Una mediación a la medida de los golpistas

A casi un mes del golpe de Estado en Honduras, el gobierno de facto continúa ignorando los reclamos del pueblo, de gobiernos extranjeros y organismos internacionales para restituir en su cargo al presidente de la república, Manuel Zelaya. A medida que transcurre el tiempo y las presiones internacionales no pasan de ser un reclamo, los golpistas siguen dando largas a las negociaciones en Costa Rica, que por otra parte, son muy semejantes a los planteos del gobierno de facto.

El pasado fin de semana, el presidente Manuel Zelaya llegó incluso a aceptar encabezar un “gobierno de unidad y reconcialiación nacional”, pero los golpistas sólo aceptan el regreso de Zelaya al país, si es para responder ante la justicia por sus supuestos “abusos” en el gobierno.

Como se recordará, la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, presentó la propuesta de mediación al presidente Zelaya y a los golpistas hace ya más de dos semanas, y propuso como mediador al presidente de Costa Rica, Oscar Arias. El inmerecido premio Nobel de la Paz aceptó de inmediato y citó a delegaciones del gobierno legítimo en el exilio y de los golpistas, a una reunión en San José de Costa Rica, el jueves 9 de julio. En ese primer encuentro no se logró ningún acuerdo, y el presidente Zelaya presionó para que se concretara una fecha para su retorno al país. Llegó incluso a anunciar que ingresaría al país por cualquier medio, pero una solicitud del presidente costarricense de un nuevo plazo para la negociación, hizo que cancelera sus planes.

La propuesta de Arias se asemeja a la de los golpistas

La nueva reunión mediadora fue convocada el pasado sábado, y tras casi 10 horas de reuniones, no se logró ningún avance, y los golpistas solicitaron otra prórroga de 15 horas para estudiar la propuesta de acuerdo presentada por el presidente de Costa Rica. Arias presentó entonces una serie de puntos que legitiman muchos de los reclamos de los golpistas El primer punto era la restitución de Zelaya a la presidencia de Honduras hasta el fin del período para el que fue electo. Este era el único punto que atendía el reclamo del presidente electo y del pueblo hondureño movilizado.

En segundo lugar, Arias proponía la conformación de un “gobierno de unidad y reconciliación nacional” compuesto por representantes de los principales partidos políticos, es decir los mismos que respaldaron el golpe de Estado en el parlamento al “destituir” a posteriori al exiliado presidente.

En tercer lugar, la declaración de una amnistía general para los golpistas. Un punto que el presidente Zelaya no rechazó al argumentar que la amnistía era una potestad del parlamento y que acataría una decisión de ese tipo. Es decir otro punto de beneficio a los golpistas.

En cuarto lugar, una declaración de renuncia del presidente Zelaya y de su gobierno a la pretensión de colocar una cuarta urna en el proceso electoral, es decir de convocar al pueblo a una consulta sobre si creía necesario convocar a una asamblea constituyente. Con esta pretención, Arias hacía oficial el objetivo central del golpe de Estado. A nadie le escapa que la interrupción del proceso democrático tuvo como objetivo precisamente el detener una consulta popular.

El quinto punto también beneficia a los golpistas, ya que se pretendía adelantar las elecciones nacionales previstas para el 29 de noviembre en un mes. Un adelantamiento que Zelaya estaba dispuesto a aceptar, según una entrevista que concedió a la radio Globo. El sexto punto, el traslado del comando de las Fuerzas Armadas del poder ejecutivo al Tribunal Supremo Electoral un mes antes de las elecciones para garantizar la transparencia y normalidad del sufragio, es quitarle al presidente de la república la potestad de jefe supremo de las fuerzas armadas, lo que también va a favor de los golpistas. Cabe recordar que fue el Tribunal Electoral quien consideró a la encuesta organizada por Zelaya para el 28 de junio (día del golpe) como inconstitucional, y que fue el mismo Tribunal que restituyó en su cargo al jefe del ejército después que éste fuera destituído por el presidente de la república.

