El FBI en el centro de la batalla política en Estados Unidos

Luis Beaton    19.Ago.2015    Opinión

La Oficina Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en inglés) y su director, James Comey, se encuentran hoy en el centro de la batalla política que conduce a la elección presidencial de 2016.

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La investigación en curso sobre el servidor de correo electrónico personal usado por la demócrata Hillary Clinton cuando se desempeñaba como Secretaria de Estado aparece como la mejor alternativa de los republicanos para hacer fracasar los planes del partido azul de mantenerse un tercer período consecutivo en la Casa Blanca.

El FBI investiga la seguridad de configuración de correo electrónico de Clinton, incluyendo si la información clasificada se manejó mal, pesquisa que los republicanos en el Congreso evidentemente alargaron para usarla contra la aspirante.

Si la investigación concluye que Clinton no cometió los errores que se le atribuyen, el mal ya está hecho.

Una despiadada campaña de criticas edulcoradas con otros ingredientes actúa sobre los votantes estadounidenses que miraban a la exprimera dama como un candidato formidable a la presidencia del país, algo que solo puede ser revertido por los resultados de la investigación federal.

En este escenario Comey aparece como una pieza clave y su independencia de demócratas y republicanos es puesta ahora a prueba. Unos piden y presionan por respuestas, mientras los del partido azul argumentan que el caso es manipulado políticamente por sus contrarios.

Expertos advierten que el director del FBI no es un funcionario que se deja intimidar en el desempeño de sus funciones como demostró en la investigación sobre el entonces director de la CIA David Petraeus por mal manejo de información clasificada, lo que lo obligó a renunciar.

Tampoco escapa el senador Robert Menéndez (demócrata por Nueva Jersey), quien se enfrenta ahora a cargos de corrupción federal, el primer senador en estar acusado desde 2008, caso que Comey mantiene.

La actuación del FBI y su director es seguida con lupa por demócratas y republicanos en el caso de Clinton.

El legislador Ron Johnson (R-Wisconsin), presidente del comité de Seguridad Nacional y Asuntos Gubernamentales en el Senado, estima que hay preguntas sin respuesta acerca de cómo la secretaria Clinton y su equipo aseguraron y preservaron la información gubernamental sensible en su poder.

Asimismo el presidente del Comité Judicial Charles Grassley (R-Iowa) considera que Comey tiene una reputación para la aplicación de la ley con justicia e igualdad, independientemente de la política.

El director debe asegurarse de que el FBI descubra quién es responsable de cualquier mal manejo de información clasificada, siempre que los hechos lo indiquen, plantea Grassley, para quien Clinton es culpable.

Mientras, los demócratas observan de cerca como crecen los temores de que una investigación prolongada dañe la campaña de Clinton, atendiendo a que este problema llevó a los votantes, según las encuestas, a considerarla vulnerable en temas de transparencia y confianza.

Sin embargo, y pese a la contrariedad que le crea el asunto del servidor y los correos electrónicos, la aún favorita entre los demócratas no parece en camino a perder las primarias de su partido para retar a los republicanos.

Según un comentario que publicó el diario The New York Times, eso podría cambiar si la investigación en su cuenta de correo electrónico toma un giro más serio, o si surge otro problema. Pero por ahora, el daño a la señora Clinton ha sido exagerado, plantea.

Pese a un repunte en las encuestas del senador Bernie Sanders, quien sigue a Clinton en las preferencias de los electores demócratas, la candidata mantiene una fuerte posición sustentada en el apoyo de las mujeres, los negros y los hispanos al igual que los blancos demócratas moderados y conservadores.

Para los expertos en elecciones la ventaja de Clinton entre la mayoría de los votantes demócratas se basa en casi todas las fuerzas que ayudan a formar la opinión pública y determinan el resultado de las elecciones primarias, además ella tiene más avales y dinero en efectivo que casi cualquier candidato en la historia estadounidense.

Hasta aquí el problema de los correos no representaría un obstáculo serio para la primera mujer estadounidense con posibilidades de ocupar la butaca presidencial.

Previsiblemente, de ganar las primarias demócratas, y si el FBI comandado por Comey no prueba malos manejos de información clasificada en el caso de los correos, Clinton se mantiene como la aspirante con más potencial para ocupar la Casa Blanca en 2016.

Sin embargo, la posibilidad de que la investigación tome un nuevo rumbo no se puede descartar.

Ese es el verdadero peligro para Hillary Clinton y está en mano de Comey y la agencia que conduce de llegar lo más rápido posible a un veredicto sobre un caso que pone a la principal agencia de aplicación de la ley del país en el centro de una batalla política que conduce a la elección 2016.