Atención: ajustarse el cinturón

Entramos en zona de turbulencias

De tanto en tanto circulan las versiones religiosas y cuasi religiosas sobre el fin del mundo. Cada uno de nosotros debe tener una idea para después de esta vida. El fin del mundo personal de algún modo esta vinculado a esa idea.

En este caso no se trata de eso, sino de que este mundo tal cual está hoy, está llegando a sus límites. ¿Qué pasará después, quien lo puede saber?-

Ya son demasiados los desequilibrios que se producen a diario en este modo de producción; Grecia, Portugal, España, EE.UU., etc. etc.

El capitalismo como sistema necesita para subsistir de la permanente reinversión con su respectiva tasa de ganancia. Es imponente la concentración de capitales en los paraísos fiscales, la emisión de papel moneda en forma fiduciaria; no hay economía de ningún país que pueda resistir una vez que se corte la cadena.-

Lo grave además es que todos tenemos cierta conciencia de que hemos entrado en la zona de turbulencias, a la que se agregan ingredientes como el calentamiento global, el déficit energético, el ensanche de la fractura social, la quiebra de la seguridad social, la creación insuficiente de puestos de trabajo decentemente remunerados, el aumento alarmante, medido a nivel global, de la desocupación, etc., etc.-

Nosotros tenemos la idea de que tanto Engels como Lenin, tenían claro, y así lo escribieron, que el avance tecnológico sumado a la experiencia social, podían aproximar a la humanidad a una transición pacífica, a un modo de producción superior: el socialismo.

También tenían claro la naturaleza criminal de sectores preponderantes del aparato armado del capitalismo en las grandes potencias.

El tema es que hoy el uso de armas nucleares significa el suicidio de la humanidad, y la alternativa a ello es echar mano a reformas que permitan el transito pacífico a un nuevo modo de producción. Nosotros hemos insistido en que ese transito tiene dos llaves: la moneda única universal y un sistema impositivo basado en la circulación del dinero.

Hoy el gran problema para los seres humanos es prácticamente que ningún estado está preparando a la gente para un corte de la cadena de la economía capitalista. Y que cuando esta se produzca sin haber acudido a reformas como las que siempre insistimos, será necesario levantar hospitales de campaña para que nadie quede sin comer, y sin poder solucionar sus necesidades esenciales. Se nos podrá decir que eso ya ocurre hoy, nosotros no lo negamos pero señalamos que a ese sector que hoy está en esa situación se pueden sumar en estas circunstancias muchos millones más, lo que hará entrar a la humanidad en una situación propensa a los más grandes desastres.

El sistema ha aprovechado, a lo Pirro, como en España la derecha, la justa protesta popular, que al no tener programa alternativo se hace inconducente.-

Seguramente para los que se afilian a un mal llamado marxismo clásico, nuestras propuestas no tienen asidero. Nosotros los desafiamos, porque nuestros planteos parten de los análisis de Marx, de Lenin, por nombrar a los más relevantes.-

Talvez explicar que la medida monetaria debe ser única y universal es relativamente sencillo, en la medida que la humanidad conquiste el control democrático de la emisión, que hoy no existe. Ya Keynes lo planteaba a la salida de la segunda guerra mundial.

El otro tema el de los impuestos también es sencillo. Imaginemos una sociedad sin impuestos al consumo, a los salarios, a las pensiones.- Se sentiría el estimulo al aumento en la capacidad de consumo. ¿Pero esta cena quien la paga? Alguien en la sociedad debe recaudar para los organismos de funcionamiento de la misma. Para la enseñanza, para la salud, para atender todos los menesteres de los conglomerados humanos.-

Todos los movimientos de dinero deberían ser registrados. Hoy hay una infinidad de ellos que ya lo son. Pero hay un movimiento de dinero impresionante que no tiene registros, o al menos no figura en organismos de interés público como puede ser un banco. En ese entorno están todas las actividades de lavado o non santas de la sociedad humana. Aunque todas ellas en última instancia para su ejecución requieren de la autoridad reconocida de la sociedad.- Tal ha sido el papel de Suiza en una etapa anterior.

Pedro le presta a Juan, firman un instrumento para asegurar el pago de Juan. Si no cumple la justicia del Estado ampara a Pedro. Ahora si para que la justicia del Estado ampare a Pedro el documento debió previamente ser registrado, esto significa un cambio, que permite la acción tributaria.- Se nos puede decir, como ejemplo, que los delincuentes que actúan en el trafico de drogas aplicarían la justicia por mano propia a los que no cumplieran. Si, al principio ocurriría, pero luego la lógica de los hechos determinaría cambios en el manejo de estas situaciones.

La sociedad daría un salto gigantesco, pues los organismos de la misma dispondrían de recursos para prácticamente planificar un mundo nuevo.

El capitalismo como modo de producción que significó en sus inicios un salto gigantesco en el desarrollo de la sociedad, iría dejando su lugar pacíficamente al nacimiento de nuevas formas de relacionamiento humano.

Insistimos en que en la medida que estos acuerdos globales no se logren hay que ir preparando los “hospitales de campaña” para atender a una sociedad que va a ser victima de la mayor crisis de la historia. Sabiendo que hay que poner toda la energía en la acción política necesaria para que estas reformas pasen a ser ejecutadas.
———————–
sipagola@adinet.com.uy
Publicación Barómetro