Costa Rica

Compadre hablado aniquila a gobierno tico

Representantes de las veintidós familias costarricenses tradicionales golpearon seriamente en su primer año al gobierno del Partido Acción Ciudadana (PAC) y dominan a sus anchas el parlamento local. El bloque mayoritario formado por los Partidos Liberación Nacional y la Unidad Social Cristiana (PLUSC) acabó así con una fragmentada Asamblea Legislativa y el discurso del “cambio” enarbolado por el mandatario Luis Guillermo Solís.
El PLUSC aprovechó la división interna del PAC en el congreso para alzarse con el directorio legislativo, con miras a desterrar un plan fiscal evitar mínimos cambios en el proyecto neoliberal. Según el presidente Solís, la creciente “bola de nieve” que representa aquí el déficit fiscal exige soluciones inmediatas a fin de evitar el descalabro de los regímenes de pensiones, la seguridad social y la competitividad en el mercado externo.
Sin embargo, paradójicamente, uno de los principales detractores de este plan fiscal es el fundador del PAC, Otton Solís, quien junto a otros exigen la reducción inmediata del gasto público y la eliminación de una serie de partidas que consideran “excesivas”.
Se afectaría principalmente la educación pública universitaria, algunos regímenes de pensiones y en general derechos laborales, según los sindicatos. En ocasión del primer informe a la Nación, el pasado primero de mayo, Solís calificó de pacíficas las primeras 51 semanas de su gobierno y destacó la baja en la tasas de interés bancario, más de una treintena de proyectos que buscan reducir la desigualdad social y el apoyo a la pequeña y mediana empresa. Subrayó asimismo la congelación de las tarifas para electricidad durante el presente año, el control inflacionario y la lucha contra el narcotráfico.
Especial énfasis puso en la disposición de diálogo con todos los sectores, ya que según dijo, la democracia actual reclama participación. El sector gubernamental encabezado por el dignatario mantuvo en este primer año un dialogo constructivo con el izquierdista Frente Amplio (FA), en relación con temas sociales como desempleo, la inequidad social, pequeños productores y el rescate de algunas funciones estratégicas del Estado, actualmente en manos privadas. Las “tiendas” más conservadoras del PAC cobran, en cierta medida, este dialogo con el FA, que ostenta nueve diputados y todo parece indicar que su principal esfuerzo a partir de ahora es adquirir mayor presencia en los municipios en ocasión de las elecciones cantonales de 2016.
Si bien es cierto los socialcristianos y Liberación Nacional se repartieron las principales curules del directorio político del congreso, el verdadero ganador es el modelo neoliberal impuesto durante treinta años y que hoy reclama el auxilio del bipartidismo del pasado. Pensando que por la víspera se saca el día, el máximo dirigente del conservador Movimiento Libertario, Otto Guevara, ofreció una postal del año legislativo, encabezado por el PLUSC.
Guevara enfatizo que rechazan cualquier iniciativa tendiente a agravar la iniciativa privada y delineó un plan disfrazado de “justo” para terminar de desnaturalizar a la seguridad social costarricense.
Abogó por terminar con las listas de espera en la Caja Costarricense del Seguro Social, así como de requerimiento de consulta médica especializada, eligiendo “libremente” el médico y comprando más servicios a los hospitales privados.
Actualmente el sector privado adeuda a la Caja ¢195.000 millones, mientras el Estado debe 147.000 mil millones. Entre ambos adeudan $ 645.283.019 millones, al tipo de cambio de ¢538 colones por dólar.
El concepto de “desarrollo” defendido por “unos” y atacado por “otros” ofrece hasta el momento un panorama desolador para casi un millón de almas que viven del trabajo informal. 65 de los 81 municipios del país concentra el mayor número de personas en pobreza extrema, mientras casi una cuarta parte de la población añora una vivienda digna o requiere repararla.
Para la Cámara de Industria y Comercio el gobierno debe dotar de mayor infraestructura al sector privado, a fin de mejorar “el empleo” y la “competitividad”. Y aquí radica uno de los nudos gordiano del problema fiscal: los empresarios exigen menos presencia del Ejecutivo en obras estratégicas y así obligar a que la infraestructura sea concesionada a sus compañías.
En todo caso, la falta de una estrategia mancomunada de los trabajadores no solo facilitó el intento de revivir acá el bipartidismo, sino además que el concepto de “desarrollo particular” por encima del de “bien común” echó profundas raíces en Costa Rica. El día internacional del trabajador así lo delineó. Tres distintos desfiles llenaron la capital costarricense de bulliciosas consignas “progresistas”, a la espera, eso sí, que desde “arriba” se desprendan los cambios. Y pareciera que la creencia acá es que solo con mayoría en el parlamento la izquierda tiene estrategia real de otro desarrollo. El trabajo de base es poco. ¡Y poco mediático¡

rafaelangelu@yahoo.com

Publicación Barómetro