El último punto de la propuesta era la creación de una comisión de verificación de los acuerdos alcanzados, e integrada por hondureños notables y miembros de organismos internacionales.

Cualquier golpista inteligente hubiera aplaudido y aceptado de inmediato la propuesta de Arias, ya que contemplaba todos sus argumentos esgrimidos para destituir y expulsar del país al presidente constitucional. Sin embargo, el domingo, después de “nuevas consultas”, los delegados del gobierno de facto rechazaron la iniciativa, quizás alentado por la supervivencia del régimen, por el apoyo de la derecha norteamericana y algunos sectores de la administración norteamericana, y por el apoyo de la gran prensa internacional que de diversas maneras ha justificado el golpe de Estado.

El canciller del gobierno ilegítimo, Carlos López, fue claro al anunciar, “Expreso al compañero Arias que lo siento mucho, pero las propuestas que ha presentado son inaceptables para el gobierno de Honduras que represento. En particular su propuesta número uno”. Es decir la restitución de Zelaya a su cargo. “La mediación, en mi impresión, no ha comprendido que la pretensión de imponer a Manuel Zelaya como presidente va en contra del derecho interno de Honduras y está infringiendo con el principio de igualdad y soberanía de los Estados”. Por ello, añadió que “esta propuesta es inaceptable y constituye una abierta intromisión en los asuntos internos de Honduras y una lamentable desnaturalización de la mediación”. A su vez, los golpistas presentaron también siete puntos para un acuerdo en los que hay una gran similitud con la propuesta del presidente costarricense, Oscar Arias.

La mayor diferencia es el punto uno. Los golpistas aceptan el retorno de Zelaya a Honduras, “con las garantías necesarias para que pueda ejercer su derecho al debido proceso ante los órganos jurisdiccionales competentes del Poder Judicial”. Es decir, sólo puede volver para responder ante la justicia. En los otros puntos, los golpistas también aceptan la creación de un “un gobierno de unidad y reconciliación nacional, compuesto por miembros de los partidos políticos y sectores sociales”. Plantean la creación de una comisión que investigue las acciones del presidente Zelaya antes del golpe de Estado. Asimismo plantean adelantar las elecciones nacionales un mes y el traslado del mando de las Fuerzas Armadas y la Policía al Tribunal Supremo Electoral, cuatro meses antes de las elecciones, es decir, desde la aceptación del acuerdo. Finalmente, la comisión de verificación de los acuerdos sólo estará conformada por “hondireños notables” que informarán a la comunidad internacional. En resumen, la gran diferencia entre la propuesta de Arias y la del gobierno de facto, es la restitución de Zelaya.

Golpistas se han burlado de todos

Por su parte, la representante del gobierno legítimo de Honduras, Rixxi Moncada, lamentó el fracaso de las negociaciones y las dió por concluídas, aunque después el presidente Zelaya haya aceptado una nueva prórroga propuesta por el mediador. “Lamentamos que en los plazos fijados, tanto por organismos internacionales como por el mediador, la comisión de Micheletti no haya expresado su sometimiento a la resolución emitida por la OEA en el inciso 2, que exige el retorno al orden constitucional en la República de Honduras mediante el retorno de Zelaya en forma inmediata, segura e incondicional”. Aclaró que en virtud de la intransigencia de la comisión del gobierno de facto, “anunciamos que para nosotros este diálogo con esta comisión de este régimen ha finalizado este día, por esa intransigencia”.

Por su parte, la canciller de Honduras en el exilio, Patricia Rodas, llamó a sus coterráneos a mantener la lucha contra el régimen de facto, luego que los golpistas hicieran fracasar la mediación del presidente costarricense. “Hemos esperado más de 200 horas por el diálogo y este no es la única salida, simplemente continuaremos los esfuerzos por diferentes vías en aras de restituir la democracia y el orden constitucional con el regreso a Tegucigalpa del mandatario legítimo, Manuel Zelaya”, explicó

Rodas reconoció la mediación, pero señaló que los hondureños deben tener sus propias vías para defender la democracia verdaderamente participativa promovida por Zelaya. El presidente Zelaya también reaccionó al rechazo de los golpistas a la propuesta de mediación y aseguró que prepara por su cuenta el retorno a su país. “La comunidad internacional ha sido burlada por este grupo de golpistas y tendrá que actuar con energía” dijo. Agradeció la mediación del presidente costarricense y aceptó esperar las 72 horas solicitadas por Arias, pero insistió que los golpistas han utilizado en todo momento el chantaje. “Nosotros vamos a organizarnos en torno al derecho constitucional y lucharemos contra la opresión”, sostuvo Zelaya.

