El matonaje es la marca de la política avasalladora de Chile

Desde ya el matonaje es una canallesca característica que personifica al cobarde; más no al valiente, pues el matón es una persona que aprovecha la condición de poder, y que le da ventaja sobre los demás para agredir, insultar, despreciar, etc. En cambio la valentía es una cualidad; precisamente antagónica al del matón, pues las más de las veces el valiente es quien se enfrenta al cobarde por ser la antítesis a su naturaleza.
Un ejemplo de lo que es la valentía, es aquella heroica resistencia que hiciera el presidente socialista chileno Salvador Allende en el palacio de la Moneda cuando fue bombardeado por los matones de los militares el 11 de septiembre de 1973. En cambio los ejemplos de matonaje de la política militarista del Ejército chileno son pues innumerables, y que los han cometido no sólo contra su propia población, si no contra sus vecinos, como el caso de Bolivia y Perú, cuando además respaldados por una potencia mayor como Inglaterra, invadieron territorio boliviano, sometieron a una pequeña población desarmada y se apropiaron de lo que no les pertenecía. ¡Eso sí es matonaje!
Pero además que el matonaje al que han estado acostumbrados los gobiernos chilenos; no sólo lo han cometido contra sus vecinos, si no contra su propia población, como fue en la década de los 70, durante el gobierno de Pinochet, cuando hicieron desaparecer hasta el día de hoy a miles de ciudadanos chilenos; precisamente por oponerse al matonaje del gobierno del dictador. Pero no sólo que el matonaje lo cometieron contra los opositores políticos; si no que fue parte de las políticas de exterminio y “limpieza étnica” que aplicaron contra su propia población originaria, como los mapuches, araucanos, etc.
Y desde luego que estas políticas de persecución y abuso contra las poblaciones indígenas originarias de Chile; no sólo la han cometido la dictadura; en el mismísimo gobierno “falso socialista” -que parafraseando al Che, no son más que una “caricatura” de socialistas- de Bachelet, durante su primer mandato; también se dedicaron a perseguir a los líderes de la comunidad mapuche Chekenko, procediendo a detener a los dirigentes de esa comunidad: Leonardo Lican y Juan Lican Melinao, quienes están hasta el día de hoy recluidos en la cárcel de Angol. Desde luego que no son los únicos líderes mapuches que están detenidos en Chile, son cientos como Héctor LLaitul los que están en esa misma condición. Claro que lo más irónico de todo es que están en esa situación de reclusión se da bajo un gobierno socialista, del cual el presidente de ese partido Osvaldo Andrade llamó matón al presidente Evo Morales.
Así que queda claro que el matonaje es la marca de la política chilena y de los falsos socialistas chilenos.