Soran Ismail es relegado de SR por ser antirracista

Sveriges Radio ha censurado no sólo a Ismail, en su ansia de lograr la neutralidad total ante las elecciones de septiembre, pero al parecer la cuarentena a la que relegó al destacado humorista fue la gota que rebalsó el vaso, y el debate se desató en las redes sociales y los medios nacionales.

Una vez más se ha desatado una tormenta mediática en Suecia. Y esta vez los protagonistas son: Soran Ismail, uno de los humoristas más populares del país y la Radio Suecia, SR, el bastión más antiguo del Public Service sueco.
Sveriges Radio ha censurado no sólo a Ismail, en su ansia de lograr la neutralidad total ante las elecciones de septiembre, pero al parecer la cuarentena a la que relegó al destacado humorista fue la gota que rebalsó el vaso, y el debate se desató en las redes sociales y los medios nacionales.

- Simplemente estoy en cuarentena. Tengo contrato por todo el año, pero no puedo trabajar, dijo Ismail. Desde el 25 de febrero y hasta después de las elecciones, no participará en el programa Morgonpasset, en el canal de P3.
¿La razón del despido temporal de Soran? El joven humorista es “demasiado político”.

No sólo SR, la Radio Sueca, sino también el canal estatal de televisión estatal, SVT, han tomado paradójicas medidas, durante este último tiempo, adjudicándose la crítica masiva desde numerosos sectores.

Hace poco SVT se negó a exhibir la película “Godheten” (”Lo bueno”), por considerarla “poco neutral”. La película narra la decadencia de la sociedad de bienestar en pro de la ganancia, el consumo y la avaricia. La pérdida de lo que se tiene en conjunto y el triunfo del individualismo.

Una radiografía de la Suecia actual

Sin embargo, los jefes del canal consideraron que el filme era “demasiado político” para ser exhibido antes de las elecciones de septiembre.

Tanto la televisión como la radio estatal sueca, que se financian con la licencia televisiva y corresponden al así llamado Public Service (Servicio Público) están sumamente ansiosas de no tener en sus programas colaboradores “políticos”.

Daniel Nordström, jefe de redacción de Arbetarbladet (La Página del Trabajador) también fue retirado de su participación en un programa de debate radial.

- Yo fui removido porque soy considerado como político. Pero yo soy un redactor en jefe como cualquier otro, no he sido contratado por motivos políticos y me sorprendí mucho cuando me dieron la noticia, dijo.

En el caso de Soran Ismail, se tomaron decisiones apresuradas que dejaron al descubierto la desesperación de la Radio Sueca por mantener su “neutralidad”.

El caso es que en aras de la imparcialidad se están sacrificando los principios morales básicos, por los cuales tanto el canal como la radio estatal deben regirse.

Estos son el respeto a los Derechos Humanos, la equidad de género y el antirracismo.
A Soran se le hizo elegir entre seguir defendiendo estos principios abiertamente en sus programas, o abandonar la emisora.

Soran Ismail prefirió la segunda alternativa

Pero lo más picante del caso fue que, para defender su posición, la jefa de los canales de radio P3 y P4, Lotta Mossberg, afirmó que Soran “hacía propaganda en contra de los Demócratas de Suecia” y había dicho que: “iba a matar a algún miembro del partido SD”.

Sendas mentiras, y más tarde Mossberg tuvo que disculparse por haber mentido.

La jefa de una radioemisora que se mantiene con dineros de las licencias de televisión (TV-licensen, que financia tanto los programas estatales tanto en la televisión como en la radio). Y que pertenece al Public Service. O sea, a servir al ciudadano.

Soran Ismail se ha destacado considerablemente por su abierta posición antirracista. A menudo toca el tema en sus shows. Con ello se ha ganado el odio de miembros del partido racista que en las últimas elecciones llegó al Parlamento: los Demócratas de Suecia, partido xenófobo de turbio pasado. Cualquier persona que tenga interés en el tema de ahondar en esto, encontrará profusa información al respecto, ya sea en artículos periodísticos, libros o ensayos.

El así llamado “incidente de las barras de hierro” fue protagonizado por Soran y tres demócratas de Suecia:

Luego de una acalorada discusión con el humorista, a la salida de un bar una tarde de verano del 2010, los tres políticos se armaron de barras de hierro, amenazando a cuanta gente se les puso por delante. A una joven mujer que tuvo la osadía de hacerles frente la trataron de “puta de m…”.

Todo esto está documentado, curiosamente porque uno de los políticos, Ken Ekeroth, filmó con su celular lo que estaba pasando. Dos años más tarde este material llegó al vespertino Expressen, el que publicó el vídeo, los prominentes políticos quedaron al descubierto y el escándalo era un hecho.

