Medios de prensa y crisis del euro

Ernesto Tamara    02.Mar.2010    Europa

La vinculación de los grandes medios de comunicación con los poderes económicos y su papel activo en el bombardeo a las economías de los países, ha sido siempre una denuncia reiterada, especialmente en la última década, por periodistas independientes y medios alternativos, siempre vinculados a la izquierda. La novedad de las últimas semanas es que ya no están solos en esos señalamientos.

La crisis económica y presupuestal en Grecia y España ha obligado a los dirigentes políticos de varios países a protestar ante esa vinculación, especialmente la de los grandes medios de prensa que con sus continuas campañas de “denuncias” de posibles crisis, déficits fiscales e incapacidad de pago de algunos países, han incentivado las dificultades económicas y beneficiado a empresas financieras que lucran con esos problemas.
Pero, como decía Jack El Destripador, “vayamos por parte”.
Días atrás se conoció que el Centro Nacional de Inteligencia (EYP) de Grecia ha descubierto presiones de inversores internacionales sobre la economía griega, en su mayoría procedentes de compañías financieras estadounidenses.
Cuatro grandes compañías de servicios financieros que actúan en Europa y en Estados Unidos vendieron en diciembre de forma masiva bonos (estatales) y los volvían a comprar a precios reducidos al final de la jornada, al mismo tiempo que medios de prensa influyentes en los inversionistas, especulaban sobre las dificultades de hacer frente a esos bonos del Estado griego. En esa actividad especulativa estaban las gestoras estadounidenses de fondos de alto riesgo Moore Capital, Fidelity International y Paulson & Co, así como a Brevan Howard, con sede en Reino Unido.
Según otras informaciones, los agentes griegos se han puesto en contacto con el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) de España, que también están investigando las presiones especulativas contra la deuda española.
La división de Inteligencia Económica de la CNI española -creada para defender los intereses económicos, comerciales e industriales en sectores estratégicos, y similar a la que existe en otros países europeos- indaga si los ataques de los inversores y la agresividad mostrada por algunos medios de comunicación -especialmente norteamericanos e ingleses- obedece a una campaña orquestada para beneficiar económicamente a algunos especuladores.
El ministro de Fomento y vicesecretario general del PSOE, José Blanco, ha asegurado que “nada de lo que está ocurriendo en el mundo, incluidos los editoriales de periódicos extranjeros, es casual o inocente”, para después denunciar “maniobras un tanto turbias” de los especuladores financieros.
En términos similares se expresó en un discurso en la Universidad Rey Juan Carlos el ex director del CNI Alberto Saiz, cuando destacó que empresas, bancos, industrias y servicios de inteligencia no son tan diferentes. Todos ellos se desenvuelven “en un entorno común que se caracteriza por ser cada vez más estrecho, cambiante, interdependiente, complejo y que, como afirmaba el director de la CIA, exige capacidad de respuesta en tiempo real.
Los dirigentes políticos y hasta los servicios de información e inteligencia reconocen esa vinculación de los medios de comunicación con los poderes económicos y el papel que juegan en los negocios, muy lejos del papel tradicional que se les atribuía de informar a la sociedad y fomentar así la democracia.
Si los aparatos de seguridad de los Estados dudan de la independencia y objetividad de los medios de comunicación y le atribuyen participación en campañas especulativas, es entonces válido al menos sospechar de la intencionalidad de otras informaciones tipo campañas que desarrollan esos mismos medios de comunicación.