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EE.UU.

Estados Unidos, Bernie Sanders: «La libertad es un valor socialista democrático»

Paul Heideman (Política) :: 05.07.19

En su discurso del 12 de junio, en el Marvin Center de la Universidad de Washington, sobre el socialismo democrático, el senador Bernie Sanders se negó a aceptar la libertad como un valor de la derecha, y expuso todas las formas en que el capitalismo limita la libertad de las y los trabajadores ordinarios.

Esta última defensa del socialismo democrático de Bernie Sanders fue un ataque frontal contra un gran número de los clichés que sirven para gobernar la política estadounidense. Su propio título, «How Democratic Socialism Is the Only Way to Defeat Oligarchy and Authoritarianism” [Cómo el socialismo democrático es la única manera de derrotar la oligarquía y el autoritarismo], ha suscitado la incomprensión y la risa de sus principales competidores demócratas. El senador por Colorado Michael Bennet, una de las muchas mediocridades nebulosas que invaden el campo democrático [24 candidatos/as], le dijo a un reportero: «Ni siquiera creo que el pueblo estadounidense sepa lo que significa eso…», «Nadie en mi municipio habla de socialismo democrático contra la oligarquía y el autoritarismo».

Aunque siempre es instructivo ver a un político hablar sobre lo que sus electores no comprenden, Bennet habría hecho bien yendo más allá del título del discurso de Sanders y escuchar su contenido real. La mayor parte de la charla se centró en temas que la mayor parte de su electorado entiende demasiado bien: el endeudamiento por los cuidados, el aumento vertiginoso del coste de la vivienda, el exceso de trabajo y los empleos que literalmente roban la vida de los pobres.

Sin embargo, lo más notable en el discurso de Sanders sobre estas cuestiones, es cómo las planteó. Todas estas injusticias del capitalismo, argumentó, son ataques a la libertad de las personas.

Durante mucho tiempo, la libertad parecía ser el territorio ideológico de la derecha. La famosa defensa del capitalismo de Milton Friedman se llamó Capitalismo y libertad [Ed. Rialp, 1966, ndt]. Y en la izquierda, muchos han contribuido a ello, rechazando la autonomía, las elecciones y la libertad como «valores burgueses», incompatibles con el socialismo.

El resultado de todo ello era una postura necesariamente defensiva. En lugar de argumentar que el capitalismo estaba violando los valores de la gente, demasiada gente de la izquierda argumentaba que las personas deberían tener valores diferentes. Como era de esperar, se convencía a poca gente.

En su discurso de ayer, Sanders adoptó un enfoque opuesto, planteando las siguientes cuestiones:

¿Eres realmente libre si no puedes ir al médico cuando estás enfermo, o si te enfrentas a una quiebra financiera cuando sales del hospital?

¿Eres realmente libre si no puedes pagar las medicinas recetadas que necesitas para seguir viviendo?

¿Eres realmente libre cuando gastas la mitad de tus limitados ingresos en vivienda y te ves obligado a pedir dinero prestado a una agencia de crédito (según tu salario) a una tasa de interés del 200%?

¿Eres realmente libre si tienes setenta años y te ves obligado a trabajar porque no tienes una pensión o no tienes suficiente dinero para jubilarte?

¿Eres realmente libre si no puedes ir a la universidad o a una escuela de formación profesional porque tu familia no tiene los ingresos necesarios?

¿Eres realmente libre si te obligan a trabajar sesenta u ochenta horas a la semana porque no puedes encontrar un trabajo que pague un salario digno?

¿Eres realmente libre si eres madre o padre con un recién nacido, pero estás obligado a volver a trabajar inmediatamente después del nacimiento porque no tienes un permiso familiar pagado?

¿Eres realmente libre si eres propietario de una pequeña empresa o agricultor familiar que tiene que cerrar por las prácticas monopólicas de las grandes empresas?

¿Eres realmente libre si eres un veterano que arriesgó su vida para defender este país y ahora estás durmiendo en la calle?

Con todo esto, Sanders ha abordado uno de los principales dogmas del capitalismo contemporáneo: que aumente la libertad.

La mayoría de los estadounidenses, sin embargo, no lo viven de esta manera. La deuda acumulada como resultado de los préstamos para estudios no es sinónimo de libertad. La pérdida del seguro de enfermedad porque cambió de trabajo no lo es. El racionamiento de la insulina porque es demasiado cara no es lo que la mayoría de las personas piensa cuando piensan en la libertad. Lejos del capitalismo, la libertad es un valor que para la mayoría de nosotros nunca se realizará.

El énfasis de Sanders en la libertad como valor socialista es también lo que le permite conectar las muchas manifestaciones de las diferentes patologías del capitalismo. Cuando habla del surgimiento de líderes autoritarios como Viktor Orbán y Jair Bolsonaro, no los presenta como populistas poco liberales, sino más bien como manifestaciones diferentes de la misma amenaza a la libertad representada por el 1% en Estados Unidos. Cuando aplaude a las mujeres que luchan por el derecho al aborto y a los inmigrantes que luchan contra la máquina de deportación y detención, elogia sus luchas en varios frentes con el objetivo de ampliar las libertades de las personas.

Sanders se niega a estar a la defensiva en su defensa del socialismo democrático. Los opositores capitalistas de Sanders lo ven como su principal debilidad. Pero confiando haber encontrado ahí el punto su punto débil, no comprendren que es Sanders quien ha encontrado el punto débil de ellos.

VientoSur


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