SurAmericaPress

Imprimir

Cambios necesarios y temas no resueltos

Emir Figueroa :: 12.09.14

Lo que se observa es una tendencia en la población para votar por un cambio de régimen. Ocho años de gobierno conservador han resentido importantes aspectos de lo que ante el mundo es una de las características de esta sociedad: el estado del bienestar o välfärd.

Como era de esperar la cercanía de las elecciones ha decantado las posiciones y definido los temas centrales entre los partidos políticos en Suecia. Siendo que no es un país con tradición de agitación política, el proceso ha sido más bien calmado –sobre todo visto desde una perspectiva latinoamericana-. No hay grandes cambios en las estructuras ni en las tendencias, excepto la posible inclusión de un nuevo grupo político en el parlamento: las feministas.
Vayamos por partes. La alianza conservadora, encabezada por el partido Moderado (Moderata) está terminando dos mandatos presidenciales consecutivos. Lo que se observa es una tendencia en la población para votar por un cambio de régimen. Ocho años de gobierno conservador han resentido importantes aspectos de lo que ante el mundo es una de las características de esta sociedad: el estado del bienestar o välfärd.
Esto ha podido verificarse en la elección reciente para miembros del Parlamento Europeo, donde el bloque de la oposición llamado rojiverde ha sumado casi el 50% de la votación. Además de la notable votación obtenida por el partido Iniciativa feminista, encabezado por Gudrun Schyman, antigua líder de la izquierda.
Y es que ocho años de reducciones de impuestos han devenido en el desmontaje de muchos aspectos de la política de bienestar y sobre todo en el notable deterioro en los servicios más importantes: salud, educación, vivienda, atención de los mayores. El bloque gobernante basa su campaña en afirmar que en su mandato los trabajadores reciben algunos cientos de coronas extra en el sueldo, pero el costo ha resultado ser muy alto cuando los centros de salud se desabastecen de medicinas, de personal especializado, las escuelas reducen la cantidad de docentes o las casas de ancianos sirven comida de mala calidad.
La oposición Rojo-verde
El partido de Izquierda –Vänsterpartiet- ha puesto el dedo en la llaga con su bandera central para estas elecciones: no al lucro en los servicios de bienestar. La propuesta es que no puede haber empresas que obtengan ganancias a costa de reducir la calidad de los servicios que el Estado debe garantizar. Los demás miembros del bloque rojo-verde se han pronunciado sobre el tema, aunque con matices y con mucho menos radicalidad.
Por su lado el partido Socialdemócrata vuelve a enarbolar el tema del trabajo como propuesta central. Stefan Löfven, su presidente y próximo Primer Ministro, en un eventual triunfo, promete que su gobierno trabajará por reducir drásticamente el desempleo. «Tendremos el nivel de desempleo más bajo de toda Europa», anunció en la televisión.
El Miljöpartiet o partido ecologista de los verdes es anunciado como el aliado natural de los socialdemócratas. Ellos vienen enarbolando principalmente propuestas en relación a mayor inversión en la educación y medidas de reducción de emisiones de gas en las ciudades.
Finalmente en este bloque oposicional se suma el partido de las feministas. Con sus propuestas de equidad y reducción de la jornada laboral a seis horas y obligatoriedad de compartir el seguro de paternidad por madres y padres espera superar el 4% requerido para tener asientos en el Parlamento.
La alianza gobernante
En el bloque gobernante la bandera principal es disminuir el desempleo, El primer ministro en funciones, Fredrik Reinfeldt promete que se crearán más puestos de trabajo y se seguirá subsidiando el impuesto a las empresas que reciban jóvenes practicantes por debajo de los 25 años. Sus partidos aliados, el de Centro (Centerparti) y el del Pueblo (Folkparti) levantan temas un tanto imprecisos, en torno a educación y ecología. Lo que reclaman para sí como bloque es el tener una mejor coordinación entre ellos y coincidencia en –naturalmente- defender los efectos de su gobierno, incluso han presentado una plataforma electoral común, cosa que los rojiverdes no han podido hacer.
Y es que en el bloque de la oposición hay muchos puntos por resolver, temas en los que los aliados no se ponen de acuerdo y que han de ser temas de negociación en un eventual triunfo electoral.
