Vida, Pasión y Muerte del Piropo

Enzo Adnu    03.Sep.2019    Cultura

Piropo este volcán que explota en lo más profundo del hombre al ver una belleza y lanza al oído como lava ardiente una serie de frases bien ordenadas para demostrar su grado de excitación que ha provocado su belleza en su encuentro fortuito ha muerto.

Los jóvenes de hoy seguramente ni siquiera conocen la palabra y menos su significado. En los pueblos escandinavos ni siquiera conocen el concepto y los pocos que conocen la palabra laconiamente lo traducen como adulación.

La Real Academia Española la define así: “Dicho breve con que se pondera alguna cualidad de alguien, especialmente la belleza de una mujer.”
Ya en el Cantar de los Cantares libro del Antiguo Testamento y del Tanaj, la Sulamita abre el poema deseando besos de su amante, “Mejores son tus amores que el vino”, “tu nombre es como ungüento derramado”. Expresiones que muy bien se asemejan a los piropos de todos los tiempos.

La palabra piropo es de origen griego, pyropus, que significa rojo fuego. Los romanos la tomaron y usaron para clasificar piedras finas llamadas granates, de color rojo rubí. Cabe destacar, que el rubí simboliza al corazón y era la piedra que los galanes le regalaban a la cortejada. Quienes no tenían los recursos para los rubí les obsequiaba lindas palabras.

Pero fue solo en el siglo XII y XIII en que el piropo se convierte en un arte siendo los cortesanos maestro es este arte de cortejar a la mujer. Era la época en la que se desarrollaba la cultura de los trovadores. Los hidalgos españoles emplean un gesto como piropo arrojando sus capas a los pies de las damas deseadas. Esta tradición fue tomada activamente por los estudiantes de la época.

Pero es en el siglo XVI cuando la cultura española traspasa el océano Atlántico y se radica en lo que hoy conocemos como Latinoamérica cuando el piropo renace con tal fuerza que pasa a ser callejero, improvisado, ocasional, para quedar como una costumbre oral, ingeniosa y popular, que hasta el día de hoy en los países al sur del continente se pueden escuchar a las generaciones antiguas declamando los piropos claro está, ya no con tanta frecuencia.

A principios del siglo XVIII, el piropo se usó con más frecuencia en tratados y poesías. Esto como símbolo de lo brillante y comparándolo con alabanzas para una mujer bonita. En sentido literario, era sinónimo de chispazo, fogonazo de ingenio, la palabra encendida. El piropo se extiendo por todos los rincones del planeta. Llegando hasta el punto en el que ya no solo los hombres se atrevían a decirlo, sino también las mujeres. Pero al mismo tiempo que de la palabra que halaga a la que maltrata no hay más que un paso, en los países de habla latina se desarrolla el piropo vulgar, grosero, ofensivo y, muchas veces, de carácter erótico, conocido también como antipiropo, por lo que en ocasiones más que causar agrado en las féminas, produce enojo, rechazo e incomodidad, dando paso a peleas o acaloradas discusiones públicas. Tanto es así que en Argentina a finales del siglo XIX se dispuso que el hombre
debía abstenerse de piropear a una mujer o sería multado con 50 pesos, la reacción no se hiso esperar y en 1907 aparece el tango de Angel Villoldo intitulado “Cuidado con los cincuenta”, y ya 1944 la orquesta del argentino Anival Troilo salía en su defensa con su famoso tango Piropos del compositor Juan Carlos Cobian y letra de Enrique Cadicamo..

El desarrollo de la tecnología nos llevó a que las comunicaciones entre los jóvenes se llevan a cabo a través de un aparato “rectangular inteligente” que siempre llevan en su mano o en el bolsillo trasero y que al sentarse a la mesa lo ponen al lado del tenedor o del cuchillo, este aparato ha terminado por enterrar al Piropo, ya que ese volcán del que hablábamos al comienzo de esta historia se ha apagado para siempre.

Pero aquí no termina la historia ya que hay muchos que han tratado de resucitar ese volcán de fuego y lava que nace al ver una belleza caminando por las calles.

No hace poco en abril de 2014 Mauricio Macri alcalde de Buenos Aires en una entrevista a una radio dijo que a las mujeres “les gustan los piropos, aunque les digan ‘qué lindo culo tenés’”, las jóvenes argentinas levantaron tal alboroto en el país incluyendo a su propia hija que a los días siguientes Macri tuvo que pedir perdón públicamente, muchos creen que esta declaración a favor del piropo fuel la clave del triunfo de Macri en las elecciones presidenciales del 2015.

Pero la verdad es que hoy en día los órganos judiciales de muchos países europeos definen al piropo como un acoso sexual, esto es increíble pero cierto.
Días atrás mi querido cantante, director de orquesta, productor y compositor español Placido Domingo fue acusado por decirle hace 30 años atrás unos piropos hoy acoso sexual a una de sus colegas que a la fecha paso la barrera de los 60 y está jubilada. Increíble.

Así respondió Placido a esta acusación: “es doloroso escuchar que pude haber molestado a alguien o haberlos hecho sentir incómodos, sin importar cuánto tiempo hace de esto, y a pesar de mis mejores intenciones. Creía que todas mis interacciones y relaciones siempre eran bienvenidas y consensuadas.”

“Sin embargo, reconozco que las reglas y valores por los que hoy nos medimos, y debemos medirnos, son muy distintos de cómo eran en el pasado.”
Que en paz descanse el PIROPO. Mi generación lo echara de menos.

Enzo Adnu
Uppsala, agosto del 2019

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