América es una caldera

El continente está caldeado. Los medios hegemónicos y las cadenas informativas occidentales, se encargan de disimular, de maquillar un continente donde cada vez existe menos ‘tranquilidad’.

La ‘tranquilidad’ de los medios, no es tal…

El continente está caldeado. Los medios hegemónicos y las cadenas informativas occidentales, se encargan de disimular, de maquillar un continente donde cada vez existe menos ‘tranquilidad’.

Los políticos neoliberales, sus aliados dirigenciales y los mismos medios des-informan. Brindan opiniones, análisis, datos, encuestas y hasta hacer futurología, prometiendo un futuro que ellos mismos saben que no ocurrirá.

Porque ellos están para defender intereses contrarios a los de cada nación, y a los de sus habitantes. Están para agudizar las condiciones sociales, empobrecer los pueblos, entregar sus países y mostrar un mundo globalizado con ricos cada vez más ricos y pobres que aumentan y son cada vez más pobres.

Recorramos rápidamente el continente, para darnos una idea general de lo que sucede. Si bien EEUU no es un tema de preocupación de quienes habitamos al sur de dicha potencia, es bueno decir que más allá de cierta recuperación en índices económicos con Donald Trump, su administración produce más pobres, más perseguidos, más encarcelados, más expulsados.

En México, el presidente que se dice “progresista”, poco y nada puede hacer y trata de establecer un cierto ‘equilibrio’ interno que le permita acordar “algo” con EEUU y Canadá, mientras las muertes continúan y el narcotráfico reina.

En Centroamérica y el Caribe, Cuba y Nicaragua siguen sus caminos dignos, con fortísimas presiones desde Washington. Honduras es una caldera, con gente en las calles y un gobierno irresoluto. El Salvador se muestra ante el mundo con un nuevo presidente que arrió las banderas de cambio y es un títere estadounidense, que gusta de usar las redes sociales para responder a los ciudadanos…

En Haití ha fracasado la Misión de la OEA, y el pueblo repudia y reclama la renuncia presidencial. Panamá se ilusiona con mejoras, cuando la presencia estadounidense no le permitirá impulsar cambio alguno. Puerto Rico –colonia estadounidense-, todavía no ha podido recuperarse del paso de un huracán María (en septiembre de 2017), ante el abandono de Washington.

El presidente de Colombia no puede (quiere?) detener los contínuos asesinatos de dirigentes sociales y políticos. Mantiene una política golpista contra sus vecinos venezolanos y busca destruir los acuerdos de pacificación.

El golpista venezolano Juan Guaidó ha sido denunciado por robarse dineros de las ayudas humanitarias. La super-estructura católica apuesta al golpe, y el papa Francisco reclama diálogo…

En Perú se realizó un contundente paro nacional, con los sindicatos enfrentados al gobierno. En Ecuador, las políticas neoliberales del presidente reciben el rechazo social generalizado. El derechista mandatario de Chile soporta cuestionamientos de docentes, estudiantes y trabajadores.

Los campesinos de Paraguay continúan movilizados exigiendo respuestas al gobierno. En Brasil, millones de ciudadanos salieron a las calles en todo el país a enfrentar al gobierno de Jair Bolsonaro.

En Uruguay los cuestionamientos al gobierno aumentan, entendiendo que el Frente Amplio defiende una sociedad con EEUU y sostiene políticas neoliberales.

Finalmente Argentina ha mostrado el 20 de junio (Día de la Bandera) con un presidente como Mauricio Macri, realizando un ‘mini-acto’, en un club rosarino, mostrándose agresivo, descontrolado, mintiendo y haciendo el ridículo ante un auditorio donde predominaban…los niños.

Este es el breve resúmen de nuestra América convulsionada. “Algo” no está funcionando para los prometedores de un incumplible futuro. América es una caldera…

SANTA FE-ARGENTINA (por Rodolfo O. Gianfelici, PrensaMare)