Bolivia, elecciones subnacionales

Los comicios regionales bolivianos y sus múltiples miradas

Los resultados preliminares de los recién finalizados comicios regionales bolivianos sirven de caldo de cultivo hoy a los analistas, quienes, desde su posición política, insisten en triunfos y reveses.

Unos consideran que el gobernante Movimiento Al Socialismo (MAS) salió fortalecido de la votación, en tanto otros creen que sufrió un fracaso, aunque los más cautos insisten en esperar a que los tribunales electorales departamentales den a conocer el conteo definitivo.

Para el vicepresidente Álvaro García Linera, la votación reafirmó al MAS como la única fuerza con presencia nacional, por su ubicación como primero o segundo en las nueve gobernaciones e igual posición en similar cifra de capitales departamentales y la ciudad de El Alto.

Representantes de diferentes fuerzas opositoras al MAS consideran que el partido del presidente Evo Morales sufrió una derrota contundente, porque no pudo ganar las alcaldías de las ciudades de Santa Cruz, La Paz, Cochabamba y El Alto, las dos últimas en su poder durante la última gestión.

Asimismo, resaltan que cedió la gobernación de La Paz y no pudo acabar con el dominio del Movimiento Demócrata Social (MDS), de Rubén Costas, en el oriental departamento de Santa Cruz.

Incluso, Costas y su aliado durante los pasados comicios generales, Samuel Doria Medina (Unidad Democrática), se mostraron eufóricos por los resultados en boca de urna y el conteo rápido, aunque su alegría puede pasar a medida que analicen el nuevo panorama y se den cuenta de que el MAS controla la mayoría del país.

Hasta ahora, de manera preliminar, el MAS dominó 222 de las 339 alcaldías, incluso en algunas regiones donde perdió, consiguió mayoría absoluta en el número de asambleístas, como en La Paz.

García Linera achaca la pérdida de la gobernación paceña a la falta de liderazgo en la región, donde la dirigente indígena Felipa Huanca no pudo imponerse al candidato de Soberanía y Libertad (Sol.bo), Félix Patzi, indígena y otrora ministro de Educación de Evo Morales.

El vicepresidente consideró que los resultados “establecen que la población ha diferenciado el acompañamiento al proyecto, pero no así en los candidatos a alcaldes y a gobernadora”, aunque aclaró que “sigue habiendo un apoyo pleno al proyecto general del MAS”.

Otros analistas consideran que el país mantiene su respaldo al presidente Evo Morales, aunque advierten que la cúpula del MAS y los movimientos sociales se equivocaron a la hora de seleccionar sus candidatos a algunas gobernaciones y alcaldías.

En especial, las críticas van dirigidas a la designación de Huanca y Edgar Patana para gobernadora de La Paz y alcalde de El Alto, por ese orden.

La elección no estuvo exenta de sorpresas, como el triunfo del ultraderechista Adrián Oliva en el departamento de Tarija, condicionado por la invalidación del primero de los aspirantes del MAS, quien marchaba delante en las encuestas, cuando el Tribunal Electoral Departamental lo apartó.

Entre los sorprendidos destaca el analista Raúl García, quien se preguntó “¿cómo es posible, qué ha ocurrido para que la ciudadanía de Tarija apueste a un señor tan antiproceso, tan antiMAS? Yo creo que de todos los candidatos que jugaron en estas elecciones, Oliva es lo más reaccionario que existe”.

Para García, “una cosa es un candidato opositor y otra es un candidato como este (…) Me preocupa que este señor, Oliva, apalanque desde la gobernación a potencias extranjeras”.

De cualquier manera y aunque habrá que esperar por los resultados oficiales para saber dónde ganó el partido del gobierno o las fuerzas de la oposición, incluso donde es necesaria una segunda vuelta, los analistas de uno y otro lado llevan un poco de razón.

Al MAS le duele la pérdida de las alcaldías de El Alto y Cochabamba y la gobernación de La Paz, sobre todo, pero los opositores no se sienten cómodos con el abrumador dominio del primero en las alcaldías.

Prensa Latina