La mujer de pollera o chola, heroínas del movimiento popular boliviano

Al ser anoticiado el pasado miércoles 7 de este mes, de que Remedios Loza, primera diputada de pollera, recibiera la distinción: Orden Parlamentaria al Mérito Democrático “Diputado Marcelo Quiroga Santa Cruz”. en la Cámara de Diputados por ser la primera mujer que aportó a la democracia boliviana vistiendo la tradicional pollera como símbolo de orgullo nacional, me conmovió y motivó para elaborar esta nota, para reflexionar en torno a la vestimenta de la mujer boliviana, de origen nativo, que hoy no es una promoción exótica ni de exhibición folclórica, es identidad cultural.

«No queremos imillas en la escuela, vayan a cortarse las trenzas nos decían», (imilla: vocablo usado únicamente en Bolivia, se define a una niña o una joven indígena o nativa), recuerda siempre Remedios.

Por esa razón luchó para reivindicar a la mujer de trenzas y pollera hasta llegar al Parlamento. «Éramos tres, éramos cuatro y hoy somos millones, si el pueblo está unido nadie podrá romper estructuras, nadie podrá hacer otra vez ese mapa de desprecio y discriminación», dijo al recibir la orden de reconocimiento muy emocionada, y orgullosa de ver a muchas mujeres parlamentarias en ese acto.
Remedios Loza, fue comunicadora social en el programa radial “Sabor a Tierra”. Y en 1989 ingresa al trabajo político, y termina después de un corto tiempo su carrera política. Actualmente se dedica a la artesanía.

La chola o la mujer de pollera
Hay distintas clases de cholas en Bolivia, en la parte altiplánica predomina la pollera larga, en la parte central pollera mediana, y al sur la corta.
La chola en la ciudad de La Paz es símbolo de identidad, de lucha y conquista del poder comercial, y posteriormente político. La vestimenta de la chola paceña sufrió muchos cambios, así como durante la conquista española fue objeto de desprecio y discriminación, pero la vestimenta ancestral accsu (vestido largo, faja, mantilla, topos de oro y plata) sólo cambió de forma dando lugar durante los siglos hasta convertirse en la señorial pollera de la chola paceña. Durante la colonia impusieron que las mujeres no lleven cabellos largos y sueltos que deberían ser cambiadas por trenzas. Durante la vida republicana se lucían mantas de seda y vicuña; la aparición del sombrero borsalino complementó la vestimenta de la chola actual.

La chola en el folclore boliviano
La pollera aparece en la mayoría de las danzas, tanto en las danzas autóctonas y folclóricas en fiestas patronales o festividades locales en el campo y la ciudad. En las fiestas citadinas o en las grandes entradas folclóricas podemos observar a las cholas bailando en la comparsa de las morenadas portando una vestimenta elegante de bordados finos con motivos de emblemas nacionales trabajados por artesanos especialistas en trajes folclóricas. En las entradas hay también quienes participan como cholas transformer (mujeres que usan polleras solamente en fiestas y entradas folclóricas).

La vestimenta de la chola paceña dio inspiración y lugar para la danza de los caporales femenino, que en un comienzo las polleras eran largas que caían hasta las rodillas y con la evolución de esta danza la pollera llegó a ser cada vez más corta. Se pueden observar diferentes gamas y modelos de la vestimenta de las cholas bolivianas en las danzas de la cueca, con polleras largas, medianas y cortas.

Poderes racistas acostumbrados a discriminar
Después de la conquista del imperio español, el Virrey Francisco de Toledo prohibió el uso de prendas autóctonas porque consideraban los españoles como un acto permanente de rebeldía el uso de trajes tradicionales; impuso que las mujeres deberían llevar polleras similares de las provincianas españolas. A pesar de que las autoridades ordenaron al uso y estilo del momento no funcionó como querían, solo hubo cambios superficiales en volumen y algunos arreglos.

Durante la era republicana el presidente Ismael Montes emitió un decreto en contra de la vestimenta tradicional indígena tanto para mujeres y hombres porque decían que usar el cabello largo era retrógrado, y, por lo tanto, a los que desobedecían eran discriminados y expulsados de los lugares patronales y públicos. En 1925 el presidente Saavedra decía que la ropa que llevan los indígenas nos avergüenza y que ya era tiempo de civilizarse y de tal modo que fue tan fuerte la prohibición de la ropa indígena a las mujeres se les impuso el rebozo.
Por órdenes de Saavedra los indígenas no tenían prohido su ingreso en la ciudad de La Paz.
Inclusive después de la revolución del abril de 1952, las mujeres indígenas no podían ocupar cargos públicos, ni entrar en los colegios y universidades por usar polleras y trenzas.

A pesar de muchos cambios sociales con el actual Presidente Evo Morales persiste todavía la discriminación a las cholas de pollera por parte de sectores conservadores neoliberales golpeando a las mujeres de pollera. Según recientes reportes de prensa, en la ciudad de Santa Cruz, se han registrado violentos incidentes por racismo y discriminación en contra de la población de origen indigena, provenientes de La Paz, Oruro y Potosí.

La chola en las pasarelas de la moda
La vestimenta de la chola paceña es única en el mundo por su elegancia y sigue siendo señorial por el sombrero de copa alta y fino adornado con joyas de oro y plata, una manta andina de bellos y atrayentes colores con bordados de emblemas nacionales, una blusa con adornos de perlas y los volados en las mangas y una pollera larga con pliegues elevada con enaguas se pasean en las pasarelas de Londres, París, Hong Kong, y en los grandes eventos mundiales sociales y en las festividades que realizan los grupos de bolivianos en el exterior. En su diario vivir la chola o la mujer de pollera carga un aguayo de uso múltiple y sirve también para cargar bebés y además es el símbolo de lucha y trabajo de por vida en el área andina.
«Pensaban que Remedios Loza iba ser un florero para adornar el parlamento»
Volviendo a la primera diputada histórica chola paceña, Remedios Loza recuerda que cuando ingresó al hemiciclo parlamentario en el día de la bienvenida a todos los asistentes, el presidente de la cámara ordenó en voz alta, que se saque el sobrero: pero Remedios se defendió a esa nefasta discriminación con sabiduría y orgullo del pueblo.

«Quién tenía el poder, quién podía hablar por los medios de comunicación con un castellano académico, ¿una chola, un obrero, un campesino? Era la nación clandestina la que estaba bajo las alfombras porque los señoritos no podían sentarse con los indios y las cholas», dijo ante los invitados y parlamentarios durante el acto de condecoración.

Para la exdiputada Remedios Loza el trabajo en el parlamento fue muy duro,tuvo que enfrentar patriarcas que dirigían los destinos del país. Para ella la lucha no fue en vano, ahora vemos que casi la mitad de los miembros del parlamento son mujeres, de entre ellas muchas son de origen indígena.