Ahora la derecha vuelve a tomar las armas para apartar a la izquierda, y esto es un reto para la sociedad mundial sostuvo el mandatario. “A mí me secuestraron y me expulsaron del país por intentar consultarle al pueblo, y ahora han empezado a utilizar las armas para golpear a la democracia”, destacó.

Subrayó que el pueblo hondureño tiene todo el derecho de entrar en desobediencia, tal como lo establece la Constitución, porque el régimen impuesto por los golpistas es nulo. “Todo lo que está haciendo el gobierno de facto es nulo e ilegítimo”, agregó Zelaya. Sin embargo Zelaya no siempre se muestra decidido y a veces parece dispuesto a ceder más de lo que se espera.

Nuevo plazo

La similitud de la propuesta del presidente costarricense y la de los golpistas es tan evidente que tanto Arias como el secretario general de la Organización de Estados Americanos, José Miguel Insulza quieren volver a negociar. El presidente costarricense pidió 72 horas para continuar mediando y que los golpistas acepten el retorno de Manuel Zelaya como mandatario. “No puedo renunciar a trabajar por lo menos tres días más para resolver el desacuerdo y lograr que se acepten los siete puntos de mi propuesta, en especial el primero”, expresó Arias. Agregó que si se le da el plazo podría resolver la situación y “talvez así con ese esfuerzo podemos evitar un derramamiento de sangre en Honduras, que no se lo merece el pueblo”.

Por su parte, el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, fue más claro al confesar que no entendía la razón por la cual los golpistas rechazaron el plan del mandatario costarricense. Sostuvo que existe el peligro de que “si no se aprueba el plan, se corre el riesgo de que esto salga de sus cauces normales y tengamos algo que no queremos tener: violencia en Honduras”.

Llama la atención que tanto Arias como Insulza sólo prevén violencia por parte del pueblo que reclama el retorno de Zelaya, y no califiquen de violenta la acción de los golpistas que echaron a un presidente a punta de fusiles y asesinaron a manifestantes y dirigentes sociales. Esta insistencia de hacer que Zelaya desista de toda acción que pueda provocar enfrentamientos, se extiende a la prensa. Un ejemplo de ello es una entrevista realizada por la corresponsal de la cadena británica BBC en Managua que por tres veces emplazó al presidente Zelaya a que declarara si estaba dispuesto a cargar sobre sus hombros la muerte de personas en su intento de regresar al país.

Al parecer estas advertencias sobre futuros actos violentos tienen el objetivo de presionar para que el presidente Zelaya acepte los puntos de la mediación, modificados en esta nueva ronda de negociaciones ya que es probable que el presidente Arias, para obtener un si del presidente de facto, Roberto Michelleti, vuelva a ceder en el reclamo del retorno de Zelaya o limitando aún más su capacidad de gobierno en los meses que le quedan de gobierno hasta enero.

El Frente Nacional de Resistencia mantendrá la movilización

El dirigente del Frente Nacional de Resistencia contra el golpe de Estado en Honduras, Rafael Alegría, reiteró que el pueblo hondureño no renunciará ni tampoco retrocederá en la lucha por reponer el orden democrático en el país, y está dispuesto a acompañar incondicionalmente a su presidente legítimo y constitucional, Manuel Zelaya, cuando éste decida retornar a la nación centroamericana.

