Por Malvinas y por Chávez: unirnos cada vez más

Estuvo bueno, sensible, inspirador y movilizador el acto que organizó el Grupo de Apoyo a los Derechos Argentinos sobre las Islas Malvinas y la Embajada de la República Argentina en Bolivia, esta mañana en la Plaza San Martín, más conocida como el Parque Triangular, en el paceñísimo barrio de Miraflores, para rechazar el referéndum que los piratas ingleses van a efectuar en las islas para votarse a sí mismos, y para reafirmar que las Malvinas fueron, son y serán argentinas, por más bribonadas, por más canalladas, que sigan intentando montar los usurpadores de 1833.

Estuvo bueno porque es muy bueno, valga la redundancia, ver tanta gente junta —había unos 200 personas— en un acto de estas características —alguien me comentó que en un acto similar, el año pasado, no se habían reunido a más de 20 seres humanos. Supongo que ésta debe ser parte de la marca Basteiro, del giro que este nuevo embajador que tenemos los argentinos en nuestra segunda patria Bolivia, y que, como él mismo lo expresó en su discurso de cierre parafraseando a Serrat, quiere darle a la actividad de la embajada a su cargo: que salga a las calles, que salga a las plazas, que se vincule con el pueblo y con los movimientos sociales de Bolivia —que estuvieron todos presentes y cada uno con un discurso más emotivo que el otro—, y que sea parte de una realidad hermanada, vital, histórica y presente que nos ha unido, que nos une y que nos debe unir cada vez más a argentinos y bolivianos , a bolivianos y argentinos, y a todos los sudamericanos.

Fue sensible por eso mismo: porque allí, con la presencia de todos los embajadores del ALBA y representantes de todas las demás embajadas sudamericanas, se sintió, se olió, se vio y se escuchó el espíritu y el andar de esa Patria Grande que conformamos todos y que fue evocada con brío por todos los que hicieron uso de la palabra y también por todos los presentes cuando se brindó, primero un minuto de silencio, y luego —a instancias del propio Basteiro— un minuto de aplauso a la memoria viva del Comandante Chávez.

Fue inspirador. Porqué Malvinas y Chávez, la causa Malvinas —la causa que sigue latiendo en los corazones de cada uno y todos los ex soldados combatientes de Malvinas, mis hermanos todos, mis compañeros de Rosario y de Corrientes con quienes conmemoramos aquí en La Paz y con el Evo los 25 años de la guerra— y el legado del comandante Chávez, forman parte del mismo núcleo, el mismo horizonte, la misma proyección en la construcción de la patria continental que anhelamos todos. La partida de Hugo Chávez encierra, atesora, lanza un desafío, un imperativo moral para todos los sudamericanos, para todos los latinoamericanos y caribeños: unirnos cada vez más para asumir de conjunto y de frente a las amenazas comunes, la tarea planteada y en marcha por la liberación nacional y social definitiva e irreversible de nuestros pueblos. Ese es también el mensaje de la causa Malvinas y de quienes lucharon por ellas con las armas en la mano. Sólo la Patria Grande recuperará las Malvinas. Sólo la Patria Grande nos asegurará el futuro soberano, de libertad y de dignidad que se merecen nuestros pueblos.

Fue movilizador, finalmente, el acto de esta mañana, porque la gente en la calle, en la plaza, el pueblo que se convoca, hablándole e interactuando con el pueblo de a pie, es la única manera, la única, efectiva y maravillosa manera que entendemos algunos de comunicarnos, de expresarnos, de hermanarnos, de reconocernos, de seguir caminando, de construir, de crear, de cantar, de luchar y de soñar todos juntos por el destino común, el destino de Patria Grande.

Hoy por la mañana, Chávez estuvo presente y vivo en el Parque Triangular de La Paz y las Malvinas fueron más argentinas que nunca, aquí en Bolivia. Felicidades a los organizadores del encuentro, y a seguir en las calles, y a seguir en las plazas, y a seguir con el pueblo, que así y sólo así se construye conciencia y compromiso, disposición a la lucha, amor a la patria y a la causa común que nos une y nos forja: la causa de una Patria Grande cada vez más real, cada vez más efectiva, cada vez más organizada, cada vez más movilizada, cada vez más solidaria, cada vez más nuestra, cada vez más de todos y cada uno de nosotros.

Río Abajo (bolivia), 8 de marzo de 2013