Kent Ekeroth y Erik Almqvist integraban la representación del SD en el Parlamento sueco. El tercero, Christian Westling, milita aún en el partido. Ekeroth y Almqvist fueron removidos de sus funciones, pero Ekeroth - luego de un time out - volvió a ser aceptado por sus camaradas y actualmente es uno de los más cercanos al líder máximo de los Demócratas de Suecia, Jimmie Åkesson. Para nadie es un secreto que Ekeroth financia el sitio Web racista Avpixlat.

El partido SD goza, según las encuestas, de alrededor de un 10 por ciento de simpatías, y todo hace suponer que mantendrá su representación en el Parlamento sueco.

Pero volviendo al debate actual, lo injusto del caso es que a pesar del incidente de las barras de hierro (järnrörsskandalen) y de las discusiones entre Soran y miembros del partido racista, el humorista ha resaltado siempre que son las ideas las que él combate, no las personas.

- Yo puedo almorzar con los Demócratas de Suecia, y aprovecho la ocasión para rebatir sus argumentos. Yo estoy en contra de sus planteamientos de que no todos los seres humanos valemos lo mismo, pero no estoy en contra de ellos como personas, ha dicho Soran, y ha resaltado que, entre la elección de seguir criticando abiertamente los planteamientos racistas, y seguir con un programa de radio, no tiene donde perderse.

Respecto a las afirmaciones de la jefa de las radioemisoras P3 y P4, es verdaderamente una vergüenza que un medio estatal estuviera tan mal informado, y, por ende, haya desinformado a la población sueca.

Y el debate tiene para largo. Recientemente se supo que la jefa de Sveriges Radio de la ciudad de Malmö, Anne Sseruwagi, envió un mail a sus colaboradores, a fines del año pasado, en el cual les aconsejaba ser muy cuidadosos en sus intervenciones en las redes sociales en lo que respecta a los derechos humanos, el antirracismo y la equidad de género.
“Es decir, piénsenlo dos veces antes de comentar y compartir noticias, artículos, fotos y más. Esto también vale para cuando se trata de cosas ‘buenas’, como los derechos humanos, la igualdad entre las personas y la equidad de género”.
- ¿No es justamente eso lo que cada periodista debe defender? Se pregunta el destacado periodista investigativo Janne Josefsson.

Anne Sseruwagi, al igual que la jefa general de SR, Cilla Benkö, han contestado airadamente las críticas, defendiendo la “neutralidad” de SR, pero con argumentos contradictorios.

Según Sseruwagi, los colaboradores “no deben tomar una posición”

No obstante, la crítica ha sido masiva y proveniente de todos los sectores, a excepción de los Demócratas de Suecia. Ellos no han dicho esta boca es mía. O, mejor dicho, se han limitado a criticar a quienes han apoyado a Soran.

El cientista político Ulf Bjereld, es una de las voces críticas:

- Es degradante para los derechos humanos y los valores que debe defender Sveriges Radio. Está claramente escrito por alguien que no entiende esta misión, dijo al diario Svenska Dagbladet, refiriéndose a la carta de Anne Sseruwagi.

Daniel Nordström es más ácido en su crítica, aunque recalca que no lo hace por interés propio (también fue relegado), sino más bien pensando en la importante labor de los medios estatales.

- Deberían finalizar sus programas y transmitir solamente música. Pero la música es también política. Y el deporte también puede ser político, lo vemos sobre todo ahora en los Juegos Olímpicos. Tal vez debieran emitir solamente el sonido de las olas o el canto de los pájaros hasta las elecciones. ¿Dónde está el límite para el servicio público?

- Ellos están tan temerosos, que es patético.

Los jefes de cultura de los principales medios, artistas y numerosas personalidades del mundo artístico y cultural han demostrado también su repudio respecto a las medidas tomadas por SVT y SR, medios que constantemente, durante este último tiempo han tenido que disculparse por ya sean bromas que pueden interpretarse como racistas, como por desinformar a la población.

Un articulista escribió recientemente que tal vez deberían copiar el programa de otro canal, titulado “Perdóname”, e incorporarlo a la parrilla programática.

Entre los artistas que apoyan al humorista se destacó la cantante de ópera Malena Ernman, quien estaba invitada al popular programa radial Karlavagnen (La Osa Mayor).

“Hola Sveriges Radio. Yo soy antirracista y por lo tanto no puedo participar en Karlavagnen, según lo antes acordado”. Escribió Ernman en sus cuentas de Facebook y de Twitter.

Y declaró más tarde que no concedería ninguna entrevista a la Radio Sueca.

Marisol Aliaga