Durante una rueda de prensa ofrecida conjuntamente con Zelaya desde la embajada de Honduras en Nicaragua, Alegría solicitó a la comunidad internacional a solidarizarse con el pueblo hondureño y su gobierno legítimo, para evitar que este fenómeno golpista se contagie a otros países. “Esta situación de confrontación se puede regionalizar. Por eso, ya los movimientos sociales de Honduras, Nicaragua, Guatemala, El Salvador y toda Centroamérica estamos juntos en esta lucha de resistencia”, enfatizó.

De igual manera, manifestó que serán los golpistas y fascistas del gobierno ilegítimo los responsables de las muertes ocasionadas durante esta crisis, de la integridad de los miles de detenidos durante el toque de queda y las manifestaciones públicas, y también del desastre económico. Al mismo tiempo se dio a conocer en Honduras una carta abierta al presidente de Costa Rica, Oscar Arias, de parte del Frente de Resistencia .

El texto divulgado por algunos medios informativos señala:

“El Frente Nacional Contra el Golpe de Estado en Honduras, integrado por las diferentes expresiones organizadas en el país y unidas por la situación provocada a partir del golpe de Estado, a la comunidad nacional e internacional informa lo siguiente:

1. Reiteramos que la posición intransigente de la comisión nombrada por los golpistas hace imposible una solución exitosa de la mediación realizada en San José.
2. Estamos de acuerdo con el primer punto de la propuesta presentada por el ciudadano presidente de Costa Rica, premio Nobel de la Paz, Oscar Arias, consistente en la restitución inmediata de Manuel Zelaya Rosales a la presidencia de la República de Honduras, misma que demandamos sea de carácter incondicional.
3. Rechazamos el resto de dicha propuesta, porque no coincide con nuestros planteamientos y exigencias, lo cual argumentamos: El numeral 2 posibilita la inclusión de personas relacionadas con el golpe de Estado y, por lo tanto, que han cometido delitos de lesa humanidad. El numeral 3 significa la negación del derecho ciudadano a una democracia participativa. El numeral 4 promueve la impunidad para quienes planearon, ejecutaron y avalan el Golpe de Estado. El numeral 5 entraña la posibilidad de perpetrar un fraude electoral del cual ya se tienen claros indicios. El numeral 6 desconoce nuestro planteamiento de revisar el papel constitucional de las fuerzas armadas y su involucramiento en el golpe de Estado. El numeral 7 no tiene razón de ser, en tanto no se despejen los puntos anteriores.
4. Denunciamos la actitud de desconocimiento tácito de violación de derechos humanos de que viene siendo objeto la población por parte del gobierno de facto y sus aparatos represores, de lo cual es muestra: 4 asesinatos, 1,158 detenciones ilegales, acoso y persecución a representantes del movimiento social; 14 medios de comunicación, 14 periodistas y 4 organizaciones sociales han sufrido atentados a la libertad de expresión; se han violentado los derechos individuales y fundamentales en la vida del ciudadano y ciudadana contemplados en la Constitución de la República. Denunciamos así mismo la involución que ha sufrido el país en materia de derechos humanos, militarización y acoso de comunidades como la Guadalupe Carney, en Silín, Colón; militarización de instituciones públicas y la puesta en acción de miembros de escuadrones de la muerte en todo el país; a lo cual se suma el accionar coludido del Ministerio Público, juzgados y Tribunales de la República con el gobierno de facto, lo que ha provocado un estado de indefensión de la ciudadanía.
5. Mantenemos nuestra posición de alcanzar procesos políticos incluyentes que permiten la participación democrática de hombres y mujeres, por medio de la instalación de una Asamblea Nacional Constituyente.
6. Continuamos firmes en nuestra lucha, hasta lograr la recuperación del orden institucional”.

Clausuran programa de familiares de Desaparecidos

En tanto, el Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos en Honduras (COFADEH) denunció la clausura de su programa radial Voces contra el olvido que transmitía semanalmente en una emisora local. Bertha Oliva, coordinadora general de COFADEH, dijo que la gerencia de Radio América informó que “el programa queda suspendido temporalmente por la situación que vive el país y hasta segundo aviso”. La suspensión del programa se produce después de que el Comité divulgara un informe que denunciaba un total de “1.155 violaciones a los derechos humanos” tras el golpe de Estado contra el gobierno de Zelaya. Entre el 28 de junio y el 11 de julio, la institución contabilizó “1.046 detenciones ilegales”, al tiempo que incluye “amenazas, agresiones, lesiones, abusos y al menos dos muertes”.

