Perù

2012: Escenario internacional

La opción progresista en Sudamérica dependerá de la integración regional, la soberanía nacional, el fortalecimiento del Estado y el mercado interno y regional, así como de empoderar al pueblo y fortalecer su participación democrática en la lucha por justicia y equidad. Estos son los retos internacionales centrales a encarar el 2012.

1)Vivimos una crisis mundial que rebasa la económica de los EEUU y la UE. Es integral: económica, política, social, ambiental y ética. Incluye: cambio climático, contaminación, crisis agraria y alimentaria, la insostenible relación sistema económico-naturaleza. Políticamente los sistemas de representación han perdido legitimidad: renacen el caudillismo, el clientelismo y el autoritarismo. Se quiebra la institucionalidad internacional de la pos II Guerra Mundial y caída del Muro de Berlín (ONU, OEA, G7, FMI, BM). Surgen nuevos movimientos sociales.
2) La crisis hace evidente el deterioro de la hegemonía de EEUU, a pesar de sus intentos violentos de revertirlo y mantener un mundo unipolar bajo control. Se debilitan sus redes de poder, los bloques económicos y políticos en los que se apoya (UE o Japón), se desmorona el dólar y surgen nuevos actores por un mundo multipolar. Las economías emergentes, como los llamados BRICs (Brasil, Rusia, India y China) acrecientan la significación geopolítica del Sur y Oriente del mundo.
3) EEUU inició la crisis, 2008, pero Europa muestra su cara más dura: recesión y estancamiento, desempleo, conflictos sociopolíticos, activos movimientos y crisis políticas. La UE está atada por candados neoliberales para no aplicar políticas cambiarias y monetarias anticíclicas. Ello acentúa su crisis institucional.
4) La crisis debilita al bloque que maneja el poder mundial. Abre un escenario movedizo. Se acentúa la agresividad militar imperial por el control de recursos y espacios geopolíticos (África y Medioriente), pero se abren nuevas oportunidades a economías emergentes y un mundo multipolar. Según como se enfrente la crisis, pueden abrirse varias posibilidades: un mundo multipolar, o un nuevo eje hegemónico, o la recuperación del viejo bloque en el poder pos caída del Muro.
5) La UE destruye lo que queda del Estado de Bienestar. Con EEUU impone un creciente autoritarismo, promueve guerras y busca controlar países con recursos estratégicos (Irak, Libia, Pakistán, Afganistán, Siria, Irán). Obama mantiene el militarismo (su presupuesto militar equivale al de todo el resto del mundo junto), políticas proespeculadores financieros y no cambia el trato a AL ni a los migrantes, pero la derecha del Tea Party es aún peor. No se ve cambio a pesar de los indignados. En la UE, impidieron el referéndum de Grecia, España pasó a manos de la derecha, pero en Francia crecen los socialdemócratas. Crece la protesta pero también la polarización y, en ocasiones, la derecha. En varios lugares las izquierdas han abandonado propuestas alternativas, no las formulan y defienden. Enfrentar al neoliberalismo y a la crisis civilizatoria exige contribuir a forjar una conciencia y voluntad política que lo hagan posible.
6) La crisis hará caer precios y exportaciones. Urge la integración de AL-Caribe (CELATS, UNASUR): mantener nuestro crecimiento, hacerlo redistributivo y soberano, enfrentar la crisis fortaleciendo los mercados internos y regionales. Hay que enfrentar la influencia de EEUU en América Central y Caribe, apoyar un cambio en México (López Obrador implicaría una transformación), los procesos de gobiernos progresistas en Centroamérica (Nicaragua, El Salvador) y los cambios en Cuba.
7) Sudamérica es el área más soberana e independiente por la fuerza de los sectores por el cambio.
Una opción, sin evadir la debilidad de organización política y de alternativas consistentes al neoliberalismo, el desarrollo desigual de fuerzas y las asimetrías entre nuestros países. La influencia de EEUU en Colombia y Chile y sus maniobras en Venezuela de cara a las elecciones de octubre de 2012 son un peligro. Su afán de fracturar la alianza progresista en Perú aislando/copando a Humala en el poder es también notorio. La opción progresista en Sudamérica dependerá de la integración regional, la soberanía nacional, el fortalecimiento del Estado y el mercado interno y regional, así como de empoderar al pueblo y fortalecer su participación democrática en la lucha por justicia y equidad. Estos son los retos internacionales centrales a encarar el 2012.