Un tema en el que si tienen coincidencia y fortaleza es en el antirracismo. Los partidos de la oposición rojiverde (o rojo-verde-rosa) han demostrado ser más claros y mas consecuentes en la lucha contra el racismo y la xenofobia. Los partidos de la Alianza gobernante, si bien declaran su distancia del racismo, en la práctica no han dejado de enviar guiños políticos al abanderado de la xenofobia en el país: el partido Sverigedemokraterna (SD).
Racismo, tema pendiente
El racismo y la actitud hacia la ola inminente de refugiados en los próximos meses ha sido uno de los puntos de decantamiento en el mes previo a las elecciones. De un lado ha estado la consistente retórica de SD y su líder Jimmy Åkesson exponiendo en plazas y calles que los mendigos rumanos debían ser expulsados de las calles, que el Islam es la mayor amenaza contra Europa desde la segunda Guerra Mundial y que el incremento de la inmigración afecta a la sociedad de bienestar.
No es de extrañar en un partido que en su ideario central afirma que la democracia no es viable en estados que son habitados por más de un pueblo. Y que por tanto hay que definir quienes son «el pueblo» para ejercer la democracia. Lo alarmante es que conspicuos líderes de la alianza de gobierno, con el mismísimo Primer Ministro Reinfeldt a la cabeza hayan caído en repetir la cantaleta de «inmigración versus bienestar». En su alocución electoral al final del verano Reinfeldt expresó que «Hay que cubrir grandes costos en la recepción de refugiados, tanto que va a restringir el presupuesto público…» Esta es la repetición de la tesis machacona de Åkesson: a más refugiados, más gasto público y menos fondos para los servicios públicos.
Poner la ola de refugiados que huyen por su vida (de las guerras en Siria, Irak, Ucrania, Palestina) como contrapeso a la financiación del gasto público (léase educación, salud, servicios..) es inconsistente cuando unos días después aprueban la compra de 60 aviones de guerra que implicarán incrementos en el gasto público por miles de millones de coronas. O cuando se considera la enorme cantidad de reducción de ingresos fiscales producto de las sucesivas disminuciones de impuestos en los ocho años de mandato de la derecha.
El tema del racismo es por lo demás un tema actual en los procesos políticos de los últimos veinte o treinta años. Lamentablemente es un tema que no se termina de afrontar y el resultado es que ha crecido la actividad de múltiples organizaciones resistas, xenófobas y neonazis. De otro lado también crece la presencia y actividad de los movimientos antirracistas y solidarios. En lo que va de 2014 se han dado por lo menos dos formidables demostraciones de masiva respuesta y rechazo a acciones aisladas de grupos racistas en Estocolmo y en Malmö.
En medio de este panorama, con el telón de fondo del desmontaje de la sociedad de Bienestar, la lucha contra el racismo, el asenso de los movimientos feministas y solidarios y el fracaso de las políticas laborales irán los electores y electoras suecas a las urnas el 14 de septiembre. Las encuestas apuntan a un cambio de régimen, la población espera cambios notables, pero éstos dependen de la constelación de fuerzas que resulte elegida así como de la capacidad de seguir movilizando y presionando desde las organizaciones sociales a las cúpulas del poder.
Emir Figueroa/especial para Liberación

RECUADRO

Ultimas encuestas
Al momento de cerrar esta edición se comenta los resultados de la más reciente encuesta electoral publicada por el diario Dagens Nyheter. En ellos muestra que la suma de Socialdemócratas, Izquierda y Los Verdes hacen 48%, y el partido Iniciativa Feminista lograría 4%. La Alianza gobernante apenas bordea el 30%.
Esto significaría el ingreso de una nuevo grupo político al escenario parlamentario sueco, con ello la reivindicación de una enfoque necesario y frecuentemente desdeñado, el de la equidad, el de la lucha contra las estructuras patriarcales y de desigualdad. Como en su momento fue la elevación del tema medioambiental con la entrada de Los Verdes.
Sin embargo el efecto más importante de esta posible constelación es que Sverigedemocraterna perdería su condición de ente decisor, de fil de la balanza que anteriormente la inclino hacia la derecha. SD, con su enorme carga racista, dejaría de ser quien tenga ese poder en sus manos y posiblemente ese pueda ser el comienzo de su ocaso.


http://suramericapress.com :: Versión para imprimir