Petras y su petrificado pensamiento perfeccionista como político

Ser político y ser analista, desde luego que no es lo mismo; y menos vivir un proceso de político -proceso de Cambio le llamamos- que idealistamente imaginar cómo deben o deberían ser -ámbito axiológico del análisis- los procesos políticos como los que vive hoy Bolivia, y que es a uno -Venezuela, Ecuador y otros están en la mira- de los países a los que James Petras ha descalificado declarando, con un juego de palabras que: El gobierno de Evo es el régimen conservador más radical, o el régimen conservador más radical del mundo.
Ciertamente pareciera ser una paradoja afirmar que una persona tenga un pensamiento petrificado y a la vez que sea perfeccionista, pues es quien va en busca de la perfección permanentemente, pero también es cierto que en política, no es la búsqueda del poder lo que motiva a las personas, si no el poder. Es en ese sentido que nadie va a negar que muchas de las observaciones que contiene el documento: Bolivia bajo Evo, de James Petras tienen fundadas razones; y es que claro cómo no quisiéramos todos los que apoyamos al gobierno de Evo que como en un número de magia la realidad cambiase de la noche a la mañana. O que el poder de las transnacionales no sólo desapareciese; si no que dejásemos de depender de su tecnología para desarrollarnos. Que tecnológicamente terminase esa dependencia para que nos desarrollemos. Aunque es cierto también que es el presidente Evo Morales, quién más ha mostrado interés de que ello suceda; no en vano periódicamente su gobierno organiza, por ejemplo las olimpiadas matemáticas para que los estudiantes puedan capacitarse en materias técnicas y científicas, en la perspectiva de que aporten al país con conocimientos en áreas relacionadas a la tecnología y la ciencia; es por ello que el presidente ha sido el más preocupado porque grupos de becarios se especialice en esas aéreas o que asistan a la fabricación del satélite Tupac Katari.
Otra de las observaciones con la que objeta Perras es la nacionalización del petróleo, que aunque si ciertamente se mantiene -como señalaba anteriormente- esa dependencia hacia las empresas trasnacionales que explotan la actividad hidrocarburífera; no menos cierto es que no sólo se redujo esa dependencia, luego de la nacionalización; si no que se ejerció soberanía sobre lo que es nuestro, y que fue enajenado por los gobiernos neoliberales, con quienes compara al gobierno de Evo Morales.
Claro que no es suficiente la nacionalización como medida soberana, pues seguimos dependiendo de su poderío tecnológico, pero de que se ha revertido la relación; tanto sobre el control y dominio del recurso, como de los porcentajes que recibe hoy el Estado por la explotación del recurso; nadie va negar. Sin ir lejos, no sé si Petras está enterado por ejemplo sobre la cantidad de recursos que hoy reciben los gobiernos municipales y gobernaciones, por transferencias del IDH, que se ha quintuplicado gracias a la nacionalización cuestionada por analista en cuestión, sobre el acápite que analiza de la Política Fiscal del gobierno. Así mismo dentro el otro acápite de su análisis sobre la Política Comercial, crítica el ahorro de los 14.000 millones de reservas, que han sido puestos en el sector financiero parta que se beneficien otros sectores, como los privados. Ciertamente que éste es uno de los puntos flojos, y con el que coincido también, pero no menos cierto que esa es parte de otra de las dependencias que tiene el Estado para desarrollarse, es seguir dependiendo aún del sector privado, aunque también no menos cierto es que constitucionalmente, el privado es otro sector reconocido por el Estado Plurinacional. Respecto a la Política Laboral; perdidamente Petras se permite en señalar que: las demandas salariales han sido contenidas con el hecho de haber logrado que se acepten aumentos moderados. Lo único cierto y evidente es que como ningún otro gobierno del pasado con los que parangona el parecido Petras con el de Evo, ha tenido un tratamiento como el actual en materia de mejoramiento salarial, o si no revisemos los incrementos salariales de los gobiernos del pasado. Así mismo dentro el acápite de materia laboral, seguidamente señala que: la mayoría de los trabajadores, especialmente en el sector rural, viven en el límite de la pobreza o por debajo de éste. La verdad es que no sé si desde su aposento de analista, Petras está enterado de que es el gobierno de Evo; el único que se preocupado precisamente por asistir a los trabajadores del campo con el seguro agrícola, para que puedan hacer frente a los desastres naturales cuando afecten a sus cultivos. Así mismo se refiere respecto a: la declaración del presidente Morales en apoyo y defensa del trabajo infantil y se opuso a la campaña global de la Organización Internacional del Trabajo a favor de su prohibición. Y es que lo que como analista afirma Petras es de un desconsiderado desconocimiento, toda vez que fueron los mismo menores de edad quienes se movilizaron exigiendo que se sea incorporada la edad mínima para el trabajo los 13 años de edad; por cuanto esa es la realidad laboral en el país, sobre lo que ¿qué podría decir alguien que no vive en el país, y sus críticas las lanza a kilómetros de distancia, y detrás de un escritorio? Sobre el acercamiento con el sector exportador -con el que también no estoy de acuerdo- es evidente que existe una especie de borrón y cuenta nueva, pero que se ha dado en función básicamente a garantizar la seguridad alimentaria e incentivar el en sector la producción de alimentos.
Y valga a la oportunidad de discrepar con Petras sobre otra crítica que de un tiempo a esta parte ha sido expresada por los extremistas sobre el extractivismo, y que es exactamente lo que la oposición en Bolivia ha instrumentalizado para injuriar al gobierno de Evo, en sentido de . Que la exponencial explotación de los recursos naturales, no sólo es la causa del calamitoso calentamiento global, es cierto. Es más el liderazgo de Evo ha sido contestatariamente construido en la lid de la Defensa de la Madre Tierra -reconocido por la ONU- pero no por ello, y en momentos en que la demanda y dependencia de los recursos naturales que poseemos es que se debe renunciar a su explotación. Vale decir que esta es la retórica radical de Petras, como la asumida por algunos “ambientalistas” estría al servicio de la sedición de una ortodoxia “ongera” que se ocupó de obstruir la construcción de la carretera por el TIPNIS, con la excusa del extractivismo, y que con la coartada del conservacionismo, se ha contraproducentemente convertido en una condena contra los propios indígenas que fueron instrumentalizados por las ONGs.
¿Petras en la perspectiva de perjudicar electoralmente a Evo? La pregunta previa es, ¿por qué ahora Petras lanza sus críticas contra el gobierno de Evo? ¿Es que acaso tiene alguna injuriosa intencionalidad ante el evento electoral que éste año vivirá el país? Y es que si bien el pensamiento Petras está perfeccionistamente petrificado, en la idea de que la política es algo ya dado, y no un proceso en constante construcción; es que se puede deducir, que no es que Petras no lo entienda así; si no que en todo caso está haciendo lo que hacen los analistas, que es criticar de memoria, y que esperemos que sea tan sólo eso, y que no que Petras esté actuando como peón del imperio en el tablero de ajedrez de la dominación imperial.