Merlin-Virgen

¿Sabías que Merlin era hijo de una virgen cristiana y del mismísimo Diablo?

En España estamos obligados a preguntarnos ¿Por qué no nos enseñaron, tras la muerte del dictador, un poco de hermenéutica para que aprendiéramos a descifrar los mensajes ocultos de los textos, lo que redundaría en nuestro desarrollo personal e intelectual?

Ciertas leyendas artúricas dicen que Merlin era hijo de una virgen cristiana y del mismísimo Diablo, que con el nombre de Asmodeo vivía en el Mar Rojo (1). Lilit, la mujer que abandonó a Adán porque éste le obligaba a humillarse sexualmente, se fue a vivir con “El Señor del Ocultismo, la Lujuría y la Sabiduría Prohibida” tras reprochar al primer hombre ¿Por qué me tengo que poner siempre debajo de ti? ¿Acaso no somos iguales?

La mitológica “pionera del feminismo” fue denigrada por los hebreos, que la colgaron el sambenito de súcubo que no aceptaba el destino que le había programado Yahvé. Los fundamentalistas judíos afirmaban que representaba “el lado diabólico de la mujer pecadora”. Su nombre se asocia al vocablo Leila (La Noche), es lo opuesto a la LUZ celestial. Adán descansó cuando llegó Eva que, aunque mordió la manzana, se plegaba a sus deseos, lo que recogen jubilosos El Corán y la Biblia.

En Merlin, vástago de Asmodeo, el amante de Lilith, se libra una terrible guerra entre el bien y el mal (lo que hereda de sus progenitores). Entre la conciencia (y sus valores éticos y “políticamente correctos”) y los deseos cavernarios y, por lo tanto, prohibidos, del subconsciente. El diablo y “la virgen seducida” son un componente esencial de la cultura occidental y los tabúes sexuales e intelectuales que perduran hasta nuestros días.

El mago es sabio y bueno, pero también tenebroso “ya que sus poderes se hunden en las raíces más siniestras” del lado oscuro de Dios (2). Al principio solo hubo, según las religiones monoteístas, “UNO”. Todo lo que existe manó de ese Demiurgo que unos días se arrepentía de la Creación y quería borrar de la faz de la Tierra a sus criaturas y otros se levantaba con buen humor y les prometía paraísos de leche y miel.

La simpleza de inventar al unísono a un Dios bueno (que ama y protege a los hombres y a los animales) y a Satanás, se estrella contra la naturaleza del Increado que “construyó” el Infierno y el Paraíso. El mundo sólo se puede entender con una mente convergente que explica muy bien el círculo del yin y yang, esa dualidad (inseparable y complementaria) que rige el comportamiento de “los hombres y los dioses”.

El bien y el mal habitan en todos (en diferentes grados), lo que ha traído de cabeza a pensadores y escritores de todos los tiempos. Muchos de ellos, como Dostoievsky, sufrían con esa realidad y no lograban asimilarla del todo. Por eso acudían a la metáfora para hallar alivio “al devastador incendio de la mente”.

Nuestro autor dice en “Los Hermanos Karamazov” que “Dios y el Diablo están en lucha permanente y han escogido el corazón humano como campo de batalla”. En otro pasaje subraya “¡Cómo es posible que un animal tan feroz y malvado como el hombre haya inventado a Dios! Esa idea, tan sagrada, conmovedora y sabia, honra a la especie”.

Ernesto Sábato también medita acerca del bien y el mal que están “engarzados” en nuestro interior y exclama -si mal no recuerdo en “Sobre héroes y tumbas”- “¡ay del hombre, ese ser dual que se mueve entre el paraíso de los dioses y el submundo de los animales” que representan las pulsaciones bajas y destructivas del ser.

Volviendo a Merlin y a sus padres, la virgen santa (unos dicen que una monja) y el Diablo, el relato nos lleva inexorablemente al nacimiento de Jesús, “hijo de una mujer pura” y del Espíritu Santo representado por la Paloma, sinónimo de bondad, amor y paz.

Con esas incursiones en las mitologías, religiones y fábulas, al final vemos que el Cristo y el Anticristo son la cara y cruz de la misma moneda. Inclusive que el bien nos puede resultar aburrido y deseemos, para echarle un poco de picante a la vida, un poco de sal, un poco de maldad a las cosas “para que la existencia sea más atractiva e intrigante”. (Imagen de la derecha: Representación de Lilit).

La serie “Juego de Tronos” ha seducido a medio planeta, incluso Pablo Iglesias la ha utilizado para dar clases de política, y lo más significativo de todo es que su éxito se debe a que el 99,9 % de los personajes son diabólicos, crueles, animales revestidos de belleza que gozan con el poder corrupto, la violencia estúpida, el sexo vejatorio y todo lo que degrada a la especie humana. Ese “universo fantástico” rezuma un contínuo desprecio por los débiles, por los miserables, por los que no se abren camino cortando cabezas.

Tras reflexionar acerca del origen de Merlin (en su versión más inquietante), en España estamos obligados a preguntarnos ¿Por qué no nos enseñaron, tras la muerte del dictador, un poco de hermenéutica para que aprendiéramos a descifrar los mensajes ocultos de los textos, lo que redundaría en nuestro desarrollo personal e intelectual?

¿Era necesario infantilizar a la población española para que no creciera a la par con el resto de Europa? Por qué miles de textos se presentaron como “literatura de cuna” cuando suponían una crítica brutal a la monarquía, la aristocracia y sus vicios, las guerras religiosas en Europa, etc., como -por ejemplo- “Los Viajes de Gulliver” de Jonathan Swift y su famoso “yahoo” (3) nombre del “despreciable ser humano de la época”

-1- La marcha al Mar Rojo de Lilit, quien fue sustituida por Eva, la narro al final del segundo libro de mi trilogía “El Robot que amaba a Platón, Egipto”. Ella defendía el aborto, pero los enemigos de la civilización y de los credos que anulan la razón, dijeron, para estigmatizarla con la marca cainista, que “era un monstruo que mataba niños”.

-2- Ese “ficticio” lado oscuro de Dios (quien hizo al hombre a su imagen y semejanza) lo plasma de forma inquietante Ridley Scott en su película Prometheus (2012). La cinta termina con un viaje -sin retorno, ya no hay combustible para regresar a la Tierra- de una nave espacial tripulada por la doctora Shaw (Noomi Rapace) y su androide (Michel Fassbender) que se dirige al encuentro del Creador (o los ingenieros de la humanidad). Se siente y presiente que la entrada en “La Casa del Demiurgo” (o demiurgos) puede ser aterradora pero, a pesar de ello, la valiente astronauta está ansiosa por descifrar el enigma que atormenta, aunque sea subconscientemente, a los humanos. Aunque nunca pueda informar de ello a los terrícolas que ha dejado atrás para siempre.

-3- Gulliver conoce al “yahoo” (que sólo tiene apariencia de razón) en el país de los Houyhnhnms, habitado por caballos habladores e inteligentes que gobiernan a esos humanos de mente estrecha.

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