Irak, pesadilla sin fin

13.Oct.2007    EE.UU.

La ocupación militar en Irak es “una pesadilla sin un final a la vista” debido a los erróneos juicios políticos tras de la caída de Saddam Hussein y que siguen hoy, según ha declarado el antiguo jefe de las fuerzas de ocupación estadounidenses, el general Ricardo Sánchez.

Sánchez ha culpado tanto a defectos militares como políticos en Irak de que abriesen un camino para la insurgencia, como la disolución inmediata del Ejército de la época de Sadam y el no unir a los líderes tribales y establecer rápidamente un Gobierno civil después de que Saddam fuese derribado.
El general ha descrito las estrategias actuales, incluido el despliegue de unas 30.000 fuerzas adicionales este año, una “tentativa desesperada” para compensar los años de políticas equivocadas en Irak. “No hay ninguna duda de que América está viviendo una pesadilla sin final a la vista”, manifestó Sánchez ante un grupo de periodistas.
“No hay nada ahora en Washington que pueda darnos la esperanza” de que las cosas van a cambiar, añadió Sánchez. “El Ejército americano se encuentra en un callejón sin salida (…), no tiene más elección que continuar con sus esfuerzos en Irak”, ha concluido.
El general Ricardo Sánchez se retiró en noviembre de 2006. Durante su mandato al frente de las tropas destinadas a Irak se produjeron los abusos y torturas en la cárcel de Abu Ghraib y en otros centros de detenciones.