El necio de América

Juan Guaidó, “Un Necio Cadáver Insepulto”

La Venezuela que Guaidó desea, es un país como Siria, Iraq, Yemen, Libia, Yugoslavia, acabados. Es la Venezuela de Trump, Duque, Uribe, Bolsonaro, quienes desean robarse nuestras materias primas para hacerse ricos y entregar nuestra Patria a sus oligarquías.

Juan Guaidó, “Un Necio Cadáver Insepulto”

Lic. José A. Amesty R.

Una práctica malsana de la oposición y la oligarquía burguesa, tanto nacionales como regionales en América Latina, es crear personajes, instituciones y otras, usarlas, sacarles el mayor provecho posible para sus intereses y luego olvidarlas, aunque a veces la resucitan y las vuelven a utilizar, pero nunca la sepultan, quedan como cadáveres insepultos. Tal es el caso de Juan Guaidó y el llamado Cartel de Lima. Ahora, nos referimos a Juan Guaidó.

Aunque ya nace muerto política y constitucionalmente, al autoproclamarse, en una plaza pública, presidente encargado de Venezuela, el 23 de enero 2019, desconociendo al presidente electo Nicolás Maduro; aunque inmediatamente, tanto Trump como otras naciones de Europa y América Latina, lo hayan apoyado y reconocido. Así como el reforzamiento de medios y personajes siniestros, e igualmente despojos, como: New York Times, Bloomberg, Wall Street Jornal, el Grupo de Lima, entre muchos otros.

También ya era un cadáver, ya que al momento de autojuramentarse, sólo menos de uno de cada cinco venezolanos, había oído hablar de Juan Guaidó. Pocos meses antes de su aventura, era ya un personaje oscuro en un grupo de extrema derecha marginal, asociado a horrorosos actos de violencia callejera. Incluso en su propio partido voluntad popular, era una figura de nivel medio.

Ya su creación misma, es una parodia del monstruo de Frankenstein, el cronista político, argentino, Marco Teruggi, señala que “Juan Guaidó es un personaje creado en la lógica de un laboratorio, Guaidó es como una mezcla de varios elementos, creando un personaje”.

Y que podemos decir de su práctica política, repleta de actos sinónimos de muerte como, desinflada, agotada, que necesita insuflar a cada rato, y que se refleja en: Una ayuda humanitaria, pedida por él a gritos, que nunca llegó; una Intervención Militar, igualmente rogada por él, que ha sido rechazada; un discurso, igualmente fallido de deserciones masivas en las Fuerzas Armadas venezolanas; tres promesas incumplidas por él: el cese de la supuesta usurpación (de Nicolás Maduro), la transición democrática y la convocatoria a elecciones presidenciales; llamado a insurrecciones fallidas; y es que sus últimas concentraciones públicas, se han visto mermadas de seguidores, quienes se han cansado de sus promesas.

Lamentablemente, en lo que si a cumplido Guaidó es en su mal llamado Plan B, practica de muerte lenta para nuestro pueblo venezolano, al asfixiar financieramente al país y su gobierno, sanciones y bloqueo, con el apoyo de USA y sus países aliados.

En general, Guaidó tiene sueños mortales, para con nuestro país: Una Venezuela donde USA redactaría una Constitución, donde nuestro suelo pasaría a convertirse en patrimonio de los avaros consorcios industriales globales; Una Venezuela que cumpliría con los dictados del Fondo Monetario Internacional FMI; Una Venezuela que sería la tierra donde los marines estadounidenses, sean los jefes de nuestros soldados y oficiales; Una Venezuela, donde ondee la bandera de barras y estrellas en nuestras empresas básicas y estratégicas; Una Venezuela que sería la franquicia de USA; La Venezuela de Guaidó, es un país devastado, de hombres y mujeres sumisas al invasor, un pueblo miserable, pobre, enfermo.

La Venezuela que Guaidó desea, es un país como Siria, Iraq, Yemen, Libia, Yugoslavia, acabados. Es la Venezuela de Trump, Duque, Uribe, Bolsonaro, quienes desean robarse nuestras materias primas para hacerse ricos y entregar nuestra Patria a sus oligarquías.

Pero No, ahora que ya fenece Guaidó, donde debe caer todo el peso de la ley sobre él, por tanto daño que ha hecho al pueblo venezolano, debemos recordar que Venezuela es producto de múltiples luchas, de mucho sufrimiento, de mucha sangre derramada, de muchos sueños nobles, una patria de mujeres y hombres libres que aspiran a vivir con dignidad y en soberanía. Como lo afirmó Simón Bolívar, “un necio (como Guaidó) no puede ser autoridad”.