costado un encapuchado que le grita que se detenga y me dice “corre”, momento en el cual la carabinera lo toma a él. Corro hacia la escalera del Aula Magna porque había caído recién una lacrimógena y todo se nubló. Decidí “comerme” la lacrimógena y volver al hemiciclo ya que no se visualizaba a nadie en la reja, que era el lugar de enfrentamiento, razón por la cual me dirijo a las oficinas de Federación”.

“Cruzando por el hemiciclo me doy cuenta que FFEE vuelve a hacer ingreso y veo que aparece detrás de una palmera, otra vez una carabinera que sale con la intención de detenerme por lo cual corro por delante de la biblioteca y me dirijo hacia la salida de Manuel Plaza. La carabinera mencionada decide abandonar la carrera pero es otro piquete pequeño quien sigue en mi captura, dando alcance en la garita de calle Manuel Plaza, en donde me detengo al ver la puerta cerrada con candado y una evidente negativa de los guardias a prestarme ayuda (entender que yo sabía que no había porque ser detenido). En ese momento me da alcance un Carabinero de camisa y casco balístico y levanto mi celular para advertir que todo está siendo grabado y que no hay porqué llevarme detenido, razón que al funcionario de carabineros no le importó”.

“En ese momento me reducen en el piso, con la ayuda de otro funcionario, y proceden a golpearme con lo que yo alcancé a identificar como golpes de rodilla y varios golpes de puños en la zona lateral del cráneo (zona del hueso temporal como respalda la constatación de lesiones). En ese momento y debido a la excesiva agresividad vuelvo a recalcar en voz alta que están siendo grabados por mí y por las cámaras de la universidad, y visualizo a lo lejos a un grupo de estudiantes a los cuales grito aún más alto que tomen mis celulares y los rescaten, momento en el cual uno de los funcionarios de FFEE me arrebata el celular para luego hacerlo estallar contra el piso; el segundo celular (el de mi polola) también me lo quita después de forcejear con la mano, desaparece de mi vista.

“En ese momento siguen propinándome golpes en la zona de los dientes, también me voltean para enterrar rodillas y codos en mi tórax y rostro. No conforme con eso, el funcionario de casco balístico, procede a realizarme una llave en el cuello con lo que entendí su intención de llevarme a la asfixia, e imposibilitado de zafarme porque el otro funcionario me tenía tomada la mano. En esos momentos una compañera le grita que no estoy poniendo resistencia, pero a lo cual tampoco razonó. Me ponen de pie y me entregan a otro piquete quienes también me propinan golpes en el pasillo entre “Aula Magna y Biblioteca” y vuelven a aplicar una llave en el cuello, pero esta vez interviene un profesor quien le señala a Carabineros que me suelten el cuello”.

“Cerca del edificio de Rectoría aparece una carabinera, quien supongo es la misma que me intentó detener, y me grita que “si no soy tan choro que camine” o algo alusivo a eso. Al subirme al bus, el escenario se pone peor; soy testigo de un violento forcejeo y golpes hacia mis compañeras que se encontraban esposadas en las barras al interior de la micro, por un funcionario obeso y sin parche identificatorio, quien les gritaba que se callaran y propinaba golpes en cara y abdomen. El golpe era distinto al resto, este funcionario golpeaba y arrastraba el puño por todo donde pudiera en sus víctimas, razón por la cual intento intervenir y vuelvo a ser agredido con una violencia brutal”.

“En respuesta a esto, mis compañeras y compañeros tratan de intervenir y vuelven a ser agredidos por el funcionario. Se puede decir y sin faltar a la verdad que el Cabo Muñoz, funcionario con una mancha café en el ojo, es el único que logra calmar la situación con un poco más de empatía hacia los detenidos, en el sentido que no recurre a los golpes para poder detener la pelea. Al pasar unos minutos, y con una pelea verbal entre detenidos y FFEE suben al último detenido por un funcionario de casco blanco abatible y un funcionario en bicicleta, quienes dicen que “este va por lo mismo que los demás, desorden público”.

“Llegamos a la Comisaría, y el trato vejatorio sigue: “como actuamos seremos tratados”, “que si no nos calmamos la vamos a pasar mal”, “que para que se meten en asuntos del sur”, etc, etc. 7 horas pasaron para llevarnos a constatar lesiones. Nos constatan lesiones en el Cesfam Videla, para seguir con un trato denigrante. A la vuelta de nuestra contatación de lesiones, se nos informa que uno de nosotros pasará a la Fiscalía por Maltrato de obra a carabineros, pero no nos detallan quien. A las 7 am recién nos informan que soy yo: Paul Carvajal Flores, quien pasará a Fiscalía”.

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