¿Qué pasa con la juventud? ¿Qué hace ante la crisis económica?

La Coca Cola, ni en el lado de la vida, ni en el de la libertad

La Coca Cola, ni en el lado de la vida, ni en el de la libertad. Ver enlace al final.

La juventud actual, voy a centrarme en los menores de 25 años, está afrontando en estos momentos una dura pero a la vez interesante prueba. Por una parte estamos ante unos jóvenes que tienen en general una buena preparación académica, que han dispuesto y disponen normalmente, por lo menos hasta ahora, de muchos medios para poder actuar, y, en cambio, por otra parte, vemos que se han quedado en gran medida sin ser capaces de dar una respuesta ante esta crisis económica que los margina. ¿Por qué?, ¿por qué no han sido capaces de organizar una respuesta eficaz ante esto? Bien, no es un tema sencillo, pero si hay asuntos importantes, de calado, que han influido de una forma decisiva. En primer lugar esta generación de jóvenes puede que sea la mejor preparada, pero mejor preparada a nivel técnico, no tanto ya a nivel social, político o histórico. Y aquí creo que está el mal, los chicos y chicas vivían en una especie de burbuja, con su ocio, sus pasatiempos y en una vorágine consumista que alimentaba a quienes se han hecho con el control político y económico de la sociedad, las corporaciones.

En gran medida, la publicidad, los medios de comunicación corporativos, el cine y la misma música, todos ellos principalmente propiedad de estas grandes corporaciones, han moldeado las mentes de la juventud. Esto puede que no les guste reconocerlo a muchos, pero no hay más que ver qué opinión y conocimiento tienen muchos de estos jóvenes de los mismos acontecimientos políticos que ocurren hoy en día en el mundo, no hace falta irse al pasado. En América del Sur, por ejemplo, está ocurriendo un fenómeno especialmente interesante, países como Venezuela, Ecuador o Bolivia están consiguiendo por primera vez en su historia una verdadera independencia política y económica, y esto ha supuesto que sus habitantes hayan mejorado, también por primera vez, su calidad de vida de una forma espectacular. Del analfabetismo a poder tener una educación gratis, incluida la universitaria, de pasar verdadera hambre a poder alimentarse con normalidad, de vivir en la más absoluta y olvidada miseria a tener unos ingresos mínimos dignos garantizados. Estas cosas buenas, y muchas otras más, han sucedido y suceden en Sudamérica, pero los jóvenes españoles no lo han visto así. No lo han visto así porque han seguido el discurso de estos grandes medios de comunicación. Lo han oído y visto no solo en los telediarios, sino en medios pretendidamente lúdicos, por ejemplo los programas del Gran Wyoming o de Buenafuente, donde se ridiculizaba, se atacaba o incluso se insultaba directamente a los dirigentes de estos países y a lo que allí ocurría, cebándose especialmente con la persona que ha sido el catalizador de todo esto, Hugo Chávez. Recomiendo el documental Cuarto Poder, para ver hasta qué punto la desinformación ha confundido y polarizado a los españoles. Los jóvenes, en pocas palabras, han sido completamente desinformados y engañados sobre este progreso y movilización social en América, se han creído el discurso enmascarado que les han lanzado las corporaciones. Corporaciones que ahora pasan la factura a esta misma juventud, en forma de discriminación, precariedad y desempleo. Los volvieron consumistas, y especialmente también nada activistas, sino completamente pasivos, “apolíticos”, aunque en realidad si han sido políticos, pero no en un sentido positivo, porque han favorecido que se dé toda esta injusticia social no solo dando dinero a quienes luego los explotarían o los ningunearían, sino siendo belicosos y despreciando a aquellos movimientos sociales y políticos de otras partes del mundo que sí luchaban por sus derechos y que sí mejoraban realmente su situación social y económica.

Viendo todo esto, la verdad es que muchos dirán que estos jóvenes no merecen mucha compasión. Bueno, yo digo que son jóvenes y que, por tanto, es normal que cometan errores. Sin embargo, una cosa es cometer errores y otra bien diferente es continuar con ellos. La juventud si quiere vivir una vida mejor, una vida con algo de dignidad, deberá cambiar de actitud, y deberá entender que lo que ocurre en una sociedad es una consecuencia de lo que hacen las personas que la componen. No hay nada que no se pueda cambiar, nada inevitable e irremediable, solo son acciones humanas, de seres humanos, que pueden ser de una forma u otra, para bien o para mal. Los mismos seres humanos haciendo cosas buenas o malas en función de su forma de pensar, no se nos olvide. Este mismo pensamiento de desasosiego y de desesperanza que se ve ahora en España, existía en esos países de América del Sur, como el mismo Ecuador, y así donde antes claudicaban sin haber luchado, ahora hay una gran esperanza. Cambió la mentalidad, con ella cambiaron la actitudes y acciones, y con ellas cambiaron las cosas. Ven como no es imposible.

¿Qué podrían hacer los jóvenes para mejorar su situación? Cosas bien simples y bien efectivas, no seguir a los medios de comunicación de las corporaciones, porque les van a mentir una y otra vez, porque si siguen con ellos les volverán a engañar y volverán a hacerles odiar a gente que en realidad merece mucho respeto y afecto. Para informarse disponen de una red internacional que se llama internet, ahí pueden buscar información y pueden contrastarla, pero también esa red debe extenderse a nivel local y no solo a través del ordenador, sino a través de los amigos, del vecindario o de los conocidos; todos ellos tienen un mismo interés común. Otro aspecto que no se tiene en cuenta y que es muy importante, es no dar más dinero a estas grandes corporaciones: véanse cadenas de comida rápida, bebidas, música, u otro tipo de productos. El dinero para quien lo merece, por su calidad y honestidad.
Una vez cambie la mentalidad y la visión del mundo, que está condicionada por la información o desinformación recibida, cambiará la forma de actuar, y de aquí habrá un cambio en la misma sociedad. Una cosa lleva a la otra. Hasta ahora los jóvenes han recibido demasiada desinformación y muy poco información. Les hace falta una especie de oxigenación.

Voy a recomendar una serie de links para que quien quiera pueda contrastar la información que tiene respecto de algunos acontecimientos realmente importantes que ocurren en el mundo. Y así vea lo que daba por entendido y lo que tal vez no ha tenido siquiera en cuenta porque lo desconocía:

Sobre Venezuela:
Venezuela

Sobre la crisis económica:
Crisis

Sobre la Primavera Árabe: tan desconocida y donde se está apoyando la destrucción de la tolerancia en muchos países, al dar el apoyo y llamar “rebeldes” y “luchadores por la libertad” a fanáticos religiosos armados y financiados por el poder económico. Destrucción que finalmente nos puede llegar a nosotros de un modo u otro.
Primavera Árabe

Sobre las organizaciones humanitarias:
Amnistía Internacional

Sobre la misma Coca Cola y otras corporaciones:
Las corporaciones y el fascismo.
Los intereses económicos detrás de la guerra en Siria.
Coca Cola: no en beneficio de la humanidad.

http://miguel-esposiblelapaz.blogspot.com.es/2013/04/que-pasa-con-la-juventud-que-hace-ante.html