La Nueva Arquitectura Financiera Internacional, más allá de la crisis…

Cuando Toni Negri definió al Imperio como una red de poder global, ya no como un estado-nación, colocaba en el centro del debate de quienes luchan por un mundo democrático, la necesidad de atacar por igual a todas las fuerzas que componen ese poder global que controla al mundo.

Y entre esas fuerzas podemos colocar, entre otros, obviamente a las grandes corporaciones trasnacionales, a los grandes clanes de la comunicación mundial, y por supuesto, y sobre todo, al poder financiero.

El poder financiero es, tal vez, la mejor imagen de esa red de poder global, de ese imperio. Es además un espejo del capitalismo global y sus crisis.

Crisis de la deuda externa, crisis inflacionaria, crisis asiática, crisis mexicana, crisis rusa, crisis de las comodities, crisis de los términos de intercambio de América Latina, crisis por quiebras bancarias, crisis en el mercado de valores, crisis hipotecaria, crisis griega, crisis de la crisis.

Al decir de Mario Vargas Llosa, “las utopías sociales son apocalípticas”. Pero en realidad, siendo pragmáticos, la única utopía apocalíptica es el propio sistema capitalista. Un sistema que engendra modelos como el neoliberalismo que ayuda a su perpetuación pero aporta también en su autodestrucción. Un sistema que pasa del jolgorio a la quiebra. Un sistema que transforma a los seres humanos en caníbales. Un sistema que va de crisis en crisis es lógico que no pueda, ni deba, sobrevivir. Un sistema como ese es, sin lugar a dudas, una utopía apocalíptica como dice Vargas Llosa.

Pero no es sentándonos a esperar que la crisis entrará en crisis. Por eso a partir de la crisis financiera del sudeste asiático, y entre las propuestas más importantes surgidas de un mundo y un sistema en permanente crisis, estuvo primero la de establecer algún tipo de estructura que regule la circulación internacional de capitales, y luego la necesidad de crear una Nueva Arquitectura Financiera Internacional.

El Banco del Sur y el Sistema Único de Compensación Regional de Pagos, serán para América Latina, dos elementos trascendentales en la construcción de esa Nueva Arquitectura Financiera. El gobierno ecuatoriano ha jugado un papel fundamental para su concreción.

Es una propuesta que ciertamente ayudará a pelear mejor contra la crisis, a quitarle bases al Imperio, o sea a democratizar el mundo.

En la novela Ensayo sobre la ceguera de José Saramago uno de los personajes pregunta cierta vez ¿Cuántos ciegos serán precisos para hacer una ceguera? En la misma obra, al final, otro personaje dice: “Creo que no nos quedamos ciegos, creo que estamos ciegos, Ciegos que ven, Ciegos que, viendo, no ven”.

El debate sobre el Banco del Sur y el Sistema Único de Compensación Regional de Pagos nos ayudará a ver mejor, más allá de la neblina producida por los capitales especulativos, los organismos multilaterales y la crisis… Más allá del Imperio…

Kintto Lucas, vicecanciller de Ecuador