Palestina

Israel transforma una mezquita palestina en un lujoso restaurante y salón de bodas

Javier Cortines    23.Abr.2019    Mundo

Israel avanza, con el apoyo de EEUU y la indiferencia de Europa, en su plan de destruir en Tierra Santa todo lo que huela a identidad palestina para borrar cualquier prueba que sirva de reconstrucción de “su memoria histórica”. El último mazazo ha sido transformar una mezquita histórica, sita en la población de Safed (Galilea), en un local multiuso: restaurante, bar, salón de bodas y club nocturno.
La reconversión de la mezquita de Al-Ahmar en un centro gastronómico y de ocio supone un hachazo para el pueblo palestino. En 1948, esa ciudad, situada al norte de Jerusalén, tenía 12.000 habitantes (descendientes de familias asentadas allí durante siglos) que fueron expulsados a la fuerza de sus hogares y obligados a integrarse al masivo éxodo de la Nakba (la indeleble tragedia de limpieza étnica, apartheid y expropiación de tierras).

Los palestinos han presentado sus quejas al Tribunal de Nazaret, que tiene jurisdicción sobre esos territorios ocupados, y han pedido que se respete la mezquita como lugar de culto para los creyentes musulmanes, pero los magistrados hacen caso omiso de sus demandas, informó el diario Al Quds al Arabi, con sede en Londres.

Las autoridades israelíes están encantadas con la remodelación de la mezquita, que ha pasado a ser un nuevo centro turístico. Ya se reservan mesas de cara a la temporada alta, que tendrá su pico durante la celebración del Festival de Eurovisión que se desarrollará en Tel Aviv del 14 y 18 de mayo. Esa cita musical contará con la actuación estelar de Madonna, quien a cambio recibirá un jugoso cheque de un millón de dólares.

Israel está viviendo, (en línea con EEUU, Brasil, y ciertos países de Europa y América), un peligrosísimo proceso de “derechización extrema” que está haciendo inviable “la reanudación de las conversaciones de paz” destinadas a crear un Estado palestino y el regreso de los refugiados (unos siete millones repartidos por todo el mundo).

Tras las elecciones del pasado martes, 9 de abril, el ultraderechista Benjamín Netanyahu resultó reelegido para un quinto mandado de cuatro años mientras que su principal oponente, el ex jefe del Estado Mayor, Benjamín Ganz, obtuvo tantos diputados como él, 35 escaños en un parlamento (Kneset) de 120 asientos. Los dos son la cara y cruz de un régimen duro que sueña con aplastar de una vez por todas “a los terroristas palestinos” con el silencio criminal o la complicidad de las potencias occidentales.

En los pasados comicios la izquierda israelí se hundió. No se veía un resultado tan malo en décadas, lo que indica hasta que punto ha funcionado la política de “demonizar a los rojos”, lo que viene haciendo EEUU desde que nació el concepto de “comunismo”, ideología que adornó con características inherentes de gran poder “performativo” como “terrorismo, tiranía, pobreza, caos…”

El Partido Laborista israelí, actualmente dirigido por Avi Gabbay, tenía 300.000 militantes hace veinte años, y ahora cuenta con 60.000 afiliados. Su desplome se confirmó en la pasada cita electoral. En los comicios de 2015 obtuvo 24 diputados, lo que equivale a un 19% de los votos. El 9 de abril, los laboristas y el Partido Meretz, (ambos de izquierdas) consiguieron sólo diez diputados, es, decir el 8% de los votos.

El Meretz, formación dirigida por la política Tamar “Tami” Zanberg, de 42 años, es un partido pacifista, feminista, ecologista, que aboga por la reanudación de las negociaciones de paz, poner fin a las colonias en los territorios ocupados y por la creación de dos Estados.

La política de Donald Trump, individuo que gobierna EEUU “y otros países de su esfera de influencia” como si fueran empresas multinacionales, está calando también en otras regiones, donde la gente pide mano dura “para poner recto lo torcido”, priorizar el desarrollo económico por encima de todas las cosas, y dejar que los Derechos Humanos, esa cosa tan incómoda que defienden “los rebeldes y los parias”, se pudran bajo el peso del dólar y de las ruedas de los Roolls Royces de oro de los jeques del petróleo.

En España también tenemos ejemplos de esa derecha que prioriza los intereses de los mercaderes sobre los del pueblo (la plebe). Partidos como VOX (parafascista) podrían dar la campanada en los comicios del 28-A, dentro de su estrategia de “conquista de topo” a corto, medio y largo plazo de feudos durmientes del franquismo.

http://m.nilo-homerico.es/reciente-publicacion/