Zelaya: El próximo fin de semana retornaré a Honduras

El presidente hondureño en el exilio, Manuel Zelaya adelantó que regresará a su país este fin de semana, y aseguró que la comunidad internacional ha sido burlada por el grupo de golpistas que se hizo del poder en su país. En rueda de prensa desde la sede de la Embajada de Honduras en Nicaragua, donde participó del 30 Aniversario de la Revolución Sandinista, el legítimo presidente hondureño expresó que la comunidad internacional tiene un reto, porque ha sido burlada por el grupo de golpistas de su país que han obstaculizado el diálogo que intentaba solventar la situación política en la nación centroamericana.

Zelaya, anunció que el este fin se semana consolidará su retorno a su país, “como lo manda la Constitución”, tras el rechazo del gobierno golpista a las propuesta hecha por su homólogo costarricense, Óscar Arias, en la mesa de diálogo que terminó el pasado domingo.

Desde la embajada de Honduras en Nicaragua, el mandatario anunció, que a partir de ahora y tras el anuncio del mediador, Oscar Arias, de suspender el diálogo por 72 horas, él y sus asesores organizarán el proceso para retornar al país con los mecanismos que le otorgan las leyes hondureñas. “Si después de las 72 horas la comunidad internacional ha apretado como debería de apretarse al régimen, que se sostiene con la punta de la bayoneta, no duran ni 24 horas. Pero no podemos confiarnos, yo sólo confío en una elección pública transparente, libre y secreta. Tengo derecho a defenderla no voy a dejar solo al pueblo hondureño en esta lucha”, sostuvo. Asimismo dijo que “no sólo se han burlado del pueblo y han irrespetado a Arias, están burlando a la propia secretaria (de Estado de EE.UU. Hillary) Clinton, y están logrando evidenciar que el régimen que gobierna a Honduras además de irresponsable es soberbio irrespetuoso e intransigente”.

Añadió que este grupo de golpistas está retando al mundo porque están aislados, les han cerrado las puertas (…) La comunidad internacional tiene ahora que arreciar las medidas, porque están frente a un dilema, no dejar que se imponga el imperio de las armas”. Se refirió a las declaraciones que hiciera el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, quien afirmó que deben endurecerse las medidas sobre el gobierno golpista “y yo estoy totalmente de acuerdo, porque si Estados Unidos cerrara con más fuerza desde el punto de vista de las actividades y actores, este golpe no duraría más de pocas horas”.

Por otra parte, Zelaya ratificó en una entrevista publicada por el diario Folha de Sao Paulo su voluntad de convocar una Asamblea Constituyente en su país.
“No es una decisión mía. No puedo traicionar al pueblo y abandonar el proceso”, afirmó ante una pregunta sobre su postura de retornar al poder del cual fue expulsado el 28 de junio último por un golpe de Estado desencadenante del régimen de facto de Roberto Micheletti. De acuerdo con Zelaya, el deseo ciudadano de ser consultado en torno a la Constituyente debe ser respetado. “El pueblo me envió 500 mil firmas solicitando dicho paso. Por tanto establecimos la consulta que provocó la ruptura y el golpe”, explicó al periodista brasileño Fabiano Maisonnavez.

Según el mandatario constitucional, los golpistas sienten temor de ver a los hondureños organizados. “No temen la consulta, lo que temen es que el pueblo se organice y tenga voz, que tome decisiones. Eso les causa miedo”, advirtió. Zelaya negó a Folha que su pretensión sea enmendar la Constitución vigente en aras de buscar la reelección. “Yo no tengo ningún interés en eso. Creo que es un tema de discusión para el futuro, no para mi gobierno”, apuntó.

ernestotamara@gmail.com