Día de la Independencia de Sudamérica

Grover Cardozo - suramericapress
30.May.2010 :: América Latina


Como muy pocas veces en la historia argentina, el pasado 25 de mayo se congregaron dos millones de argentinos en la emblemática avenida Corrientes de Buenos Aires para celebrar el Bicentenario de la Independencia de ese país.

La convocatoria la realizó el gobierno de la presidenta Fernández, en momentos en que el asedio de algunos medios como el periódico Clarín llegó a su punto más alto y cuando muchos argentinos, creían que el gobierno de los Kirchner ya no salía de la crisis.

Al día siguiente de la conmemoración, todos los periódicos, incluidos el opositor Clarín, desplegaron titulares eufóricos y colmados de patriotismo destacando la sorprendente concurrencia. Clarín tituló: “Bicentenario: Festejo Histórico más allá de las diferencias”, Página 12 :” Canción con todos” y El Día : “Imponente cierre en los festejos del Bicentenario” .

Desde luego que la multitudinaria convocatoria tiene que ver con la fuerza oculta que tiene el justicialismo argentino o más propiamente el kirchnerismo, ahora cobijado en el Frente Para la Victoria, sin embargo no todo es atribuible a la capacidad de persuasión de la simpática presidenta Cristina Fernández. Existen otros factores que en última instancia determinaron que los bonaerenses decidan hacerse parte de la histórica conmemoración y desfilar por la avenida Corrientes a lo largo del día.

El factor decisivo es el redescubrimiento que los argentinos están haciendo de la propia Argentina y su sentido de pertenencia a Sudamérica. Con la crisis que golpeó a ese país hace 7 años y la llegada de los Kirchner al gobierno, los argentinos están comprendiendo cuan sudamericanos y latinoamericanos son y cuan europeos no son,(Default de por medio).

En ese ámbito la celebración del Bicentenario está cobrando fuerza en Argentina y en todos los otros países de la región. El 19 de abril comenzaron estas conmemoraciones en Venezuela y se estima que continuarán hasta julio. El 20 de julio será la fiesta del Bicentenario en Colombia y el 18 de septiembre en Chile.

La conmemoración está moviendo a millones de sudamericanos en cada uno de los países porque se trata del nacimiento político de las repúblicas de esta parte del mundo. De la conquista dolorosa, dura y heroica de la soberanía y la libertad.

Hace 200 años se instauraban gobiernos de criollos locales y surgían las voces favorables a la independencia y la necesidad de asumir la soberanía de la nación y la representación de los pueblos. Desde entonces el soberano no era más el Rey sino el pueblo. Sudamérica empezó a ser ella con sus fortalezas y debilidades, pero ella misma al fin.

200 años después, coincidiendo con la celebración del Bicentenario, los pueblos de Sudamérica, a su modo y estilo están protagonizando otro empuje emancipador que busca completar y profundizar la obra de Bolivar, O´Higgins, San Martin y Martí.

Cada país tiene sus especificidades y ritmos de avance y a momentos subsisten diferencias y enconos, pero como nunca todos celebramos la valiente decisión que tomaron los pioneros de la independencia hace 2 siglos. Decisión encaminada a exigir a los extraños y ajenos dejar Sudamérica para los sudamericanos como manda el más elemental sentido de la lógica y la racionalidad.

Entonces, en el marco de las características que adquiere ese proceso en cada país sudamericano, tal vez haga falta dar un paso más: Señalar una fecha para que toda Sudamérica conmemore de manera conjunta la gesta de la Independencia como hito continental.

Nada más es cuestión de sentido práctico. Cada país tiene su propia fecha, pero falta un denominador común para todo el continente y de este modo trazar con más fuerza un sendero de trabajo, avances y progreso para los 200 años que vendrán.

Los humanos nos movemos a partir del lenguaje y en ese ámbito sólo las referencias concretas como las fechas y los nombres tienen capacidad de señalamiento y convocatoria. Así como la creación de Unasur es un paso estratégico vital, tenemos que aprender a ponerle fibra y hueso a nuestras necesidades de integración.