cualquier información distorsionada pudo significar la muerte del presidente Correa

ANDES/AR    05.Oct.2010    Destacados

El ministro del Interior, Gustavo Jalkh, sostuvo que la precisión de la información pública en relación a situaciones críticas, donde está en juego la estabilidad nacional y la vida del Presidente, pueden exigir medidas dentro de un Estado de Excepción, que son consideradas especificas.

“Cualquier información distorsionada o negativa podría significar la muerte del Señor Presidente de la República y de muchos ciudadanos (…) la gravedad del tema exigía mucha precisión en todas las cosas que se venían realizando”, explicó, en relación a la transmisión que realizó el jueves la televisión pública y que ha sido cuestionada por los medios privados y políticos de oposición.

Tras destacar los hechos objetivos que -según el ministro del Interior- Gustavo Jalkh, conducen a deducir que el secuestro al Presidente de la República, Rafael Correa, fue un asunto conspirativo, explicó que el proceso de información a la Policía, fue parte de una campaña desestabilizadora con penetración política, publica el periódico oficial El Ciudadano.

En este sentido expuso que una calle de honor dispuesta en primera instancia para permitir la salida del Presidente desde el Hospital de la Policía, donde estuvo retenido, “fue -efectivamente- una trampa para tratar de asesinar al Mandatario”.

Anunció que judicialmente se está procediendo ya, y las pruebas de investigación están dentro de un proceso normal, incluidas las interceptaciones de la Central de Radio y sus mensajes que apuntan a concluir que se trató de un asunto planificado y organizado entre varios actores, explicó Jalkh, añadiendo que ya se están recogiendo todos los elementos, incluida la presencia de líderes de Sociedad Patriótica en los hechos.