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Paraguay

Cuatro jóvenes con libertad ambulatoria por protestas y siguen movilizaciones en Asunción

Abel Irala :: 06.01.14


De los 16 jóvenes detenidos por protestar contra la suba del pasaje del transporte, cuatro fueron imputados por “perturbación de la paz pública” y con libertad ambulatoria, uno de ellos se encuentra hospitalizado con una lesión cerebral a raíz de la golpiza policial.

El viernes 3 de enero varias personas salieron a manifestar su repudio contra el encarecimiento y pésimo servicio del transporte público administrado por un privilegiado grupo de empresarios. La respuesta del Estado fue una violenta represión, con saldo importante de heridos y detenciones arbitrarias, que incluyó a manifestastes y periodistas.

El gobierno de Horacio Cartes pretende eliminar la protesta social haciendo uso extremo de la fuerza del Estado para reprimir a los sectores populares, asi lo realiza desde su asunción en agosto del año pasado, principalmente contra el campesinado paraguayo que se opone al modelo agroexportador, quienes han sufrido desalojos sangrientos, destrucciones de viviendas, encarcelamientos de sus dirigentes, imputaciones y torturas.

A menos de cinco meses de gobierno, Cartes demuestra claramente que su relación con los movimientos sociales es de abierta confrontación, endureciendo su política represiva en contra de los mismos, esa política que se viene hilando cuidadosamente con el apoyo y el financiamiento de la embajada de Estados Unidos, Usaid, Asesores colombianos y en los últimos meses se ha hecho público también la presencia de agenteds israelíes del Mossad interviniendo en el país.

Las movilizaciones y protestas populares se expanden en Paraguay, en varios departamentos del país con varias organizaciones campesinas e indígenas en defensa de su territorio, en la Capital un inquieto movimiento ciudadano compuesto principalmente por jóvenes empieza a hacerse sentir con movilizaciones esporádicas, espontáneas y diversas, que pareciera tienden a crecer. Aunque se debe tener encuenta que si las protestas se expanden hacia lo urbano, la represión y la criminalización también lo hacen.

En un país con población mayormente joven que reclama fuentes de trabajo, educación gratuita, democracia, con la mayoría de sus demandas no escuchadas ni resueltas, hace que la indignación aumente y la indiferenci disminuya, dando lugar a que los jóvenes vayan convirtiéndose en actores claves para encaberzar acciones directas y protestas callejeras.

Por ahora, la represión gubernamental no ha tenido el efecto de paralización de las luchas populares, los campesinos siguen en pie desde sus comunidades, y en Asunción desde tempranas horas de la mañana del lunes 6 de enero se retoman las movilizaciones contra la suba del pasaje.

Abel Irala/ suramericapress desde paraguay


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